{"id":8122,"date":"2021-07-01T20:21:21","date_gmt":"2021-07-01T23:21:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.redcolombia.org\/?p=8122"},"modified":"2021-07-01T20:27:22","modified_gmt":"2021-07-01T23:27:22","slug":"exigimos-que-los-militares-se-vayan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.redcolombia.org\/?p=8122","title":{"rendered":"\u00ab\u00a1Exigimos que los militares se vayan!\u00bb"},"content":{"rendered":"<p>La selva tropical se eleva sobre el r\u00edo San Juan, que es tan ancho en algunos lugares que uno tiene la sensaci\u00f3n de estar en mar abierto. La alfombra verde de la orilla la interrumpen ocasionalmente los palafitos, que se alinean uno al lado del otro con vistas al r\u00edo. La gente sentada en las terrazas observa como pasan los barcos. En las inmediaciones de las veredas, se ven los campos donde se cultiva ma\u00edz, pl\u00e1tano, ca\u00f1a de az\u00facar y arroz. \u201cEstos son los alimentos b\u00e1sicos que aparecen en nuestro plato todos los d\u00edas\u201d, dice Gibaldo. \u00c9l sostiene el control del motor firmemente con ambas manos. Sus poderosos antebrazos se contraen. Conducir la lancha por los r\u00edos es un trabajo pesado. Durante horas ha estado de pie con sus botas pl\u00e1sticas en la parte trasera de la embarcaci\u00f3n, totalmente concentrado para evitar troncos de \u00e1rboles y bancos de arena. Sus ojos se ponen rojos por el viento y el sol ardiente. Cuando la proa de la lancha despega y se estrella varias veces contra la superficie del agua, Gibaldo explica: \u201cLas olas vienen del barco militar que nos adelanta\u201d. Todav\u00eda no hay pruebas de ello. S\u00f3lo despu\u00e9s de unos minutos aparece una enorme carcasa de metal, un tanque flotante con hombres en uniformes militares. Se intercambian miradas, pero no se saludan. La repentina aparici\u00f3n de la infanter\u00eda marina frustra el idilio de una de las regiones con mayor biodiversidad en el mundo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de unas horas r\u00edo arriba, tres helic\u00f3pteros militares aparecen y hacen un ruido ensordecedor. Uno aterriza justo delante, donde se puede ver desde el barco, y desaparece detr\u00e1s de las densas copas de los \u00e1rboles. Poco despu\u00e9s, vuelve a despegar y se va volando. \u201cProbablemente est\u00e1n recogiendo soldados que est\u00e1n operando en la regi\u00f3n\u201d, sospecha Gibaldo, comisionado de Derechos Humanos de la organizaci\u00f3n regional de Comunidades Negras. El Choc\u00f3 es una zona de guerra donde los militares estatales y los grupos armados ilegales combaten con frecuencia. Hace apenas dos d\u00edas, las casas de la vereda de Monte Bravo fueron hostigadas por militares. Esto es una violaci\u00f3n de Derechos Humanos y va en contra del Derecho Internacional Humanitario, dice Gibaldo. Explosiones y detonaciones causaron temor y terror entre los habitantes que se encontraban en el pueblo en el momento del ataque. \u201cTratamos de salvarnos lo m\u00e1s r\u00e1pido posible, porque los militares dispararon contra todo lo que se mov\u00eda. Algunos de nosotros saltamos al r\u00edo, otros llegaron a la orilla opuesta del r\u00edo en lancha\u201d, informa Darnelly, con una voz todav\u00eda temblorosa. Fue un milagro que nadie muriera o resultara gravemente herido. Solo despu\u00e9s de horas regresaron a sus hogares, junto con los residentes de las veredas vecinas que se hab\u00edan apresurado a rescatarles. Conmocionados, descubrieron que los militares hab\u00edan saqueado sus casas y confiscado celulares, dinero en efectivo, c\u00e9dulas y ropa sin una orden de allanamiento. Videos grabados con el celular testifican las huellas de la devastaci\u00f3n. \u201cLa fuerza p\u00fablica ataca a la poblaci\u00f3n civil y registra nuestras casas. Hasta el d\u00eda de hoy, no he recuperado mi c\u00e9dula ni mi celular. Y me falta el dinero en efectivo que ten\u00eda en mi habitaci\u00f3n\u201d, lamenta Darnelly. Nos muestra casquillos de bala vac\u00edos e impactos en los \u00e1rboles cerca a su casa. Su familia, igual que el resto de los habitantes, s\u00f3lo se atreve a regresar a su pueblo con acompa\u00f1amiento. Tienen miedo de que la experiencia traum\u00e1tica pueda repetirse en cualquier momento. Se refugian en casas de amigos o familiares en otras veredas del r\u00edo.<\/p>\n<p>Hasta el d\u00eda de hoy, nadie sabe cu\u00e1l unidad es responsable de la operaci\u00f3n militar, informa Gibaldo con consternaci\u00f3n. El coronel del batall\u00f3n militar que opera en la regi\u00f3n neg\u00f3 que sus tropas hubieran estado activas en el momento del combate. Los engranajes de las instituciones estatales se amoldan lentamente para obtener una respuesta a la solicitud que le hizo la Procuradur\u00eda al Ej\u00e9rcito. El suceso no es en absoluto un incidente aislado. La poblaci\u00f3n de varias veredas est\u00e1 de acuerdo en que el ej\u00e9rcito nacional significa m\u00e1s un peligro que una mayor seguridad. Informan de requisas arbitrarias por parte de los militares, que toman fotos de los pobladores de la zona y de sus documentos. \u201cNos tratan como criminales o guerrilleros cuando somos simples agricultores\u201d, se queja un hijo de Darnelly. Ella misma agrega: \u201cen las zonas rurales, nuestros derechos \u00e9tnico-territoriales los violan a diario. La ley aqu\u00ed no se aplica\u201d.<\/p>\n<p>Esto tambi\u00e9n lo demuestra la base militar aguas arriba, cerca al pueblo de Noanam\u00e1, en el Medio San Juan. La base se estableci\u00f3 de forma arbitraria en 2018 en el territorio colectivo de la comunidad negra, aunque la ley 70 de 1993 requiere una consulta previa a la comunidad, explica Gibaldo. La base est\u00e1 a la vista del pueblo. El \u00faltimo enfrentamiento fue el 30 de abril de este a\u00f1o. Desde entonces, la gente de la comunidad no puede ir a sus fincas ni salir del pueblo. Est\u00e1 completamente confinada. Sin el apoyo humanitario del Consejo Noruego para Refugiados, la gente no podr\u00eda sobrevivir. \u201cQueremos que la base militar desaparezca de nuestro territorio\u201d, dicen en el Consejo Comunitario de Noanam\u00e1. La desmilitarizaci\u00f3n es la \u00fanica forma de garantizar la seguridad en sus veredas.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\"><span lang=\"es\">Autor: Jos\u00e9 Fernando Murillo Benavides<\/span><\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La selva tropical se eleva sobre el r\u00edo San Juan, que es tan ancho en algunos lugares que uno tiene la sensaci\u00f3n de estar en <a href=\"https:\/\/www.redcolombia.org\/?p=8122\" class=\"read-more-link\">[more&#8230;]<\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on wp_trim_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on wp_trim_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8126,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[2163,2173,2172,2169],"class_list":["post-8122","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-choco","tag-noanama","tag-pacifico","tag-san-juan"],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Noanama.jpg?fit=800%2C600&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8122","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8122"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8122\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8127,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8122\/revisions\/8127"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8126"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8122"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8122"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8122"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}