{"id":3643,"date":"2017-07-25T18:53:49","date_gmt":"2017-07-25T18:53:49","guid":{"rendered":"http:\/\/redcolombia.org\/wordpress\/?p=3643"},"modified":"2017-07-25T18:53:49","modified_gmt":"2017-07-25T18:53:49","slug":"el-extractivismo-es-el-primer-frente-de-guerra-contra-la-paz-en-colombia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.redcolombia.org\/?p=3643","title":{"rendered":"EL EXTRACTIVISMO ES EL PRIMER FRENTE DE GUERRA CONTRA LA PAZ EN COLOMBIA"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\">\n<p style=\"text-align: left;\">Con motivo del II Foro por la Paz en Colombia, el Colectivo de Colombianos-as Refugiados-as en Asturias \u201cLuciano Romero Molina\u201d elabor\u00f3 un documento donde se explica en detalle la relaci\u00f3n entre la explotaci\u00f3n econ\u00f3mica y la financiaci\u00f3n de la maquinar\u00eda de guerra estatal colombiana.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p><strong>\u201cLa paz de Colombia, es la paz de Latinoam\u00e9rica\u201d<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>II Foro por la paz en Colombia.<\/strong> <\/p>\n<p>La miner\u00eda se disfraza de salvavidas que desde el primer mundo se lanza a las econom\u00edas pobres e inestables pero ricas en materias primas, como la colombiana, con el fin de salvaguardar a miles de personas v\u00edctimas de una fallida pol\u00edtica de desarrollo rural y de un conflicto armado con m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os. La estrategia dice promover la generaci\u00f3n de empleo con la inversi\u00f3n extranjera y el fortalecimiento de la infraestructura nacional. Un discurso del desarrollo que promete a las gentes de los pa\u00edses empobrecidos un nivel de vida como el de Europa o norteam\u00e9rica.<\/p>\n<p>Al parecer, vencer el discurso pol\u00edtico del gobierno colombiano resultar\u00eda dif\u00edcil, al revisar las cifras que aporta la miner\u00eda al Producto Interno Bruto, con un promedio del 6.7% anual entre el 2000 y 2010[1], las importantes exenciones tributarias que resultan atractivas para la inversi\u00f3n extranjera y el aumento de los ingresos p\u00fablicos por concepto de \u201cregal\u00edas\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo, las cifras gubernamentales no parecen tener en cuenta las \u201cexternalidades\u201d, es decir los costos ocultos del negocio: el aumento de violaci\u00f3n a los derechos humanos, el ascendiente n\u00famero de protestas sociales en contra del modelo extractivista, las miles de denuncias realizadas por comunidades en contra del modelo econ\u00f3mico minero-energ\u00e9tico, (incluso en instancias internacionales), ni siquiera menciona que Colombia es el pa\u00eds con mayor n\u00famero de conflictos ambientales en el mundo. Seg\u00fan el mapa de conflictos ambientales y espacios de resistencias, 72 proyectos minero-energ\u00e9ticos generan la disputa entre el proyecto extractivista del gobierno nacional y los planes de vida de las comunidades colombianas.<\/p>\n<p>Basta con analizar dos proyectos mineros entre los 9.500 que hay en todas las fases en m\u00e1s del 40% del territorio colombiano. Los casos del carb\u00f3n de la Guajira y el caso de la Greystar en Santander.<\/p>\n<p><strong>El Cerrej\u00f3n \u00bfminer\u00eda responsable?<\/strong><\/p>\n<p>Las comunidades guajiras denuncian a la miner\u00eda de carb\u00f3n como la responsable del hambre que est\u00e1 matando ni\u00f1os-as, el desplazamiento, la pobreza, la privatizaci\u00f3n y sequ\u00eda de las fuentes h\u00eddricas, la destrucci\u00f3n de la cultura ancestral wayuu.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de cuarenta a\u00f1os de mega-miner\u00eda en el norte del pa\u00eds, el territorio de la Guajira ha sufrido negativas transformaciones sociales y ambientales, como consecuencia de la implementaci\u00f3n de pol\u00edticas como \u201cColombia, pa\u00eds minero 2019\u201d del gobierno de Alvaro Uribe V\u00e9lez y la \u201clocomotora minero-energ\u00e9tica\u201d del mandato de Juan Manuel Santos. La primera extendi\u00f3 en ocho a\u00f1os la superficie nacional concesionada para la explotaci\u00f3n minera de 1,13 millones a 8,53 millones de hect\u00e1reas, consolidando una pol\u00edtica minera estatal, y la segunda, una vez solidificada la miner\u00eda como sector productivo en el pa\u00eds, abri\u00f3 las puertas a las multinacionales, para lo cual modific\u00f3 las pol\u00edticas ambientales y desinstitucionaliz\u00f3 la regulaci\u00f3n y administraci\u00f3n de los recursos minero-energ\u00e9ticos, creando agencias que dan cuenta de la corporativizaci\u00f3n estatal.<\/p>\n<p>El Cerrej\u00f3n es propiedad de la Anglo American, Bhp Billiton y Glencore-Xtrata, despu\u00e9s de que el gobierno colombiano realizara uno de los peores negocios del mundo. El consorcio explota y exporta uno de los mejores carbones sin mayor control econ\u00f3mico, social, ni ambiental. Es responsable -como la Drummond- de asesinatos perpetuados por grupos paramilitares a sindicalistas y defensores de derechos humanos, como Valmore Locarno, Victor Orcasita, Adolfo Gonzalez, entre otros. Son empresas que imponen contratos y salarios precarios, tercerizaci\u00f3n laboral, contaminaci\u00f3n ambiental sin resarcimiento, con el fin de aumentar sus ganancias.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la explotaci\u00f3n de carb\u00f3n en Colombia, s\u00f3lo nos queda la destrucci\u00f3n de la naturaleza\u00a0 y de las culturas campesinas e ind\u00edgenas, el desplazamiento masivo, los altos \u00edndices de violencia y de contaminaci\u00f3n, v\u00edctimas y efectos del desarrollo.<\/p>\n<p><strong>El oro vale m\u00e1s que el agua<\/strong> <\/p>\n<p>En el 2012 las comunidades de Santander levantaron su voz de protesta en contra del proyecto Angostura, insistiendo en el derecho fundamental al agua y diciendo no a la miner\u00eda a cielo abierto de oro en uno de los ecosistemas m\u00e1s fr\u00e1giles y \u00fanicos del mundo, el P\u00e1ramo de Santurb\u00e1n.<\/p>\n<p>La multinacional Greystar ahora Eco Oro, pretende realizar explotaci\u00f3n de oro en el p\u00e1ramo que surte de agua a 2\u2019200.000 personas de 48 municipios de Santander y Norte de Santander. Ante el proyecto que defend\u00eda intereses econ\u00f3micos de unos pocos a costa de la vida de millones de colombianas y colombianos, las comunidades emprendieron una lucha en contra del modelo extractivista impuesto en el pa\u00eds. Pero la victoria hasta el momento fue para las multinacionales, gracias a la legalizaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n que hizo el gobierno de Juan Manuel Santos por medio de la delimitaci\u00f3n de las zonas de p\u00e1ramo compatibles con la miner\u00eda y las \u00e1reas para restauraci\u00f3n de ecosistema de p\u00e1ramo, que aunque su nombre proyecta buenas acciones, no es m\u00e1s que la posibilidad legitimada que tienen las empresas para contaminar las aguas y destruir ecosistemas vitales para la vida en Colombia.<\/p>\n<p><strong>La paz y el Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018<\/strong><\/p>\n<p>El gobierno colombiano no quiere la paz. Si as\u00ed lo pretendiera, el Plan nacional de Desarrollo priorizar\u00eda la inversi\u00f3n social y no la guerra, el fortalecimiento de la econom\u00eda nacional, el reconocimiento de los derechos de la poblaci\u00f3n v\u00edctima del conflicto interno. Un conflicto, d\u00f3nde no solo han participado las guerrillas y el ej\u00e9rcito, tambi\u00e9n una lista larga de empresas que financian, defienden y se benefician del despojo y de la concentraci\u00f3n de tierras en favor del capital trans-nacional.<\/p>\n<p>Es por esta raz\u00f3n que en Colombia no s\u00f3lo hay v\u00edctimas de las millones de balas que se han disparado, tambi\u00e9n existen -y hoy alzan la voz- las miles de v\u00edctimas del modelo de desarrollo que implica la destrucci\u00f3n de los suelos f\u00e9rtiles por la miner\u00eda de las multinacionales, bocas de mina para obreros tercerizados, y el control paramilitar para la \u201cseguridad democr\u00e1tica del pa\u00eds\u201d.<\/p>\n<p>La paz con justicia social que propone el movimiento social colombiano, incluso los acuerdos en los di\u00e1logos de paz, no son posibles si el modelo econ\u00f3mico primario de car\u00e1cter extractivista no cesa y es transformado por el reconocimiento del potencial de los suelos y el derecho a existir de la econom\u00eda campesina, los pueblos ind\u00edgenas, las comunidades afrocolombianas. <\/p>\n<p>El gobierno colombiano pretende silenciar los fusiles para agudizar las brechas de desigualdad y de despojo en beneficio de las multinacionales extractivistas, como Engesa, Endesa, Drummond, Eco oro, Anglo Gold Ashanti, Pacific Rubiales, Bhp Billinton, Glencore-Xtrata, entre otras. <\/p>\n<p>El Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018 \u201cTodos por un nuevo pa\u00eds. Paz, equidad y educaci\u00f3n\u201d, no trae m\u00e1s que el primer frente de guerra para la paz, esto es la expansi\u00f3n de grandes proyectos mineros y energ\u00e9ticos que seguir\u00e1n violando los derechos de las comunidades con impunidad, pero con la aceptaci\u00f3n del gobierno nacional y el silencio de la comunidad internacional. <\/p>\n<p><strong>Europa financia la guerra, comprando carb\u00f3n colombiano<\/strong> <\/p>\n<p>Comprar carb\u00f3n colombiano, regado de sangre obrera, campesina e ind\u00edgena, con una devastaci\u00f3n medioambiental enorme, es un acto sin escr\u00fapulos, es financiar la guerra.<\/p>\n<p>Colombia est\u00e1 exportando al a\u00f1o 75 millones de toneladas de carb\u00f3n, de las cuales unas 33 millones de toneladas provienen del Cerrej\u00f3n, y se dice que para el 2015-2016, el Cerrej\u00f3n va a exportar 40 millones de toneladas.<\/p>\n<p>La explotaci\u00f3n del carb\u00f3n y su precio no dependen de Colombia, sino de la voracidad y la capacidad de especular de las multinacionales en el mercado internacional, pero eso no tiene nada que ver con la vida y la paz con justicia social que reclaman las gentes de Colombia.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Colectivo de Colombianos-as Refugiados-as en Asturias \u201cLuciano Romero Molina\u201d.<\/strong> <\/p>\n<p>Mayerly Garz\u00f3n, Anabel Z\u00fa\u00f1iga, Angela Esteban, Diana Nitola, Gustavo Pedraza, Javier Orozco.\u00a0 <\/p>\n<p><strong>Xix\u00f3n\/Asturies, 19 de junio\/15<\/strong><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: left;\">[1] Ortiz, Astrid. Estudio sobre los impactos socioecon\u00f3micos del sector minero en Colombia: Encadenamientos sectoriales. Fedesarrollo. 2013.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con motivo del II Foro por la Paz en Colombia, el Colectivo de Colombianos-as Refugiados-as en Asturias \u201cLuciano Romero Molina\u201d elabor\u00f3 un documento donde se <a href=\"https:\/\/www.redcolombia.org\/?p=3643\" class=\"read-more-link\">[more&#8230;]<\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on wp_trim_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on wp_trim_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3642,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-3643","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias"],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/megamineria1.jpg?fit=400%2C300&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3643","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3643"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3643\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3642"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3643"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3643"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3643"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}