{"id":4851,"date":"2017-10-02T23:25:40","date_gmt":"2017-10-02T23:25:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.redcolombia.org\/?p=4851"},"modified":"2021-07-02T12:27:28","modified_gmt":"2021-07-02T15:27:28","slug":"el-post-conflicto-minero-en-segovia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.redcolombia.org\/?p=4851","title":{"rendered":"El \u201cpost-conflicto\u201d minero en Segovia"},"content":{"rendered":"<p>2 oct. Zaragoza- La historia de la miner\u00eda en Colombia ejemplifica perfectamente el modelo de colonizaci\u00f3n empleado hasta nuestros d\u00edas. Desde que aparecieron los primeros espa\u00f1oles por esas tierras, la avaricia y despojo han sido la constante que ha regido la vida y muerte de sus pobladores. Este verano se dio el \u00faltimo episodio de esta epopeya por la permanencia en el territorio con los mineros tradicionales como principales protagonistas. En Segovia y Remedios, dos localidades del Nordeste antioque\u00f1o de Colombia, los mineros ancestrales y tradicionales, como ellos mismos se denominan, en respuesta a un proceso de desalojo llevado a cabo por el Estado colombiano, han organizado un paro minero que les ha enfrentado con la polic\u00eda, ej\u00e9rcito y la temible ESMAD, los batallones antimotines.<\/p>\n<p>*Escrito por el Comit\u00e9 de Solidaridad Internacionalista de Zaragoza. Antes de que los espa\u00f1oles pusieran sus ojos en las riquezas de la regi\u00f3n de Antioqu\u00eda, los ind\u00edgenas ya extra\u00edan oro de sus entra\u00f1as. Despu\u00e9s, la explotaci\u00f3n de la miner\u00eda sufri\u00f3 altibajos en el tiempo. Los antecedentes del \u00faltimo acto de esta historia datan del establecimiento de la Frontino Gold Mines en la zona, una empresa que durante a\u00f1os extrajo el oro. En 1976, debido a problemas econ\u00f3micos, abandon\u00f3 sus intereses en la regi\u00f3n, inici\u00f3 un proceso de liquidaci\u00f3n y firm\u00f3 una escritura de daci\u00f3n en pago en Nueva York, por la que ced\u00eda a los trabajadores y pensionistas sus derechos mineros. Aqu\u00ed empieza una historia legal de ocultaciones y maniobras en las que los trabajadores permanecieron ignorantes de esta escritura hasta que un sindicalista descubri\u00f3 el documento. Despu\u00e9s de a\u00f1os de reivindicaciones y procesos legales, los mineros consiguieron pronunciamientos judiciales de las m\u00e1s altas instancias colombianas que les restablec\u00edan en sus derechos. Sin embargo, Alvaro Uribe, poco antes de abandonar la presidencia, les quit\u00f3 sus t\u00edtulos y los cedi\u00f3 a una multinacional. En 2010, la Gran Colombia Gold, a trav\u00e9s de Zandor Capital, se hizo con la titularidad de las minas. Mar\u00eda Consuelo Ara\u00fajo, ex ministra de Cultura y Relaciones Exteriores del gobierno de Uribe, pas\u00f3 a ser presidenta de la multinacional canadiense minera. Todo un ejemplo de c\u00f3mo las oligarqu\u00edas de Colombia, de las que Araujo hace parte, se reproducen en el tiempo a trav\u00e9s de \u201cpuertas giratorias\u201d. Su padre y su t\u00eda hicieron parte de gobiernos de Colombia, su hermano fue senador y tanto el padre como el hermano fueron acusados de tener v\u00ednculos con el paramilitarismo. La canciller dimiti\u00f3 unos meses antes de que formalmente se iniciaran las negociaciones con Canad\u00e1 para la firma del Tratado de Libre Comercio, pero se sospecha que durante los trabajos preparatorios de ese acuerdo le sirvieron para ir preparando su paso a una multinacional extranjera y en un sector, la miner\u00eda, del que carec\u00eda de conocimientos previos.<\/p>\n<p>Los habitantes de esta zona han sufrido otras guerras del oro como las libradas entre los grupos paramilitares Los Rastrojos y Los Urabe\u00f1os. Unas disputas que en 2013 hicieron del municipio de Segovia uno con l as m\u00e1s altas tasas de homicidio del pa\u00eds con 78 fallecidos.<\/p>\n<p>El conflicto actual enfrenta a los mineros que coexisten, dentro de la zona concesionada a la multinacional Gran Colombia Gold, con dicha empresa. Durante los meses de julio y agosto se recrudeci\u00f3 ante los rumores de desalojo. La autoridad estar\u00eda pr\u00f3xima a ejecutar una serie de amparos administrativos a favor de la multinacional, una acci\u00f3n legal utilizada por el beneficiario del t\u00edtulo minero para suspender la perturbaci\u00f3n que un tercero realiza en el \u00e1rea objeto de su t\u00edtulo. Estas noticias y las constantes acusaciones a los mineros de incumplir con la regulaci\u00f3n minera y de causar da\u00f1os al medio ambiente (principalmente, por el uso de mercurio) son el origen de las protestas. Bajo el pretexto de las afecciones medioambientales se intenta expulsar del territorio a la fuerza a quienes no se encuentran en condiciones de competir en t\u00e9rminos de igualdad precisamente con sus usurpadores. Toda la econom\u00eda local de Segovia y Remedios depende de la miner\u00eda. La reacci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n fue criminalizar la protesta, acus\u00e1ndoles de estar penetrados por paramilitares e insurgentes del ELN. El Gobernador de Antioquia, Luis P\u00e9rez, lleg\u00f3 incluso a acusar a los bomberos de Remedios y Segovia de haber distribuido explosivos a los manifestantes del Paro Minero. Una incre\u00edble acusaci\u00f3n que demuestra el nivel de estigmatizaci\u00f3n de la protesta.<\/p>\n<p>Con esta situaci\u00f3n, a finales del pasado mes de agosto llegamos a Segovia. En esos momentos hab\u00edan muerto tres personas, v\u00edctimas de las fuerzas del Estado. La crisis humanitaria por la prolongaci\u00f3n del paro se hac\u00eda evidente. La poblaci\u00f3n civil denunciaba que las fuerzas de seguridad ocupaban propiedades privadas para defenderse de los mineros. Se eleg\u00edan principalmente los puestos estrat\u00e9gicos, en altura, desde donde vigilar y apostar francotiradores, as\u00ed como bienes p\u00fablicos. Un ejemplo es la escuela Liborio Bataller, vandalizada por el ESMAD, y desde donde sus miembros vigilaban el lugar de concentraci\u00f3n principal de los mineros en la bomba (gasolinera) Oasis.<\/p>\n<p>Finalmente, se lleg\u00f3 a un acuerdo entre mineros y autoridades para la formalizaci\u00f3n y reubicaci\u00f3n de las plantas de beneficio y adopci\u00f3n de unas determinadas medidas medioambientales. La demostrada resistencia de los mineros a ser privados de su \u00fanico medio de vida ha sido el \u00fanico lenguaje que llev\u00f3 al Estado colombiano a sentarse en la mesa y suscribir un acuerdo. Otra cuesti\u00f3n distinta ser\u00e1 el grado de cumplimiento del mismo, si este ser\u00e1 otro papel mojado o un intento sincero de respetar los derechos de quienes durante generaciones han hecho de este territorio su proyecto de vida.<\/p>\n<p>De este nuevo episodio de resistencia en Segovia se pueden extraer notas comunes con otras protestas que se dan en Colombia y el papel del Estado en las mismas. Al contrario de lo que se puede pensar, la presencia del gobierno parece servir para proteger a las multinacionales. En lugar de garantizar los servicios esenciales para la poblaci\u00f3n, o perseguir a los grupos paramilitares, se prefiere centrar los esfuerzos en garantizar la tasa de retorno en beneficios de las inversiones extranjeras, aunque estas se hayan visto precedidas de oscuros negocios, en los que la connivencia entre antiguos pol\u00edticos y funcionarios cuestione su legitimidad.<\/p>\n<p>Esto lleva a la represi\u00f3n y asesinato de l\u00edderes sociales y sindicalistas, otra constante en Colombia. \u201c En 2016 fueron asesinados 80 defensores y defensoras de derechos humanos, 17 casos m\u00e1s que en 2015\u201d y en lo que va de a\u00f1o las muertes se han incrementado hasta las 51 a fecha junio de 2017.<\/p>\n<p>La represi\u00f3n de la movilizaci\u00f3n y la protesta social por parte cuerpos de seguridad, como el controvertido ESMAD, es una prioridad, a pesar de que su disoluci\u00f3n -por sus pr\u00e1cticas violentas- ha sido reivindicada en muchas ocasiones por numerosos movimientos sociales. El Presidente Santos declar\u00f3 que, en el denominado post-conflicto, \u201cel papel del Esmad se vuelve especialmente importante para preservar la seguridad en todo el territorio, es otra prioridad\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo, en lugar de escuadrones antimotines contra la poblaci\u00f3n, lo que el proceso de paz y la participaci\u00f3n pol\u00edtica de las organizaciones insurgentes, transformadas en partido pol\u00edtico, requieren son garant\u00edas de un espacio donde hacer pol\u00edtica no cueste la vida. Este es el reto que asume el Estado colombiano para demostrar que las insurgencias ya no tienen raz\u00f3n de ser.<\/p>\n<p>En Segovia tienen especialmente claro la necesidad de estas garant\u00edas reales. En la plaza del pueblo, donde acab\u00f3 la manifestaci\u00f3n de bomberos contra las declaraciones del Gobernador en su contra, un monolito recuerda a las 43 personas asesinadas el 11 de noviembre de 1988, durante un ataque del grupo paramilitar Muerte a Revolucionarios del Noreste, liderado por Fidel Casta\u00f1o y que ten\u00eda como finalidad eliminar a los militantes de la Uni\u00f3n Patri\u00f3tica que hab\u00edan ganado las elecciones municipales de marzo de 1988.<\/p>\n<p>Segovia se consideraba \u201cla cuna del Partido Comunista en Antioquia y contaba con un s\u00f3lido movimiento social, campesino y sindical, que representaba un obst\u00e1culo para los pol\u00edticos tradicionales y los paramilitares, que en ese entonces quer\u00edan apropiarse de esta zona rica en minas de oro y plata\u201d. Las secuelas sobre la poblaci\u00f3n y organizaciones sociales aun perduran casi 30 a\u00f1os despu\u00e9s. Resulta claro que esa masacre consigui\u00f3 los objetivos de desarticular los procesos sociales y organizativos, lo que permiti\u00f3 a grupos paramilitares hacerse con el control del territorio. El estado Colombiano se presenta como dialogante y dispuesto a alcanzar acuerdos, tanto con organizaciones sociales, como con grupos insurgentes. Sin embargo, la realidad es que bajo estos acuerdos la concepci\u00f3n de la paz aparece \u201ccentrada en los beneficios que le traer\u00eda a la inversi\u00f3n extranjera y al gran empresariado multinacional, el cual podr\u00eda explotar los recursos naturales, principalmente los minero-energ\u00e9ticos, sin el temor a ataques o extorsiones de grupos insurgentes\u201d. De momento, en Segovia, como en otros lugares, los esfuerzos de paz del Estado se dirigieron a despojar a los mineros mediante el ESMAD. Solo la resistencia organizada de la comunidad lo evit\u00f3 de momento.<\/p>\n<p>\u2013<\/p>\n<p>*El Comit\u00e9 de Solidaridad Internacionalista de Zaragoza es una organizaci\u00f3n que mantiene lazos de colaboraci\u00f3n internacionalista en Colombia desde hace m\u00e1s de 25 a\u00f1os. Este agosto acompa\u00f1\u00f3 la resistencia de los pueblos Segovia y Remedios en su Paro Minero. Para ver la nota original: http:\/\/www.eldiario.es\/aragon\/elprismatico\/post-conflicto-minero-Segovia-Colombia_6_692290776.html<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>2 oct. Zaragoza- La historia de la miner\u00eda en Colombia ejemplifica perfectamente el modelo de colonizaci\u00f3n empleado hasta nuestros d\u00edas. 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