{"id":9593,"date":"2025-10-27T12:38:53","date_gmt":"2025-10-27T15:38:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.redcolombia.org\/?p=9593"},"modified":"2025-10-27T12:44:04","modified_gmt":"2025-10-27T15:44:04","slug":"la-alianza-campesina-e-indigena-en-colombia-que-tiene-en-jaque-a-la-papelera-mas-grande-del-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.redcolombia.org\/?p=9593","title":{"rendered":"La alianza campesina e ind\u00edgena en Colombia que tiene en jaque a la papelera m\u00e1s grande del mundo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Autor: <strong>I\u00f1igo S. Iturbe<\/strong>. <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/colombia\/alianza-campesina-indigena-colombia-tiene-jaque-papelera-grande-del-mundo#\">Publicado en <em>El Salto Diario<\/em> el 16 de octubre de 2025<\/a>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El Territorio por la Vida Inter\u00e9tnico e Intercultural de Cajib\u00edo, municipio del suroccidente colombiano, ha cumplido recientemente su cuarto a\u00f1o en el ejercicio de la recuperaci\u00f3n de tierras a la empresa de embalajes de papel y cart\u00f3n m\u00e1s grande del mundo: la Smurfit-Westrock. <\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"427\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/El-campesino.jpg?resize=640%2C427&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-9594\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/El-campesino.jpg?resize=1024%2C683&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/El-campesino.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/El-campesino.jpg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/El-campesino.jpg?w=1500&amp;ssl=1 1500w, https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/El-campesino.jpg?w=1280&amp;ssl=1 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue un 27 de julio de 2021 cuando, tanto ind\u00edgenas de los pueblos misak y nasa, como campesinos organizados dentro del Coordinador Nacional Agrario (CNA), entraron a varias fincas de monocultivo de pino y eucalipto para, a golpe de machete y hacha, materializar una de sus reivindicaciones hist\u00f3ricas: \u201cLa tierra no se vende, se cuida y se defiende\u201d. De esta manera, reivindicaban su leg\u00edtima propiedad frente a la fraudulenta venta y arriendo de esas tierras a las empresas madereras llevada a cabo d\u00e9cadas atr\u00e1s mediante el abuso y la coacci\u00f3n empresarial, sumadas a la connivencia pol\u00edtica de los gobiernos de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Corr\u00eda el a\u00f1o 1986 cuando la empresa de origen irland\u00e9s Jefferson Smurfit Corporation entr\u00f3 a territorio colombiano gracias a la adquisici\u00f3n de la Container Corporation of America, propietaria de Cart\u00f3n de Colombia. Tama\u00f1a operaci\u00f3n fue \u00fanicamente posible gracias a la emisi\u00f3n de bonos basura o&nbsp;<em>junk bonds<\/em>&nbsp;por parte del banco norteamericano Morgan Stanley, que permiti\u00f3 la financiaci\u00f3n de esa otrora imposible adquisici\u00f3n. Tal y como adelantaba Lenin 70 a\u00f1os antes, la tendencia a la concentraci\u00f3n monopolista de toda empresa capitalista era facilitada por la fusi\u00f3n de su capital industrial con el bancario, siendo estas caracter\u00edsticas inherentes a la nueva fase de acumulaci\u00f3n desde finales del siglo XIX: la fase imperialista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siguiendo esta l\u00f3gica y tras constantes adquisiciones a lo largo de los a\u00f1os, el 5 de julio de 2024, la irlandesa Smurfit-Kappa y la norteamericana Westrock se fusionaron, para, esta vez s\u00ed, lograr ser la mayor empresa del mundo en embalajes de papel y cart\u00f3n. Hoy d\u00eda, esta transnacional est\u00e1 presente en m\u00e1s de 40 pa\u00edses y sus beneficios se cuentan en millones de d\u00f3lares gracias a la explotaci\u00f3n del territorio y la mano de obra barata de, sobre todo, pa\u00edses del Sur global.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-plain is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Desde el inicio de la recuperaci\u00f3n, cuando a los cinco d\u00edas un joven campesino fue asesinado por las balas del Escuadr\u00f3n M\u00f3vil Antidisturbios<\/em><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s de todo ello, en dichas tierras ha ido sustituyendo los bosques nativos por los monocultivos de pino y eucalipto, generando multitud de efectos desastrosos a nivel ambiental. Por un lado, la lenta descomposici\u00f3n de las ac\u00edculas u hojas de pino forma una especie de tapete en el suelo, dificultando el intercambio de nutrientes y desecando el terreno. Todo ello termina disminuyendo el nivel fre\u00e1tico del agua, es decir, la superficie superior del agua subterr\u00e1nea va haci\u00e9ndose cada vez m\u00e1s profunda, desertificando el lugar. Asimismo, las ac\u00edculas sufren un proceso de fermentaci\u00f3n que acidifica la tierra y, junto a todo lo previo, se termina imposibilitando la convivencia de la flora y la fauna del lugar, adem\u00e1s de generar da\u00f1os irreparables en la tierra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Cajib\u00edo, adem\u00e1s de las consecuencia ambientales y globales, el acaparamiento de tierras cultivables por parte de la transnacional ha desplazado de las mismas a las comunidades campesinas e ind\u00edgenas cajibianas, las cuales se han visto despojadas de su principal fuente de supervivencia y reproducci\u00f3n. Todo ello ha ido generando la destrucci\u00f3n del tejido social y comunitario anteriormente presente en el territorio, acentuando a\u00fan m\u00e1s la conflictividad de un departamento como el Cauca colombiano, donde tanto paramilitares como grupos guerrilleros se han disputado hist\u00f3ricamente el control territorial.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Frente a ello, y tras varios intentos fallidos de negociaci\u00f3n con la multinacional, las organizaciones ind\u00edgenas AISO (pueblo misak) y CRIC (pueblo nasa) decidieron articularse con la campesina CNA y, mediante la acci\u00f3n directa de la recuperaci\u00f3n de tierras, conformaron el territorio inter\u00e9tnico, cuyo principal estandarte es la defensa de la vida, la tierra y el territorio frente al extractivismo. A d\u00eda de hoy, ya son m\u00e1s de 3.000 las hect\u00e1reas recuperadas, en las cuales buscan garantizar su soberan\u00eda alimentaria mediante la siembra de cultivos de&nbsp;<em>pancoger<\/em>, es decir, aquellos cultivos que satisfacen las necesidades de la comunidad como la yuca, el pl\u00e1tano, el ma\u00edz, etc.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, no siempre es posible cosechar lo sembrado, ya que la represi\u00f3n que enfrentan es constante. Desde el inicio de la recuperaci\u00f3n, cuando a los cinco d\u00edas un joven campesino fue asesinado por las balas del Escuadr\u00f3n M\u00f3vil Antidisturbios (ESMAD) de la polic\u00eda, la represi\u00f3n no ha cesado. Muestra de ello son dos hechos recientes: en marzo de este a\u00f1o, ataques del ej\u00e9rcito hirieron de bala a uno de los recuperadores y, m\u00e1s recientemente, el 7 de julio, centenares de trabajadores de la empresa, acompa\u00f1ados de polic\u00eda y ej\u00e9rcito entraron a una de las fincas recuperadas arrasando con todo: arrancaron y fumigaron cultivos, adem\u00e1s de prender fuego a las caba\u00f1as de los recuperadores. Asimismo, son varios los l\u00edderes sociales que han sido amenazados por grupos armados como los paramilitares de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia(AGC).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como se puede apreciar, el conflicto por la tierra en Cajib\u00edo no se trata de un problema ambiental o local aislado, sino que representa un ejemplo m\u00e1s del conflicto estructural entre el capital y la vida. Por todo ello, trat\u00e1ndose de un conflicto global, el pasado 6 de agosto se lanz\u00f3 la Alianza por la Vida, la Naturaleza y el Territorio: una red de m\u00e1s de 15 organizaciones, tanto colombianas como internacionalistas que apoya la acci\u00f3n sociopol\u00edtica del TEVIIC, entre las que se encuentra Komite Internazionalistak de Euskal Herria. Esta alianza busca ser un espacio de articulaci\u00f3n desde el que tejer las luchas contra la explotaci\u00f3n de las transnacionales, reivindicando el derecho fundamental a la tierra y la territorialidad de los pueblos, consign\u00e1ndose como primer reto el seguir visibilizando y denunciando la situaci\u00f3n de Cajib\u00edo para poder garantizar la recuperaci\u00f3n de las tierras hist\u00f3ricamente despojadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">F\u00f3tos: Andr\u00e9s L\u00f3pez. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"427\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Cultivo-quemado.jpg?resize=640%2C427&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-9595\" style=\"width:782px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Cultivo-quemado.jpg?w=1000&amp;ssl=1 1000w, 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