{"id":7589,"date":"2019-10-08T02:17:30","date_gmt":"2019-10-08T02:17:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.redcolombia.org\/?p=7589"},"modified":"2019-10-08T02:17:30","modified_gmt":"2019-10-08T02:17:30","slug":"curvarado-y-jiguamiando-cuencas-de-sonrisas-y-resistencia-en-el-bajo-atrato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.redcolombia.org\/?p=7589","title":{"rendered":"Curvarad\u00f3 y Jiguamiand\u00f3 cuencas de sonrisas y resistencia en el Bajo Atrato"},"content":{"rendered":"<p>Oct 07, 2019TrochandoDerechos Humanos<\/p>\n<p>Trochando Sin Fronteras, Edici\u00f3n 40 Agosto \u2013 Octubre de 2019<\/p>\n<p>Por: Vivian Frye Cifuentes \u2013 Fundaci\u00f3n BAKIA<\/p>\n<p>A la violencia se le corrieron los c\u00e1lculos y por fortuna tambi\u00e9n se le salvaron las esperanzas.<\/p>\n<p>Por all\u00e1 en 1997 apenas empezaban los podridos hechos, que dar\u00edan el gozoso fruto de las zonas humanitarias, los consejos comunitarios y los resguardos ind\u00edgenas. Fue exactamente en las cuencas del r\u00edo Cacarica, donde las evidentes alianzas entre los proyectos agroindustriales y Fuerzas Militares provocaron el derramamiento de sangre por la macro siembra de palma aceitera en el territorio; la famosa palma africana sembrada en Colombia que imprevistamente apareci\u00f3 por montones, despu\u00e9s de que la operaci\u00f3n G\u00e9nesis y Cacarica estuvieron escabrosamente puestas en marcha. Pero aqu\u00ed en la verdosa tierra chocoana, m\u00e1s all\u00e1 de la violencia y la codicia, existe una comunidad que resiste con cuerpo y con alma, como si de un mont\u00f3n de siembras de palma empezar\u00e1n a brotar los pl\u00e1tanos m\u00e1s impetuosos del mundo.<\/p>\n<p>A punta de sangre y tierra, el Bajo Atrato vio nacer la uni\u00f3n y la potencia de etnias que hoy resisten, y han resistido, defendiendo sus territorios, es decir: no solo la tierra sino sus costumbres, sus cantos, siembras y bailes. No solo sus tierras, con ellas la dignidad de los que murieron defendi\u00e9ndola y de quienes hoy resisten ocup\u00e1ndola, no solo sus tierras sino tambi\u00e9n sus formas \u00fanicas y admirables de habitarla. Desde los a\u00f1os 2000 en las cuencas de los r\u00edos Jiguamiand\u00f3 y Curvarad\u00f3, cuando una comunidad afro habita un territorio, se ven casas flotantes, pero de madera que flota y se impone firme en el suelo, tambi\u00e9n se ven muchos ni\u00f1as y ni\u00f1os que van a r\u00fasticas, pero vigorosas escuelas y cuya sonrisa resplandece como la luna en los anchos r\u00edos afluentes del Atrato.<\/p>\n<p>En las cuencas de estos r\u00edos, desde el a\u00f1o 2001, con madera han forjado toda la infraestructura para su comunidad, desde el transporte hasta la vivienda y los utensilios de cocina, todo o casi todo de los troncos que brotan de esta tierra firme, madera firme y fuerte como todos los habitantes de estas comunidades, que entre la madera, a\u00fan hecha \u00e1rbol, se resguardaron del miedo, el paramilitarismo y la industria palmera; actores que a precio de sangre y expropiaci\u00f3n han creado los grandes monstruos que afectan a todas las comunidades del Bajo Atrato y al pa\u00eds. 19 a\u00f1os despu\u00e9s, aunque se ve resistir el latiente coraz\u00f3n de las comunidades, el panorama de la violencia y la desigualdad no desaparece, incluso pareciera que esta vez no quisiera solo la tierra, adem\u00e1s quiere las sonrisas que asombrosamente brotan por aqu\u00ed en el ancho r\u00edo Atrato, las sonrisas de los pueblos que valen m\u00e1s que cualquier mineral de esta rica zona, que desde hoy y hace mucho, las industrias palmeras y mineras azotan.<\/p>\n<p>La sonrisa y la fortaleza, primeras caracter\u00edsticas de las comunidades de esta parte del Choc\u00f3 biogeogr\u00e1fico, zonas altamente \u201cricas\u201d con comunidades empobrecidas, empobrecidas por la industria y el abandono estatal, pero altamente ricas en resistencia, procesos organizativos y lucha popular. Al Choc\u00f3 hay que verlo con esa intolerable dualidad, por un lado, del camino pl\u00e1tano y arroz que alimentan a toda la comunidad, pero en la otra orilla, como quien quiere infestar el r\u00edo, intereses industriales, palmeros y mineros, que pretenden acabar no solo con los territorios en resistencia sino con toda su inmensa diversidad. Este Choc\u00f3 ecol\u00f3gico infinitamente rico, pero tan intencionalmente empobrecido, este Choc\u00f3 nuestro, motivo de tanta palabra suelta que desconoce lo rica que es esta tierra, no por sus riquezas potencialmente industriales, sino por sus habitantes, defensores aguerridos de sus tierras.<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-7590\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/zh-300x200.jpg?resize=640%2C426\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"426\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/zh.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/zh.jpg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/zh.jpg?resize=1024%2C682&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/zh.jpg?w=1600&amp;ssl=1 1600w, https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/zh.jpg?w=1280&amp;ssl=1 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 aprendimos, qu\u00e9 nos dejan, c\u00f3mo solidarizarnos?<\/p>\n<p>Entusiasmo por quienes habitan, viven y siembran estas tierras ricas y verdosas del Choc\u00f3, por los campesinos que se arriesgan y arriesgaron, a resarcirse del despojo y erradicar la palma a cualquier costo \u201cpor qu\u00e9 a c\u00f3mo caen las palmas caen las cabezas\u201d, les dijeron los armados y \u201cHay que sembrar palma africana a toda hora, que no se nos quede un d\u00eda sin sembrar palma africana\u201d dec\u00eda Uribe en el 2004 a lo que los pueblos afrocolombianos, due\u00f1os de los territorios colectivos, por decreto ancestral y constitucional contestaron: Aqu\u00ed nos quedamos, la palma bajamos y nuestros territorios recuperamos! \u00a1aqu\u00ed nacimos y aqu\u00ed nos quedamos porque con la orilla del r\u00edo nos apa\u00f1amos, somos fuertes y aqu\u00ed siempre nos las arreglamos!<\/p>\n<p>\u00a1Bambolean la cintura con la misma fuerza con la que luchan, gozan, versan, r\u00eden y lideran as\u00ed son las mujeres de las cuencas, con risa amplia mucho tumbado e infinidades de fortalezas. Juntas luchan y guerrean por sus conocimientos ancestrales, sus comidas, sus remedios y recetas; cuidadoras por herencia patriarcal, pero cuidadoras felinas. Las que no solo se encargan de su hogar sino de toda su comunidad, tigresas como las que habitan estas nublosas selvas chocoanas y como las que se encontraron cara a cara mientras par\u00edan a los Noreyi, Peludo, Jos\u00e9, Daniela, Samuel, Breidi y Juanes que hoy tambi\u00e9n resisten con estas tierras.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os y j\u00f3venes con sabor y adem\u00e1s defensores de sus r\u00edos y riquezas, el tumbao\u2019 de las ni\u00f1as que bailan en la casa de memoria de Las Camelias y los pelados de Pueblo Nuevo que a su Choc\u00f3 querido le rapean. Todos, ellos con sue\u00f1os, debilidades y fortalezas, que estudian y juegan f\u00fatbol, siempre ligados a los otros, siempre vecinos. Los futuros j\u00f3venes l\u00edderes que hoy se sienten confinados en sus tierras, confinados por el miedo al qu\u00e9 har\u00e1n, los actores que colindan sus linderas, y tambi\u00e9n los despojados de sus padres, de sus tierras. A los j\u00f3venes necesitados que militan en la guerra, a todos les debemos resistencia.<\/p>\n<p>Resistencia, lo que m\u00e1s se nos ense\u00f1aron los pueblos que visitamos en uno de los recorridos de la caravana humanitaria y por 6 d\u00edas las comunidades afrodescendientes nos recibieron sin importar los riesgos a los que se expondr\u00e1n despu\u00e9s de este intercambio, ellos nos dejaron su historia y mucha gasolina para nuestros procesos nosotros en cambio brevemente dejamos risas momentos y arte en las casas de madera. Pero las zonas humanitarias de Las Camelias, Nueva Esperanza, Pueblo Nuevo y Centro Jigua nos dejaron mucho m\u00e1s de lo que el propio ejercicio pueda dejarles a ellos, a nosotros nos queda mucho por aprender y aportarles, compromisos reales que nos permitan intervenir positivamente en sus procesos y sobre todo de formas m\u00e1s preme-ditadas. La tarea es ardua, larga, importante y muy pero muy necesaria, desde Choc\u00f3 hasta el Centro Oriente, de esquina a esquina toda esta es nuestra estirpe toda esta es nuestra tierra que se cuida y se defiende hoy y siempre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Oct 07, 2019TrochandoDerechos Humanos Trochando Sin Fronteras, Edici\u00f3n 40 Agosto \u2013 Octubre de 2019 Por: Vivian Frye Cifuentes \u2013 Fundaci\u00f3n BAKIA A la violencia se <a href=\"https:\/\/www.redcolombia.org\/?p=7589\" class=\"read-more-link\">[more&#8230;]<\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on wp_trim_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on wp_trim_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7591,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[160],"class_list":["post-7589","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-derechos-humanos"],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Copia-de-informativo-centro-oriente-55-e1570501031602.jpg?fit=540%2C360&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7589","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7589"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7589\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7592,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7589\/revisions\/7592"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7591"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7589"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7589"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7589"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}