{"id":6441,"date":"2018-08-15T02:04:03","date_gmt":"2018-08-15T02:04:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.redcolombia.org\/?p=6441"},"modified":"2018-08-15T02:04:03","modified_gmt":"2018-08-15T02:04:03","slug":"resistencia-en-las-mazmorras-del-estado-colombiano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.redcolombia.org\/?p=6441","title":{"rendered":"Resistencia en las mazmorras del Estado colombiano"},"content":{"rendered":"<p>COMIT\u00c9 DE SOLIDARIDAD INTERNACIONALISTA | 2 agosto, 2018 07.08<br \/>\nResistencia en las mazmorras del Estado colombiano<br \/>\nFoto: El Comit\u00e9 Internacional de la Cruz Roja<\/p>\n<p>Prisi\u00f3n de La Picota, localidad de Rafael Uribe Uribe, en las afueras de Bogot\u00e1 y ubicada en el barrio del mismo nombre. Durante hora y media esperamos a que los funcionarios del INPEC (Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario) concluyan los tr\u00e1mites burocr\u00e1ticos para que nos autoricen el ingreso en compa\u00f1\u00eda del Comit\u00e9 de Solidaridad con Presos Pol\u00edticos. El establecimiento data de 1873 y ha sido objeto de diferentes ampliaciones y reformas, la \u00faltima de 2006, replicando el modelo arquitect\u00f3nico carcelario norteamericano: mucho hormig\u00f3n y ausencia de patios al aire libre y de luz natural. Resultado: una c\u00e1rcel de alta seguridad y completamente inhumana.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de los controles reglamentarios, recorremos galer\u00edas y pasillos entre reclusos que limpian las aguas fecales que salen de tuber\u00edas que dan a la planta baja y que rebosan su contenido por el suelo dejando un olor nauseabundo en el ambiente. Subimos las escaleras esquivando el agua que cae desde arriba producto de alguna rotura que est\u00e1n arreglando e ingresamos en el Patio 14. En un habit\u00e1culo confinado y conocido como \u201cel rastrillo\u201d esperamos a que lleguen 12 presos pol\u00edticos, la mayor\u00eda guerrilleros del ELN (Ej\u00e9rcito de Liberaci\u00f3n Nacional) y un grupo de estudiantes en prisi\u00f3n provisional que se encuentran dispersos por diferentes patios. En estos momentos, en la Picota hay recluidos 45 integrantes del ELN, 122 de las FARC y ocho de movimientos sociales que son considerados presos pol\u00edticos.<\/p>\n<p>Durante cerca de hora y media nos relatan la situaci\u00f3n que se vive en el interior de las c\u00e1rceles colombianas y su visi\u00f3n del conflicto. En los acuerdos derivados de la firma de la Paz de noviembre de 2016, entre el todav\u00eda presidente Santos (el 7 de agosto le sucede Duque) y las FARC se inclu\u00eda la excarcelaci\u00f3n de presos de esta \u00faltima organizaci\u00f3n insurgente. Un proceso que se desarrolla con obst\u00e1culos y de manera m\u00e1s lenta de lo anunciado y que ha ido vaciando de guerrilleros de esta organizaci\u00f3n las c\u00e1rceles colombianas, aunque todav\u00eda permanecen muchos de ellos pendientes de salir.<\/p>\n<p>Los presos con los que nos entrevistamos nos cuentan que, a pesar de las dificultades con las que ellos se enfrentan, no cesan de trabajar en el interior de las c\u00e1rceles para mejorar sus condiciones de vida y la de los otros reclusos con los que conviven. Adem\u00e1s de presos sociales, en el interior de las c\u00e1rceles coinciden integrantes de las FARC y ELN con narcotraficantes y paramilitares. Estos \u00faltimos han sido enemigos hist\u00f3ricos de los insurgentes y las confrontaciones del exterior se tienen que sustituir por acuerdos de convivencia con los enemigos tradicionales, aunque en ocasiones la aparente calma se quiebra y se reproducen los enfrentamientos violentos.<\/p>\n<p>El deplorable estado de la alimentaci\u00f3n y asistencia sanitaria a los reclusos son dos de los aspectos que tradicionalmente se destacan de la vida en prisi\u00f3n y que se han visto empeorados por la terciarizaci\u00f3n (externalizaci\u00f3n) a empresas privadas. Cada d\u00eda llega menos comida y esto afecta a la salud y estado psico-social de los internos. En cuanto a los aspectos de pol\u00edtica \u201csanitaria\u201d penitenciaria destacan, como ejemplos, que por las noches no hay m\u00e9dicos, los traslados de internos a la prisi\u00f3n son muy complicados y el sistema de tutelas (garant\u00edas legales) ha degenerado en materia de salud. Este empeoramiento que nos relatan es reflejo del que sufre los colombianos en el exterior por la profundizaci\u00f3n en el sistema liberal y que se traslada a toda la sociedad, con especial intensidad en la sanidad y servicios sociales.<br \/>\nUna denuncia constante es la relaci\u00f3n con los guardias del INPEC; muchos de ellos tienen una formaci\u00f3n de tipo militar y ven a los insurgentes desde la l\u00f3gica del enemigo y no la propia penitenciaria. La corrupci\u00f3n de estos funcionarios, nos cuentan, se extiende a todos los aspectos de la vida en prisi\u00f3n, teniendo que pagar por todo.<\/p>\n<p>Cada d\u00eda los presos se levantan a las 4.00 horas, desayunan, almuerzan a las 11.00 horas y antes de acostarse toman la \u00faltima comida a las 16.00 horas. Durante el d\u00eda no pueden acceder a sus celdas y desde las 16.00 horas, cuando regresan a las celdas, permanecen encerrados y hacinados hasta el d\u00eda siguiente: 12 horas seguidas. El fr\u00edo que en Bogot\u00e1, situada a 2640 metros de altura, convierte las noches en g\u00e9lidas, se hace insufrible en la Picota, al estar situada al sur de la ciudad y bajo los cerros de los p\u00e1ramos pr\u00f3ximos por los que bajan las neblinas y un fr\u00edo intenso que penetra en el interior del establecimiento que no dispone de ning\u00fan tipo de climatizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Durante el d\u00eda, la falta de espacios abiertos hace que los reclusos se acerquen a los barrotes en busca de los rayos que se filtran. La ausencia de talleres de trabajo hace que los d\u00edas sean tediosos. \u00daltimamente, adem\u00e1s, han regresado las amenazas de restricci\u00f3n de las visitas de familiares. Para revertir esta situaci\u00f3n, el trabajo organizado de los integrantes del ELN denuncia la vulneraci\u00f3n de los derechos humanos, lo que es reconocido por el resto de reclusos que les otorgan su confianza por ello. En cambio, el INPEC reacciona r\u00e1pidamente con cambios de patio y de c\u00e1rcel.<\/p>\n<p>La dispersi\u00f3n y alejamiento de los presos respecto de sus hogares es una t\u00e1ctica de represi\u00f3n que aqu\u00ed tambi\u00e9n se repite. Muchos presos no ven nunca a sus familiares porque estos no se pueden permitir costosos viajes de miles de kil\u00f3metros desde el otro extremo del pa\u00eds, con la probabilidad cierta de que luego no se puedan ver porque se anula la visita o cualquier otro incidente burocr\u00e1tico que se utiliza para negarles el acceso a sus familiares. En otras ocasiones, prefieren desvincularse de los internos para que no les \u201cenreden\u201d a ellos tambi\u00e9n se\u00f1al\u00e1ndoles como \u201cterroristas\u201d. As\u00ed, la represi\u00f3n de los presos se convierte en la de sus propias familias. Unas pr\u00e1cticas que denuncian que contravienen la propia Constituci\u00f3n colombiana que en su art\u00edculo 42 dice que \u201cla familia es el n\u00facleo fundamental de la sociedad\u201d y que \u201cel Estado y la sociedad garantizan la protecci\u00f3n integral de la familia\u201d.<\/p>\n<p>El tiempo se acaba y en su despedida nos recuerdan su condici\u00f3n de presos pol\u00edticos, que no cogieron las armas porque les gusten, sino como producto de una decisi\u00f3n pol\u00edtica y humana, al no hallar en Colombia posibilidades de transformaci\u00f3n pol\u00edtica por otras v\u00edas. Por eso son presos pol\u00edticos. Antes de abandonar la c\u00e1rcel se reafirman en su compromiso de lucha en el interior de las c\u00e1rceles para mejorar las condiciones de vida y mantener su dignidad y nos recuerdan que, a pesar de la firma de los acuerdos de Paz, el n\u00famero de presos pol\u00edticos en las c\u00e1rceles no ha dejado de crecer e incluso se vienen a\u00f1os de represi\u00f3n m\u00e1s intensa con el nuevo Gobierno de Duque.<\/p>\n<p>Los reclusos colombianos, como en general el resto de presos de las c\u00e1rceles en cualquier lugar, son invisibles para la mayor parte de la sociedad. En Colombia, los presos pol\u00edticos son, adem\u00e1s, rehenes en las \u201cmazmorras\u201d del Estado en un conflicto inacabado en el que resisten, organizados y en lucha, atentos a la evoluci\u00f3n de los diferentes procesos de negociaci\u00f3n y de la situaci\u00f3n pol\u00edtica del pa\u00eds.<br \/>\n2 agosto, 2018<br \/>\nAutor\/Autora<\/p>\n<p>COMIT\u00c9 DE SOLIDARIDAD INTERNACIONALISTA<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>COMIT\u00c9 DE SOLIDARIDAD INTERNACIONALISTA | 2 agosto, 2018 07.08 Resistencia en las mazmorras del Estado colombiano Foto: El Comit\u00e9 Internacional de la Cruz Roja Prisi\u00f3n <a href=\"https:\/\/www.redcolombia.org\/?p=6441\" class=\"read-more-link\">[more&#8230;]<\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on wp_trim_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on wp_trim_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6442,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[2107],"class_list":["post-6441","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-presxs-politicxs"],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Carcel-colombiana-e1534298600708.jpg?fit=539%2C360&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6441","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6441"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6441\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6443,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6441\/revisions\/6443"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6442"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6441"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6441"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6441"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}