{"id":9717,"date":"2026-04-23T10:27:39","date_gmt":"2026-04-23T13:27:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.redcolombia.org\/?p=9717"},"modified":"2026-04-23T10:27:41","modified_gmt":"2026-04-23T13:27:41","slug":"voces-desde-el-territorio-campesino-agroalimentario-del-canon-de-los-rios-lagunilla-y-azufrado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.redcolombia.org\/?p=9717","title":{"rendered":"Voces desde el Territorio Campesino Agroalimentario del Ca\u00f1\u00f3n de los R\u00edos Lagunilla y Azufrado"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/c42b02d7-9cae-47c9-9f1a-e60b51f12ad5.jpg?ssl=1\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/c42b02d7-9cae-47c9-9f1a-e60b51f12ad5-1024x768.jpg?resize=640%2C480&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-9724\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/c42b02d7-9cae-47c9-9f1a-e60b51f12ad5.jpg?resize=1024%2C768&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/c42b02d7-9cae-47c9-9f1a-e60b51f12ad5.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/c42b02d7-9cae-47c9-9f1a-e60b51f12ad5.jpg?resize=768%2C576&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/c42b02d7-9cae-47c9-9f1a-e60b51f12ad5.jpg?resize=1536%2C1152&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/c42b02d7-9cae-47c9-9f1a-e60b51f12ad5.jpg?w=1600&amp;ssl=1 1600w, https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/c42b02d7-9cae-47c9-9f1a-e60b51f12ad5.jpg?w=1280&amp;ssl=1 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Semilla hist\u00f3rica: la emergencia del <\/strong><em><strong>Territorio Campesino Agroalimentario <\/strong><\/em><strong>y sus luchas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <em>Territorio Campesino Agroalimentario <\/em>(TECAM) del Ca\u00f1\u00f3n de los R\u00edos Lagunilla y Azufrado no es una invenci\u00f3n reciente ni una figura impuesta desde el escritorio de alg\u00fan funcionario. Es, ante todo, el fruto de una larga y tenaz historia de organizaci\u00f3n, resistencia y amor por la tierra, forjada en las laderas de la cordillera Central del Tolima, en el municipio de Villahermosa. Su origen no se encuentra en un decreto, sino en la memoria viva de comunidades que, a pesar de la adversidad, decidieron no desaparecer, guiadas por la br\u00fajula pol\u00edtica y organizativa del Coordinador Nacional Agrario (CNA).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La semilla de este TECAM se sembr\u00f3 en medio de la violencia y el abandono institucional. A principios de los a\u00f1os 2000, la expansi\u00f3n paramilitar y la estigmatizaci\u00f3n estatal asolaron el norte del Tolima, exterminando organizaciones campesinas como ASOPEMA y silenciando con el asesinato a l\u00edderes como \u00c1ngel Mar\u00eda Rodr\u00edguez. Fue entonces cuando un grupo de campesinos sobrevivientes, en lugar de huir, opt\u00f3 por un acto de desaf\u00edo y esperanza: fundar, en el a\u00f1o 2003, la Asociaci\u00f3n Tienda Comunitaria de la Vereda La Esmeralda. Nacida del trueque y la necesidad en medio de la crisis cafetera, esta tienda no era un simple negocio, sino un s\u00edmbolo de autonom\u00eda y resistencia. Funcionaba como un circuito econ\u00f3mico cerrado, donde se intercambiaba caf\u00e9 por panela y se fortalec\u00eda el principio de solidaridad por encima del lucro, manteniendo vivo el tejido social en una de las zonas m\u00e1s golpeadas por el conflicto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta chispa organizativa no era un hecho aislado. Los campesinos y campesinas de esta regi\u00f3n han sido hist\u00f3ricamente parte del Coordinador Nacional Agrario (CNA), una de las expresiones m\u00e1s importantes del movimiento social campesino en Colombia. A trav\u00e9s del CNA, las comunidades de Villahermosa no solo se reconocieron como parte de una lucha nacional por la tierra y la soberan\u00eda alimentaria, sino que tambi\u00e9n accedieron a una escuela de formaci\u00f3n pol\u00edtica y organizativa. El CNA les aport\u00f3 un marco de principios: la autonom\u00eda, la defensa de la vida, la comunalidad y la identidad campesina, as\u00ed como la estrategia de la movilizaci\u00f3n y la exigibilidad de derechos. Fue en este crisol donde l\u00edderes como \u00c1ngel Mar\u00eda Rodr\u00edguez y las bases de las veredas aprendieron a tejer alianzas, a participar en paros nacionales agrarios (como el de 2018, que permiti\u00f3 gestionar recursos para un trapiche comunitario) y a entender que su proyecto de vida digna requer\u00eda una figura territorial propia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Impulsadas por esta visi\u00f3n, surgieron otras iniciativas con el mismo esp\u00edritu de autogesti\u00f3n. Naci\u00f3 ASOURIBE, una asociaci\u00f3n de caficultores que buscaba industrializar su propio grano para escapar de la cadena de intermediarios, un anhelo profundo del movimiento campesino organizado. Tambi\u00e9n se consolid\u00f3 la Asociaci\u00f3n Campesina Aguaviva, que durante m\u00e1s de 20 a\u00f1os construy\u00f3 un acueducto comunitario a base de mingas y convites, demostrando que la organizaci\u00f3n popular es la \u00fanica v\u00eda para garantizar derechos como el agua, ante la ausencia del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La intenci\u00f3n de unificar estas fuerzas bajo una sola figura territorial fue una decisi\u00f3n pol\u00edtica madurada al calor de las asambleas y los di\u00e1logos promovidos por el CNA y la Corporaci\u00f3n Semillas de Dignidad. Durante a\u00f1os, estas comunidades lucharon de manera fragmentada: la tienda, el acueducto, los caficultores. Comprendieron que, para incidir realmente en las pol\u00edticas de reforma agraria y desarrollo rural, necesitaban hablar con una sola voz y con un estatus jur\u00eddico que les permitiera interlocutar con el Estado desde una posici\u00f3n de poder territorial. El reconocimiento del campesinado como sujeto de especial protecci\u00f3n constitucional (Acto Legislativo 01 de 2023) y la posibilidad de constituir TECAM mediante el Decreto 780 de 2024, encontraron en esta regi\u00f3n una tierra f\u00e9rtil, ya abonada por d\u00e9cadas de organizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue as\u00ed como, en el marco de su pertenencia al CNA, los campesinos de veredas como La Esmeralda, La Uribe, El Castillo y Guadualito decidieron dar el salto cualitativo: pasar de la resistencia a la propuesta. La creaci\u00f3n del TECAM se convirti\u00f3 en el instrumento para articular todas sus luchas hist\u00f3ricas bajo un solo proyecto pol\u00edtico: la defensa del TECAM. El 21 de marzo de 2026, en un acta fundacional que recoge ese esp\u00edritu, naci\u00f3 oficialmente el \u201cTerritorio Campesino Agroalimentario TECAM del Ca\u00f1\u00f3n del R\u00edo Lagunilla y Azufrado\u201d. Este nombre, que honra las fuentes de agua que les dan vida, no es un punto de llegada, sino la coronaci\u00f3n de un proceso organizativo que nace del CNA y que asegura que las futuras generaciones campesinas tengan un lugar digno para vivir, producir y decidir su propio futuro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hemos recorrido las veredas del TECAM del Ca\u00f1\u00f3n de los R\u00edos Lagunilla y Azufrado con el fin de conversar con sus residentes y comprender mejor los desaf\u00edos que enfrenta el territorio, pero tambi\u00e9n las apuestas que sostienen para su futuro. Asimismo, entrevistamos a tres miembros del comit\u00e9 de impulso del TECAM: Don Luis, l\u00edder hist\u00f3rico, expresidente de la Junta de Acci\u00f3n Comunal de la vereda El Castillo y cofundador del Coordinador Nacional Agrario; Diego, joven l\u00edder y miembro de la Guardia Campesina Ambiental; y Paola, lideresa e integrante de la misma Guardia. Sus voces, presentadas a continuaci\u00f3n, revelan las din\u00e1micas en las que se enmarca su apuesta de territorialidad campesina.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/6a1823e8-3cdd-40d6-ad28-1453c9160eba.jpg?ssl=1\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/6a1823e8-3cdd-40d6-ad28-1453c9160eba.jpg?resize=640%2C480&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-9720\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/6a1823e8-3cdd-40d6-ad28-1453c9160eba.jpg?resize=1024%2C768&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/6a1823e8-3cdd-40d6-ad28-1453c9160eba.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/6a1823e8-3cdd-40d6-ad28-1453c9160eba.jpg?resize=768%2C576&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/6a1823e8-3cdd-40d6-ad28-1453c9160eba.jpg?resize=1536%2C1152&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/6a1823e8-3cdd-40d6-ad28-1453c9160eba.jpg?w=1600&amp;ssl=1 1600w, https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/6a1823e8-3cdd-40d6-ad28-1453c9160eba.jpg?w=1280&amp;ssl=1 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La realidad detr\u00e1s del TECAM: vivir en el territorio<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las veredas que constituyen elTECAM del Ca\u00f1\u00f3n de los R\u00edos Lagunilla y Azufrado se enfrentan a m\u00faltiples desaf\u00edos que evidencian un abandono institucional persistente y la precariedad que de este se deriva, desde el estado de las v\u00edas hasta las amenazas de proyectos mineros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las dificultades asociadas al transporte son un asunto transversal que, adem\u00e1s de generar obst\u00e1culos en la comercializaci\u00f3n de productos, afecta el acceso a la salud y la educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Anteriormente, se transitaba \u00fanicamente por medio de mulas o a pie. La llegada de una carretera al territorio permiti\u00f3 el uso generalizado de motos, as\u00ed como la presencia de carros estilo Jeep o UAZ para transportar mercanc\u00edas. Aun as\u00ed, para varias familias cuya finca est\u00e1 ubicada en lo alto de las monta\u00f1as o cerca del r\u00edo Lagunilla, una parte considerable de los desplazamientos sigue haci\u00e9ndose sin veh\u00edculo motorizado. La carretera, por su parte, carece de placahuellas o cintahuellas significativas y est\u00e1 en constante deterioro. En per\u00edodos de invierno, este proceso se acelera, creando huecos e inestabilidades, y haciendo el camino casi intransitable. Para arreglarla, las veredas dependen de maquinaria prestada por la alcald\u00eda municipal, a la cual se accede con dificultad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta realidad impacta la capacidad de la comunidad para comercializar sus productos, como lo menciona Paola: \u201cPor las v\u00edas sufrimos mucho para sacar los alimentos\u201d. La necesidad de recurrir a transportes privados, adaptados a las condiciones de las v\u00edas, para enviar mercanc\u00eda al abasto de L\u00edbano a\u00f1ade un intermediario m\u00e1s en la cadena de suministro de alimentos, lo cual es significativo considerando, por ejemplo, que se recibe entre $35.000 y $40.000 localmente por una bolsa de pl\u00e1tanos que se vende a aproximadamente $80.000 en Corabastos, Bogot\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cUno ac\u00e1 se enferma y tiene que salir corriendo para L\u00edbano\u201d, afirma Paola. El tema de la salud problematiza nuevamente el descuido que ha tenido la institucionalidad frente a la situaci\u00f3n de las v\u00edas. Considerando que el territorio carece de un puesto de salud veredal de primer nivel \u2014que proporcione servicios de medicina general, enfermer\u00eda y prevenci\u00f3n, entre otros\u2014, es necesario viajar a L\u00edbano para acceder a tales servicios, lo cual requiere tiempo y recursos. Las personas mayores o con movilidad reducida est\u00e1n particularmente afectadas por esta realidad. Cuando se trata de urgencias m\u00e9dicas, estos factores pueden ser fatales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Din\u00e1micas similares se observan en el \u00e1mbito de la educaci\u00f3n, cuyo acceso tambi\u00e9n se ve perjudicado por las dificultades relacionadas con el transporte. Aunque las veredas suelen contar con una escuela \u2014salvo La Uribe, cuya escuela se derrumb\u00f3 y no se volvi\u00f3 a construir\u2014, el acceso al colegio implica un desplazamiento cotidiano adicional. Los varios j\u00f3venes que estudian en el colegio de Pavas (una vereda que no es parte del TECAM) dependen del acompa\u00f1amiento de sus padres en moto o deben recorrer largas distancias a pie, factores que ponen en riesgo la posibilidad de proseguir con sus estudios. La otra opci\u00f3n es el colegio de L\u00edbano, que no permite a los j\u00f3venes permanecer en su vereda entre semana. Por otra parte, la educaci\u00f3n no es culturalmente apropiada y no estimula el arraigo al territorio en la juventud, como nos se\u00f1ala Paola: \u201cEn el colegio ense\u00f1an otras cosas\u2026 nunca ense\u00f1an agropecuaria. Es para que los ni\u00f1os estudien y se vayan a la ciudad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este \u00faltimo punto conduce a dejar el tema de las v\u00edas para abordar una preocupaci\u00f3n central en el territorio: el relevo generacional. Don Luis constata una ausencia ya manifiesta: \u201cEn las casas solamente est\u00e1n los ancianos\u2026 la juventud por ning\u00fan lado\u201d. La educaci\u00f3n inadecuada \u2014que orienta a los j\u00f3venes hacia un futuro proyectado en la ciudad m\u00e1s que en el campo\u2014, la falta de oportunidades, la incertidumbre y la precariedad derivada del abandono estatal contribuyen a explicar este fen\u00f3meno creciente. Sin juventud, se teme que el territorio termine vaci\u00e1ndose, con la consecuente p\u00e9rdida de formas de vida y de comunidad. Adem\u00e1s, la deserci\u00f3n del campo tiene implicaciones graves en t\u00e9rminos de abastecimiento alimentario, como lo subraya Don Luis: \u201cLa gran preocupaci\u00f3n es que no va a haber qui\u00e9n produzca comida\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, la extracci\u00f3n de recursos constituye una amenaza significativa para la permanencia en el territorio. \u201cHay amenazas minero-energ\u00e9ticas que ponen en riesgo la vida campesina\u201d, nos se\u00f1ala Diego. En particular, desde algunas veredas del TECAM se alcanza a divisar la mina de oro ubicada al otro lado del r\u00edo Lagunilla. Desde las primeras actividades mineras realizadas en el \u00e1rea, se ha constatado contaminaci\u00f3n, pese a las afirmaciones de una supuesta \u201cminer\u00eda sostenible\u201d. En la actualidad, algunas zonas del TECAM son contempladas como posibles espacios para la expansi\u00f3n de proyectos mineros, lo cual afecta tanto el medioambiente como las condiciones de permanencia en el territorio.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/IMG_9213.jpg?ssl=1\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/IMG_9213.jpg?resize=640%2C480&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-9726\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/IMG_9213.jpg?resize=1024%2C768&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/IMG_9213.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/IMG_9213.jpg?resize=768%2C576&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/IMG_9213.jpg?resize=1536%2C1152&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/IMG_9213.jpg?w=1600&amp;ssl=1 1600w, https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/IMG_9213.jpg?w=1280&amp;ssl=1 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Horizonte del TECAM del Ca\u00f1\u00f3n de los R\u00edos Lagunilla y Azufrado<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El TECAM es una apuesta por la permanencia en el territorio y la vida digna. En las veredas, se presenta como una oportunidad para enfrentar el abandono institucional, estableciendo una relaci\u00f3n m\u00e1s directa con el gobierno nacional y obteniendo un respaldo incrementado en proyectos de mejoramiento de las v\u00edas, de acceso a la salud, de educaci\u00f3n adecuada y m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su estrategia para asegurar permanencia y vida digna, los beneficios de este puente institucional se complementan con proyectos comunitarios que fortalecen el tejido social. Para Diego, por ejemplo, hablar de territorio \u201ces hablar de una identidad\u201d y \u201chablar de vida\u201d. As\u00ed, un componente clave del TECAM es la Guardia Campesina Ambiental, cuya misi\u00f3n es defender el territorio. Sus actividades incluyen la formaci\u00f3n ambiental, el cuidado del agua, el cuidado general del territorio y ejercicios pedag\u00f3gicos de reforestaci\u00f3n, huertas ecol\u00f3gicas y reciclaje en las escuelas. De esta forma, adem\u00e1s de defender el territorio, la Guardia fomenta el arraigo de la ni\u00f1ez, apropi\u00e1ndose del sistema educativo para que refleje mejor la realidad local. Otros proyectos contemplados en el TECAM incluyen iniciativas productivas para las mujeres, la transici\u00f3n agroecol\u00f3gica, un banco comunitario de semillas, el rescate de bebidas artesanales, una huerta de plantas medicinales, talleres psicosociales y m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, el TECAM permite expresar deseos para un futuro diferente en el territorio:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLos mayores anhelos son que la juventud sienta amor por estar en el campo\u201d \u2013 Don Luis<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cPensarnos un territorio libre de miner\u00eda ser\u00eda un gran paso\u201d \u2013 Diego<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cQue podamos sacar nuestros cultivos y que nos los paguen justo\u201d y \u201cque las mujeres tengamos nuestros propios productos para comercializar\u201d\u2013 Paola<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s que un pliego de demandas, estos anhelos expresan una voluntad de permanencia. El horizonte del TECAM es la posibilidad de seguir habitando el territorio con dignidad, de que la juventud se quede, de que la tierra siga produciendo alimento y de que la vida campesina no sea desplazada por la miner\u00eda o el abandono.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/28d540fe-c46d-419b-a5d8-b72aeb63b352.jpg?ssl=1\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/28d540fe-c46d-419b-a5d8-b72aeb63b352.jpg?resize=640%2C480&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-9722\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/28d540fe-c46d-419b-a5d8-b72aeb63b352.jpg?resize=1024%2C768&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/28d540fe-c46d-419b-a5d8-b72aeb63b352.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/28d540fe-c46d-419b-a5d8-b72aeb63b352.jpg?resize=768%2C576&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/28d540fe-c46d-419b-a5d8-b72aeb63b352.jpg?resize=1536%2C1152&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/28d540fe-c46d-419b-a5d8-b72aeb63b352.jpg?w=1600&amp;ssl=1 1600w, https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/28d540fe-c46d-419b-a5d8-b72aeb63b352.jpg?w=1280&amp;ssl=1 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El <\/strong><em><strong>Territorio Campesino Agroalimentario<\/strong><\/em><strong>: una herramienta de reforma agraria, derechos humanos y paz territorial<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El TECAM del Ca\u00f1\u00f3n de los R\u00edos Lagunilla y Azufrado no es \u00fanicamente una figura administrativa o un proyecto productivo. En un pa\u00eds como Colombia, donde el conflicto armado tuvo en el problema agrario su origen y principal combustible, la apuesta por un TECAM se erige como una propuesta pol\u00edtica integral que entrelaza la reforma agraria, la defensa colectiva de los derechos humanos y la construcci\u00f3n de paz territorial desde abajo. Para las comunidades organizadas en el Coordinador Nacional Agrario (CNA), este territorio es la materializaci\u00f3n de su lucha hist\u00f3rica: la posibilidad de hacer realidad el art\u00edculo 64 de la Constituci\u00f3n, que reconoce al campesinado como sujeto de derechos, a trav\u00e9s de una reforma agraria integral y con enfoque territorial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En primer lugar, el TECAM se inscribe directamente en el coraz\u00f3n de la reforma agraria. El diagn\u00f3stico del propio plan de vida es contundente: en el territorio predomina el minifundio, la informalidad en la tenencia de la tierra supera el 45%, y la mayor\u00eda de las familias campesinas poseen predios por debajo de la Unidad Agr\u00edcola Familiar (UAF), lo que las condena a la inviabilidad econ\u00f3mica. Frente a esta exclusi\u00f3n estructural, el TECAM no pide tierra, sino que propone un nuevo ordenamiento social de la propiedad rural. No se trata de una suma de t\u00edtulos individuales, sino de un reconocimiento colectivo del territorio campesino como un bien com\u00fan con funci\u00f3n social y ecol\u00f3gica. Al formalizarse como TECAM, la comunidad recupera la capacidad de decidir sobre el uso del suelo, priorizando la producci\u00f3n de alimentos y frenando las presiones del extractivismo y los monocultivos. As\u00ed, el TECAM se convierte en el veh\u00edculo concreto para una reforma agraria campesina, que busca no solo repartir tierra, sino garantizar las condiciones (cr\u00e9dito, asistencia t\u00e9cnica, infraestructura, comercializaci\u00f3n justa) para que quien la trabaja pueda vivir dignamente en ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En segundo lugar, este proceso constituye una estrategia avanzada de defensa colectiva de los derechos humanos. Hist\u00f3ricamente, el campesinado del norte del Tolima ha sido v\u00edctima de despojo, estigmatizaci\u00f3n y asesinato por parte del paramilitarismo y agentes estatales, como lo demuestran los nombres de l\u00edderes asesinados que encabezan el plan de vida (\u00c1ngel Mar\u00eda Rodr\u00edguez, Fernando Lombana). En este contexto de vulneraci\u00f3n estructural, la organizaci\u00f3n colectiva es una herramienta de supervivencia y exigibilidad. El TECAM dignifica la identidad campesina, la saca del lugar de la v\u00edctima pasiva y la coloca como sujeto pol\u00edtico con voz y voto en los escenarios de planificaci\u00f3n municipal y nacional. Al ser una figura reconocida jur\u00eddicamente, el TECAM permite monitorear el cumplimiento del Estado, poner freno a la impunidad, denunciar las amenazas persistentes (como los panfletos o los t\u00edtulos mineros en la zona) y construir memoria hist\u00f3rica. Es, en esencia, un escudo colectivo que defiende el derecho a la vida, al territorio y a la autodeterminaci\u00f3n, transformando el abandono estatal en una plataforma de incidencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, el TECAM es una apuesta concreta por la construcci\u00f3n de paz. La firma del Acuerdo de Paz de 2016 abri\u00f3 la puerta a la Reforma Rural Integral, pero su implementaci\u00f3n ha sido lenta y fragmentada. Las comunidades del TECAM entienden que la paz no se decreta en las mesas de negociaci\u00f3n, sino que se siembra en los territorios. Una paz sostenible requiere justicia social, y esa justicia pasa por el acceso a la tierra, el agua y la soberan\u00eda alimentaria. El TECAM construye paz todos los d\u00edas al recuperar la confianza comunitaria mediante mingas, trueques y asambleas; al frenar el reclutamiento forzado de j\u00f3venes ofreci\u00e9ndoles alternativas productivas dignas como la apicultura o el turismo de naturaleza; y al demostrar que es posible un desarrollo econ\u00f3mico que no destruya el medio ambiente ni excluya a los m\u00e1s d\u00e9biles. En un territorio marcado por la violencia, la existencia misma de una asamblea campesina decidiendo su futuro es un acto de construcci\u00f3n de paz. El TECAM representa as\u00ed el paso del \u201cacuerdo de paz\u201d a la \u201cpaz vivida\u201d, donde los derechos humanos y la reforma agraria dejan de ser promesas lejanas para convertirse en realidades cotidianas en las veredas del ca\u00f1\u00f3n de los r\u00edos Lagunilla y Azufrado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por:<br>&#8211; Daniel Collazos G\u00f3mez. Docente, defensor de ddhh, integrante de la Corporaci\u00f3n Semillas de Dignidad e integrante del comit\u00e9 de impulso del TECAM del Ca\u00f1\u00f3n de los R\u00edos Lagunilla y Azufrado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Betty Saucier. Antrop\u00f3loga e integrante del Proyecto de Acompa\u00f1amiento y Solidaridad con Colombia (PASC).<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Semilla hist\u00f3rica: la emergencia del Territorio Campesino Agroalimentario y sus luchas El Territorio Campesino Agroalimentario (TECAM) del Ca\u00f1\u00f3n de los R\u00edos Lagunilla y Azufrado no <a href=\"https:\/\/www.redcolombia.org\/?p=9717\" class=\"read-more-link\">[more&#8230;]<\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on wp_trim_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on wp_trim_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":9724,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2177,26],"tags":[160,674],"class_list":["post-9717","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-acompanamiento","category-noticias","tag-derechos-humanos","tag-paz"],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/c42b02d7-9cae-47c9-9f1a-e60b51f12ad5.jpg?fit=1600%2C1200&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9717","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9717"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9717\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9731,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9717\/revisions\/9731"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/9724"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9717"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9717"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9717"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}