{"id":5730,"date":"2017-12-07T17:00:55","date_gmt":"2017-12-07T17:00:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.redcolombia.org\/?p=5730"},"modified":"2017-12-07T17:13:40","modified_gmt":"2017-12-07T17:13:40","slug":"palestina-la-ocupacion-del-agua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.redcolombia.org\/?p=5730","title":{"rendered":"Palestina: La ocupaci\u00f3n del agua"},"content":{"rendered":"<p>Resumen Medio Oriente. 04 de diciembre de 2017 \u2013 El legado de 50 a\u00f1os de ocupaci\u00f3n israel\u00ed de los territorios palestinos ha sido violaciones sistem\u00e1ticas de derechos humanos en gran escala. Una de las consecuencias m\u00e1s devastadoras es el impacto de las pol\u00edticas discriminatorias de Israel en el acceso de la poblaci\u00f3n palestina a suministros adecuados de agua limpia y segura.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s de la ocupaci\u00f3n israel\u00ed de Cisjordania, incluido Jerusal\u00e9n Oriental, y la Franja de Gaza, en junio de 1967, las autoridades militares israel\u00edes consolidaron el poder absoluto sobre todos los recursos h\u00eddricos y las infraestructuras relacionadas con el agua en los Territorios Palestinos Ocupados. Transcurridos 50 a\u00f1os, Israel sigue controlando y restringiendo el acceso de la poblaci\u00f3n palestina al agua en los Territorios Palestinos Ocupados en un grado que no le permite satisfacer sus necesidades ni constituye una distribuci\u00f3n equitativa de los recursos h\u00eddricos compartidos.<\/p>\n<p>En noviembre 1967, las autoridades israel\u00edes promulgaron la Orden Militar 158, que establec\u00eda que la poblaci\u00f3n palestina no pod\u00eda construir ninguna nueva instalaci\u00f3n para el abastecimiento de agua sin obtener previamente el permiso de las fuerzas armadas israel\u00edes. Desde entonces, la extracci\u00f3n de agua de cualquier nueva fuente o el desarrollo de cualquier nueva infraestructura h\u00eddrica requiere el permiso de Israel, cuya obtenci\u00f3n es poco menos que imposible. La poblaci\u00f3n palestina que vive bajo la ocupaci\u00f3n militar israel\u00ed ha seguido sufriendo hasta nuestros d\u00edas las devastadoras consecuencias de esta orden. No puede perforar nuevos pozos, instalar bombas ni ahondar pozos ya existentes, y adem\u00e1s se le niega el acceso al r\u00edo Jord\u00e1n y a los manantiales de agua dulce. Israel controla incluso la acumulaci\u00f3n de agua de lluvia en la mayor parte de Cisjordania, y es frecuente que el ej\u00e9rcito israel\u00ed destruya las cisternas que para este fin poseen las comunidades palestinas. En consecuencia, unas 180 comunidades palestinas en zonas rurales de la Cisjordania ocupada no tienen acceso alguno a agua corriente, seg\u00fan la Oficina de Coordinaci\u00f3n de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCAH). Incluso en ciudades y pueblos conectados a la red de suministro de agua, a menudo las ca\u00f1er\u00edas est\u00e1n secas.<\/p>\n<p>Mujeres palestinas llenan botellas de agua en el pueblo cisjordano de Qarawah Bani Zeid. \u00a9 ABBAS MOMANI\/AFP\/Getty Images<\/p>\n<p>Al tiempo que restringe el acceso de la poblaci\u00f3n palestina al agua, Israel ha desarrollado de hecho sus propias infraestructuras h\u00eddricas y su red de abastecimiento de agua en Cisjordania para uso de sus propios ciudadanos en Israel y en los asentamientos, que son ilegales en virtud del derecho internacional. Mekorot, la empresa estatal israel\u00ed de abastecimiento de agua, ha perforado sistem\u00e1ticamente pozos y ha explotado manantiales en la Cisjordania ocupada para abastecer de agua a su poblaci\u00f3n, incluida la que vive en asentamientos ilegales, para uso dom\u00e9stico, agr\u00edcola e industrial. Si bien Mekorot vende parte del agua a empresas de suministro de agua palestinas, son las autoridades israel\u00edes las que deciden el volumen. Como consecuencia de las continuas restricciones, muchas comunidades palestinas de Cisjordania se ven obligadas a comprar agua que se transporta en camiones a precios mucho m\u00e1s elevados, entre 4 y 10 d\u00f3lares de EE. UU. por metro c\u00fabico. En algunas de las comunidades m\u00e1s pobres, el gasto en agua puede representar en ocasiones la mitad de los ingresos mensuales de una familia.<\/p>\n<p>Las autoridades israel\u00edes tambi\u00e9n limitan el acceso de la poblaci\u00f3n palestina al agua impidiendo o restringiendo su acceso a extensas zonas de Cisjordania. Muchas partes de Cisjordania han sido declaradas \u201czonas militares cerradas\u201d, donde los palestinos no pueden entrar, por estar cerca de asentamientos israel\u00edes, por discurrir en sus proximidades carreteras utilizadas por colonos israel\u00edes, por utilizarse para la instrucci\u00f3n de las fuerzas armadas israel\u00edes, o por ser reservas naturales protegidas.<\/p>\n<p>Los colonos israel\u00edes que viven junto a palestinos en Cisjordania \u2014en algunos casos, separados por s\u00f3lo unos cientos de metros\u2014 no sufren esas restricciones ni escasez de agua, y pueden gozar y sacar provecho de explotaciones agr\u00edcolas bien regadas y piscinas.<\/p>\n<p>En Gaza, entre el 90% y el 95%, aproximadamente, del suministro de agua est\u00e1 contaminado y no es apto para el consumo humano. Israel no permite el traslado de agua de Cisjordania a Gaza, y el \u00fanico recurso de agua dulce de Gaza, el acu\u00edfero costero, es insuficiente para satisfacer las necesidades de la poblaci\u00f3n y se est\u00e1 agotando gradualmente debido a la extracci\u00f3n excesiva y est\u00e1 contaminado por aguas residuales y por la infiltraci\u00f3n de agua del mar.<\/p>\n<p>La desigualdad resultante en el acceso al agua entre israel\u00edes y palestinos es realmente asombrosa. El consumo de agua de los israel\u00edes es al menos cuatro veces mayor que el de los palestinos que viven en los Territorios Palestinos Ocupados. La poblaci\u00f3n palestina consume por t\u00e9rmino medio 73 litros de agua al d\u00eda por persona, cantidad muy inferior al m\u00ednimo diario de 100 litros per c\u00e1pita recomendado por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS). En muchas comunidades ganaderas de Cisjordania, el consumo de agua es de s\u00f3lo 20 litros por persona y d\u00eda para miles de palestinos, seg\u00fan la OCAH. En cambio, cada israel\u00ed consume un promedio de 300 litros de agua al d\u00eda, aproximadamente.<\/p>\n<p>Cuando han pasado 50 a\u00f1os, es hora de que las autoridades israel\u00edes pongan fin a las pol\u00edticas y pr\u00e1cticas que discriminan a la poblaci\u00f3n palestina en los Territorios Palestinos Ocupados y aborden su acuciante necesidad de seguridad h\u00eddrica. Las autoridades israel\u00edes deben levantar las restricciones actualmente en vigor, que niegan a millones de palestinos el acceso a agua suficiente para satisfacer sus necesidades personales y dom\u00e9sticas y para disfrutar de su derecho al agua, a la alimentaci\u00f3n, a la salud y a un nivel de vida adecuado.<\/p>\n<p>Mural pintado en la pared de una estaci\u00f3n de bombeo abandonada al borde de la ruta 90, principal carretera que recorre el valle del Jord\u00e1n. El texto dice: \u201cNuestra agua es nuestra vida, preserv\u00e9mosla\u201d. En el valle del Jord\u00e1n, numerosos manantiales y pozos est\u00e1n inactivos debido a la creciente explotaci\u00f3n del acu\u00edfero de la monta\u00f1a, en el extremo occidental del valle, por la compa\u00f1\u00eda estatal israel\u00ed Mekorot.<\/p>\n<p>Efectos devastadores para las comunidades del valle del Jord\u00e1n<\/p>\n<p>En septiembre de 2017, un equipo de investigaci\u00f3n de Amnist\u00eda Internacional se entrevist\u00f3 con personas residentes en el valle del Jord\u00e1n y fue testigo directo del catastr\u00f3fico impacto que las restricciones de agua tienen en la vida diaria de la gente.<\/p>\n<p>Ihab Saleh, cultivador de calabazas y pepinos que vive en Ein al Beida, poblaci\u00f3n palestina de unos 1.600 habitantes situada en la parte septentrional de Cisjordania, es uno de los cientos de miles de personas cuya vida y medios de sustento han sido destruidos por las restricciones de agua israel\u00edes. En los \u00faltimos 25 a\u00f1os, Ihab ha visto c\u00f3mo se secaba gradualmente el manantial local tras perforar la empresa israel\u00ed Mekorot dos pozos cerca de la vecina comunidad palestina de Bardala, para abastecer al asentamiento israel\u00ed de Mehola. El volumen de agua que las autoridades israel\u00edes asignan al pueblo ha ido disminuyendo con los a\u00f1os, dice, y en numerosas ocasiones se ha cortado totalmente el suministro. A pesar de un acuerdo para compensar a las poblaciones palestinas de Bardala y Ein al Beida, desde mediados de la d\u00e9cada de 1970 Israel ha reducido de forma considerable el volumen de agua disponible para estas dos comunidades.<\/p>\n<p>Ihab Saleh relat\u00f3 al personal de investigaci\u00f3n de Amnist\u00eda Internacional c\u00f3mo, a principios de septiembre de 2017, las autoridades israel\u00edes cortaron el suministro de agua al pueblo durante cinco d\u00edas afirmando que los residentes hab\u00edan tomado por medios no autorizados un volumen de agua mayor que el asignado. Las cosechas de Ihab se perdieron debido a este corte, y los da\u00f1os causados a su negocio ascendieron a unos 10.000 nuevos siclos (unos 2.820 d\u00f3lares de EE. UU.). Ihab dice que no se avis\u00f3 con antelaci\u00f3n del corte y que no hab\u00eda potable agua para ninguno de los residentes, que tuvieron que desplazarse hasta una poblaci\u00f3n vecina, a 5 kil\u00f3metros, para llevar agua en camiones. \u00a9 Amnesty International \u201cEn este pueblo queremos la paz, diga lo que diga la Autoridad Palestina, la queremos. Diga lo que diga el ej\u00e9rcito israel\u00ed, la queremos. [\u2026] Lo \u00fanico que queremos es labrar nuestra tierra\u201d, dijo a Amnist\u00eda Internacional.<\/p>\n<p>Una de la dos estaciones de bombeo de Mekorot a las afueras del pueblo de Bardala. Estas estaciones de bombeo han hecho que los manantiales de los pueblos de Ein al Beida y Bardala se sequen por completo, lo que obliga a la comunidad palestina a depender totalmente de la empresa estatal israel\u00ed para su abastecimiento de agua para uso dom\u00e9stico y agr\u00edcola. \u00a9 Amnesty International<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de los pueblos agr\u00edcolas, muchas comunidades beduinas del valle del Jord\u00e1n hacen frente a graves restricciones como consecuencia del control israel\u00ed de los recursos h\u00eddricos naturales palestinos. En muchos casos, la tierra en la que viven est\u00e1 clasificada por Israel como \u201czona militar cerrada\u201d. No s\u00f3lo se limita su acceso al agua, sino que tambi\u00e9n viven bajo la amenaza constante de desalojo forzoso en aplicaci\u00f3n de \u00f3rdenes de demolici\u00f3n de sus viviendas y propiedades.<\/p>\n<p>\u00a9 Amnesty International<\/p>\n<p>A dos familias que viv\u00edan al borde de la carretera 90, cerca del pueblo de Ein al Beida, les han destruido sus casas y propiedades dos veces en los \u00faltimos dos a\u00f1os. En la ocasi\u00f3n m\u00e1s reciente, en diciembre de 2016, el ej\u00e9rcito israel\u00ed destruy\u00f3 dos viviendas y todos los dep\u00f3sitos de agua pertenecientes a las familias.<\/p>\n<p>Como las autoridades israel\u00edes no reconocen el derecho de muchas comunidades palestinas a vivir en la Zona C y se niegan a permitirles las infraestructuras necesarias, estas familias no tienen acceso a agua corriente aunque una conducci\u00f3n de Mekorot discurre al borde de la carretera, a menos de 100 metros de su tierra. Para abastecerse de agua deben ir dos veces al d\u00eda al punto local de suministro de agua gestionado por la empresa Mekorot. \u00a9 Amnesty International<\/p>\n<p>En Al Auja, pueblo de unos 5.200 habitantes situado 10 kil\u00f3metros al norte de Jeric\u00f3, en el valle del Jord\u00e1n, la situaci\u00f3n es muy parecida. En 1972, Mekorot perfor\u00f3 un pozo y construy\u00f3 una estaci\u00f3n de bombeo, cerca del manantial de Wadi Auja. Seg\u00fan los residentes, el manantial proporcionaba un abundante suministro de agua para el pueblo y para las tierras agr\u00edcolas circundantes mediante una red de canales de riego.<\/p>\n<p>Los canales de riego est\u00e1n ahora vac\u00edos. Un residente muestra a un investigador de Amnist\u00eda Internacional una fotograf\u00eda del manantial antes de que se secara. Explica c\u00f3mo, a principios de la d\u00e9cada de 1990, hab\u00eda agua durante todo el a\u00f1o que nutr\u00eda a una pr\u00f3spera comunidad agr\u00edcola, una de las primeras zonas frut\u00edcolas del valle del Jord\u00e1n. \u00a9 Amnesty International<\/p>\n<p>Issa Nijoum es un antiguo cultivador de c\u00edtricos de Al Auja que ahora s\u00f3lo cultiva plantas que requieren menos agua, como la calabaza y el pepino. En 2017 s\u00f3lo tuvo acceso al agua durante 40 d\u00edas en la temporada de cultivo, que suele ir de febrero a marzo, y la cosecha de calabazas se arruin\u00f3. Issa explic\u00f3 que normalmente sus cultivos necesitan 120 d\u00edas de agua al a\u00f1o. \u00a9 Amnesty International<\/p>\n<p>Los restos de la cosecha arruinada de calabazas de Issa Nijoum, en un campo a las afueras del pueblo de Al Auja. \u00a9 Amnesty International<\/p>\n<p>\u201cNi siquiera la Autoridad Palestina entiende que esto era un centro de la agricultura. [\u2026] A la gente no le quedan opciones. En 1967, cuando [las autoridades israel\u00edes] comenzaron a llevarse el agua, fue como una enfermedad en un cuerpo. [\u2026] Poco a poco la tierra se sec\u00f3\u201d. Issa Nijoum, entrevista con Amnist\u00eda Internacional, Al Auja.<\/p>\n<p>Debido a la escasez de agua, los agricultores de Al Auja se vieron obligados a diversificar sus medios de sustento tradicionales, y ahora cultivan plantas que requieren menos agua pero tambi\u00e9n son menos rentables. Aunque antes cultivaban sobre todo c\u00edtricos y ten\u00edan capacidad para exportar, ahora dependen de cultivos de plantas que requieren menos agua como el calabac\u00edn, el pepino y la calabaza, que pueden tener un periodo de cultivo de tres a cuatro meses durante la estaci\u00f3n invernal. Muchos residentes en Al Auja tambi\u00e9n se han visto obligados a buscar trabajo en explotaciones agr\u00edcolas situadas en tres asentamientos israel\u00edes vecinos, que tienen acceso sin restricciones al agua.<\/p>\n<p>Un miembro del consejo local del pueblo de Al Auja sostiene una lima, que no se ha desarrollado totalmente. Explica que, desde mediados se la d\u00e9cada de 1990, los limeros producen frutas y cosechas cada vez m\u00e1s peque\u00f1as a causa de la falta de agua. \u00a9 Amnesty International<\/p>\n<p>Acceso de los asentamientos israel\u00edes al agua<\/p>\n<p>Piscina en Ma\u2019ale Adumim. Con un suministro de agua unas cuatro veces mayor que el que llega a las comunidades palestinas, los asentamientos israel\u00edes como Ma\u2019ale Adumim contrastan claramente con sus vecinos palestinos. \u00a9 Amnesty International<\/p>\n<p>Vegetaci\u00f3n exuberante en el asentamiento israel\u00ed de Ma\u2019ale Adumim. Con 37.670 habitantes, este asentamiento es uno de los m\u00e1s poblados de los Territorios Palestinos Ocupados. \u00a9 Amnesty International<\/p>\n<p>Recolecci\u00f3n de uvas en al asentamiento israel\u00ed de Psagot, julio de 2017. La bodega de Psagot se fund\u00f3 en 2003 y, seg\u00fan su sitio web oficial, produce unas 350.000 botellas de vino al a\u00f1o, el 70% de las cuales se exportan a mercados internacionales. El cultivo de uvas tiene gran valor y necesita mucha agua. \u00a9 David Silverman\/Getty Images<\/p>\n<p>Plantaci\u00f3n de d\u00e1tiles de un asentamiento israel\u00ed cerca del pueblo de Al Auja, en el valle del Jord\u00e1n, 21 de septiembre de 2017. Cada a\u00f1os se exportan a mercados internacionales art\u00edculos por valor de cientos de millones de d\u00f3lares producidos en asentamientos israel\u00edes construidos en tierras palestinas ocupadas, a pesar de que la inmensa mayor\u00eda de Estados han condenado oficialmente los asentamientos por ser ilegales en virtud del derecho internacional. \u00a9 Amnesty International<\/p>\n<p>Punto de abastecimiento de agua a las afueras del pueblo de Al Auja, en el valle del Jord\u00e1n. Para la poblaci\u00f3n palestina que no tiene acceso a agua corriente, la situaci\u00f3n es grave. Para satisfacer sus necesidades b\u00e1sicas, la gente se ve obligada a comprar agua adicional de camiones cisterna, generalmente dos veces al d\u00eda. El agua es a menudo de calidad dudosa y es m\u00e1s cara que la suministrada a trav\u00e9s de la red de abastecimiento de agua. \u00a9 Amnesty International<\/p>\n<p>Qais Nasaran, propietario de una tienda en el pueblo de Al Jiftlik, con una poblaci\u00f3n estimada de unos 4.700 habitantes, situado en el norte del valle del Jord\u00e1n, cultivaba una peque\u00f1a parcela de tierra. Cuando su pozo se sec\u00f3, se vio obligado a buscar una nueva forma de ganarse el sustento. Ahora regenta una tienda de comestibles.<\/p>\n<p>La tienda est\u00e1 situada en una antigua estaci\u00f3n de bombeo de un pozo que se perfor\u00f3 en 1966 con permiso de las autoridades jordanas, que controlaban Cisjordania en esa \u00e9poca. Un a\u00f1o despu\u00e9s, tras la ocupaci\u00f3n por Israel de los territorios palestinos, las autoridades israel\u00edes impidieron que la familia de Qais Nasaran lo utilizara. El pozo tuvo agua hasta 2014, cuando finalmente se sec\u00f3. Qais explic\u00f3 que, cada a\u00f1o, cuando el pozo se llenaba, las fuerzas armadas israel\u00edes lo controlaban para comprobar si alguien lo utilizaba.<\/p>\n<p>Qais sigue teniendo una cisterna en su tierra, pero no siempre puede permitirse llenarla porque cuesta unos 8.000 nuevos siclos (aproximadamente, 2.278 d\u00f3lares de EE. UU.). Compra el agua a un hacendado en el valle del Jord\u00e1n.<\/p>\n<p>Para Mustafa al Farawi, cultivador de d\u00e1tiles de Al Jiftlik, la situaci\u00f3n es semejante. La cantidad de agua disponible del pozo en su tierra ha disminuido sin cesar a lo largo de los a\u00f1os.<\/p>\n<p>Mustafa explica que, en la d\u00e9cada de 1980, el pozo proporcionaba agua suficiente para regar una superficie de 400 hect\u00e1reas, y suministraba agua para los animales, adem\u00e1s de abastecer a la familia. Ahora ha de comprar la mayor parte del agua que utiliza para su explotaci\u00f3n datilera y transportarla con un dep\u00f3sito desde un manantial situado a 7 kil\u00f3metros, que es el \u00fanico manantial al que todav\u00eda pueden acceder los palestinos.<\/p>\n<p>\u201cNo tenemos agua suficiente ni control sobre ella. La t\u00e1ctica de las autoridades israel\u00edes es disminuir poco a poco el agua para que tengamos que dejar la tierra\u201d. Mustafa al Farawi, Al Jiftlik<\/p>\n<p>Hace pocos a\u00f1os, Mustafa quiso abrir un nuevo pozo en un lugar distinto que garantizase m\u00e1s agua. Dice que un ingeniero hizo comprobaciones y determin\u00f3 que hab\u00eda agua m\u00e1s cerca de la superficie en otra parte del terreno de la explotaci\u00f3n. Solicit\u00f3 los derechos de perforaci\u00f3n pero las autoridades israel\u00edes denegaron la solicitud. Finalmente decidi\u00f3 perforar el pozo de todos modos, sin permiso, pero el ej\u00e9rcito israel\u00ed se present\u00f3 en el lugar y se lo impidi\u00f3. Le dijeron que perforar el pozo era contrario a las \u00f3rdenes militares israel\u00edes y la construcci\u00f3n se detuvo.<\/p>\n<p>El pueblo de Furush Beit Dajan, en el norte de Cisjordania, con unos 930 habitantes, produc\u00eda c\u00edtricos. Desde mediados de la d\u00e9cada de 1990, los agricultores han tenido que diversificar sus cultivos debido al insuficiente suministro de agua.<\/p>\n<p>Los residentes dicen que antes ten\u00edan agua en abundancia pero en los \u00faltimos a\u00f1os los pozos suministran cada vez menos. Algunos vecinos del pueblo dijeron que el acu\u00edfero se est\u00e1 agotando por los pozos israel\u00edes que se utilizan para el abastecimiento de los vecinos asentamientos israel\u00edes de Hamra y Mehora. Seg\u00fan Azim Mifleh, agricultor del pueblo, los pozos israel\u00edes comenzaron a bombear en las inmediaciones del pueblo en la d\u00e9cada de 1970 y poco a poco los pozos locales perdieron su eficiencia. Desde los Acuerdos de Oslo entre Israel y la Organizaci\u00f3n para la Liberaci\u00f3n de Palestina (OLP) firmados en 1995, Israel extrae del acu\u00edfero oriental un volumen de agua muy superior al acordado.<\/p>\n<p>Azim Mifleh, agricultor y coordinador de la Asociaci\u00f3n para el Desarrollo Agr\u00edcola (PARC) de Furush Bei Dajan, dice que antes ten\u00eda 800 \u00e1rboles en su tierra, la mayor\u00eda limoneros y pomelos. Ahora s\u00f3lo le quedan tres \u00e1rboles al lado de su casa.<\/p>\n<p>Azim Mifleh tuvo que diversificar y cultivar en invernaderos. La mayor\u00eda de los cultivos que ahora produce, como pepinos, tomates y calabazas, s\u00f3lo pueden cultivarse en invierno y primavera. \u00a9 Amnesty International<\/p>\n<p>\u201cLa tierra est\u00e1 ocupada y los ocupantes [israel\u00edes] deber\u00edan cuidar de la gente. [\u2026] Israel deber\u00eda hacer lo que se supone que ha de hacer; tiene que pagar el precio por ocupar, y actuar en el inter\u00e9s superior de la poblaci\u00f3n ocupada\u201d. Azim Mifleh, Furush Beit Dajan<\/p>\n<p>En las inmediaciones del pueblo de Furush Beit Dajan hay cinco pozos: todos son propiedad privada de palestinos. Seg\u00fan residentes en el pueblo, su producci\u00f3n de agua ha sufrido dr\u00e1sticas reducciones debido a los pozos israel\u00edes que se perforan en la zona para abastecer al asentamiento de Hamra, que cultiva una extensa superficie de tierra. El asentamiento de Hamra tiene una plantaci\u00f3n datilera de 40 hect\u00e1reas y tambi\u00e9n explota otros cultivos que requieren mucha agua, como bananas y c\u00edtricos.<\/p>\n<p>Turistas palestinos de Nabl\u00fas rezan en un centro tur\u00edstico abandonado cerca del Mar Muerto, en el valle del Jord\u00e1n. Desde 1967, las autoridades israel\u00edes niegan a los palestinos el acceso al r\u00edo Jord\u00e1n a lo largo de todo su curso a trav\u00e9s de Cisjordania. El nivel del agua en el Mar Muerto ha descendido dr\u00e1sticamente en los \u00faltimos 50 a\u00f1os debido a la desviaci\u00f3n del r\u00edo Jord\u00e1n aguas arriba por Israel y por Jordania y Siria. El Mar Muerto est\u00e1 ahora a unos 500 metros del centro tur\u00edstico cuando antes lo rodeaba.<\/p>\n<p>El derecho al agua<\/p>\n<p>\u201cEl derecho humano al agua es indispensable para vivir dignamente\u201d. Comit\u00e9 de Derechos Econ\u00f3micos, Sociales y Culturales, Observaci\u00f3n general N\u00ba 15, p\u00e1rr. 1.<\/p>\n<p>Se ha reconocido que el derecho al agua se deriva del derecho a un nivel de vida adecuado y, por tanto, est\u00e1 impl\u00edcitamente contenido en el Pacto Internacional de Derechos Econ\u00f3micos, Sociales y Culturales y en otros instrumentos. El derecho al agua incluye la disponibilidad de agua suficiente para uso personal y dom\u00e9stico, el acceso f\u00edsico en cada hogar o sus inmediaciones, la accesibilidad econ\u00f3mica, y una calidad adecuada del agua. Los Estados, como parte de sus obligaciones inmediatas, deben dar prioridad al acceso de todas las personas a la cantidad m\u00ednima esencial de agua suficiente y no contaminada para uso personal y dom\u00e9stico, con el fin de prevenir enfermedades. Adem\u00e1s, deben adoptar las medidas necesarias para la plena realizaci\u00f3n del derecho al agua, lo cual incluye tomar medidas positivas para ayudar a las personas y las comunidades a disfrutar de este derecho.<\/p>\n<p>En virtud del derecho internacional, Israel, como potencia ocupante en los Territorios Palestinos Ocupados, tiene la responsabilidad bien definida de respetar el derecho humano al agua de la poblaci\u00f3n palestina. No s\u00f3lo debe abstenerse de emprender acciones que violen este derecho o menoscaben la oportunidad de la poblaci\u00f3n palestina de realizar el derecho, sino tambi\u00e9n proteger a la poblaci\u00f3n palestina de injerencias de terceros en su disfrute del derecho al agua, y debe tomar medidas deliberadas, concretas y selectivas para garantizar el cumplimiento y la realizaci\u00f3n plenos de este derecho.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Resumen Medio Oriente. 04 de diciembre de 2017 \u2013 El legado de 50 a\u00f1os de ocupaci\u00f3n israel\u00ed de los territorios palestinos ha sido violaciones sistem\u00e1ticas <a href=\"https:\/\/www.redcolombia.org\/?p=5730\" class=\"read-more-link\">[more&#8230;]<\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on wp_trim_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on wp_trim_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5731,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[85,26],"tags":[160],"class_list":["post-5730","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacional","category-noticias","tag-derechos-humanos"],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/palestina-la-ocupacion-del-agua.jpg?fit=818%2C360&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5730","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5730"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5730\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5735,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5730\/revisions\/5735"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5731"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5730"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5730"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5730"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}