{"id":2528,"date":"2011-11-16T17:17:10","date_gmt":"2011-11-16T17:17:10","guid":{"rendered":"http:\/\/redcolombia.org\/wordpress\/2011\/11\/16\/transnacionales-territorios-y-despojo\/"},"modified":"2021-07-02T12:41:49","modified_gmt":"2021-07-02T15:41:49","slug":"transnacionales-territorios-y-despojo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.redcolombia.org\/?p=2528","title":{"rendered":"Transnacionales, territorios y despojo."},"content":{"rendered":"<p>&ldquo;Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestras costumbres. Para &eacute;l  una porci&oacute;n de tierra tiene el mismo significado que cualquier otra,  pues es un forastero que llega en la noche y extrae de la tierra aquello  que necesita. La tierra no es su hermana sino su enemiga, y cuando ya  la conquist&oacute;, prosigue su camino. Deja atr&aacute;s las tumbas de sus  antepasados y no se preocupa. Roba de la tierra aquello que ser&iacute;a de sus  hijos y no le importa.<br \/> &ldquo;La sepultura de su padre y los derechos de sus hijos son olvidados.  Trata a su madre, a la tierra, a su hermano y al cielo como cosas que  puedan ser compradas, saqueadas, vendidas como carneros o adornos  coloridos. Su apetito devorar&aacute; la tierra, dejando atr&aacute;s solamente un  desierto.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<br \/> &ldquo;Yo no entiendo, nuestras costumbres son diferentes de las suyas. Tal vez sea porque soy un&nbsp; salvaje y no comprendo&rdquo;[1].<br \/>&nbsp; <\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Hip&oacute;tesis de trabajo.<\/p>\n<p>Para el desarrollo de esta presentaci&oacute;n, plantearemos como tesis central que el despojo y el control social asociados al territorio son mecanismos id&oacute;neos para garantizar la acumulaci&oacute;n de capital y, en ese sentido, la militarizaci&oacute;n se convierte en una estrategia inherente al sistema capitalista como una forma de controlar el descontento social, ya sea por medios calificados como legales o ilegales. As&iacute; mismo, plantearemos el ecologismo popular como una alternativa de vida digna desde las comunidades que se articula con diversos proyectos de emancipaci&oacute;n social para la construcci&oacute;n de un mundo nuevo, de un mundo para todas y todos.<\/p>\n<p>Introducci&oacute;n.<\/p>\n<p>Para la realizaci&oacute;n de la co ponencia de esta c&aacute;tedra hemos tomado como eje articulador el despojo y la militarizaci&oacute;n, entendiendo que tanto la acumulaci&oacute;n por desposesi&oacute;n como la reproducci&oacute;n ampliada del capital se valen del despojo de los territorios y el control social para asegurar el flujo de capital con mayor &ldquo;libertad&rdquo;, la apropiaci&oacute;n del excedente del trabajo y el cercamiento material e inmaterial de bienes que sol&iacute;an considerarse como patrimonio de la humanidad &ndash;el material gen&eacute;tico, las sustancias qu&iacute;mico farmac&eacute;uticas, los servicios p&uacute;blicos, las riquezas naturales, etc.-, de manera que el trabajo socialmente producido y las riquezas que nos ofrece la naturaleza son apropiados por unos pocos en esta etapa de la acumulaci&oacute;n capitalista conocida como neoliberalismo.<\/p>\n<p>Para desarrollar las tesis y llegar a algunas conclusiones claras, presentaremos i) un marco te&oacute;rico basado en los trabajos de Carlos Marx y David Harvey que nos permitir&aacute; tener una clara comprensi&oacute;n de la expansi&oacute;n territorial del sistema capitalista y nos permitir&aacute; entender por qu&eacute; el sistema capitalista globalizado es necesariamente anti ecol&oacute;gico al incentivar los impactos ambientales negativos como externalidades de mercado en un contexto de deslocalizaci&oacute;n de la producci&oacute;n y divisi&oacute;n internacional de la producci&oacute;n[2]; ii) un breve estudio del caso colombiano, en el que se muestra de manera general la forma como el capital transnacional se ha abierto camino a trav&eacute;s de la militarizaci&oacute;n y el despojo de las comunidades; iii) un corto estudio de tres casos concretos que han ocurrido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en Colombia con el fin de lograr un acercamiento micro a conflictos sociales y ecol&oacute;gicos que manifiestan una tensi&oacute;n entre el desarrollo de la acumulaci&oacute;n capitalista y las necesidades de grupos sociales marginados, para terminar con iv), la presentaci&oacute;n del ecologismo popular como una alternativa de construcci&oacute;n de poder del pueblo que a trav&eacute;s de estrategias y acciones concretas plantea posibilidades de una relaci&oacute;n arm&oacute;nica con la naturaleza y de emancipaci&oacute;n de los sectores populares.<\/p>\n<p>i)Marco te&oacute;rico.<\/p>\n<p>Como se mencion&oacute; mas arriba, tomaremos como marco te&oacute;rico los trabajos de Carlos Marx y David Harvey para dar cuenta de la expansi&oacute;n territorial y la acumulaci&oacute;n de territorios inherentes al capitalismo.<\/p>\n<p>En el cap&iacute;tulo XXIV de El Capital, Marx habla sobre la acumulaci&oacute;n originaria, un proceso que permiti&oacute; el desarrollo del capitalismo y de la agricultura capitalista en dos sentidos: por un lado, permiti&oacute; la gran propiedad de la tierra al expulsar a los campesinos que viv&iacute;an en los campos bajo el r&eacute;gimen de propiedad feudal y, por otro lado, como consecuencia de ese desplazamiento las ciudades se llenaron de personas sin empleo y sin medios para subsistir que alimentaron a la industria y dieron origen a la reproducci&oacute;n ampliada de capital propiamente dicha. As&iacute;, &ldquo;el proceso que engendra el capitalismo s&oacute;lo puede ser uno: el proceso de disociaci&oacute;n entre el obrero y la propiedad sobre las condiciones de su trabajo, proceso que de una parte convierte en capital los medios sociales de vida y de producci&oacute;n, mientras que de otra parte convierte a los productores directos en obreros asalariados&rdquo;[3]. De esta manera, se rompe con el mito id&iacute;lico de acuerdo con el cual quienes lograron acumular capital en las primeras etapas del capitalismo lo hicieron porque trabajaron duro, porque ahorraron, porque eran astutos para los negocios; de ninguna manera fue as&iacute;, de hecho, los que lograron acumular capital en un primer momento, los propietarios de grandes extensiones de tierra ser&iacute;an quienes a trav&eacute;s de un proceso violento acompa&ntilde;ado por los incipientes Estados despojaran a los campesinos de sus territorios y de las posibilidades de satisfacer sus necesidades de manera autogestionaria.<\/p>\n<p>Por su parte, el ge&oacute;grafo ingl&eacute;s David Harvey afirma que la acumulaci&oacute;n originaria no es un momento hist&oacute;rico que qued&oacute; en el pasado, sino que se trata de un proceso que se realiza constantemente como una din&aacute;mica de expansi&oacute;n territorial del capitalismo al que denomina acumulaci&oacute;n por desposesi&oacute;n. As&iacute;, este autor afirma que &ldquo;empujados por la competencia, los capitalistas individuales buscan ventajas competitivas en el seno de esa estructura espacial y tienden, por consiguiente, a desplazarse a los lugares donde los costes son mas bajos [por las buenas o por las malas, agregamos] o la tasa de beneficios mas alta. El capital excedente en un lugar puede utilizarse en otro en que no se han agotado las oportunidades rentables. Las ventajas de ubicaci&oacute;n desempe&ntilde;an para los capitalistas individuales un papel similar a las tecnolog&iacute;as y en ciertas situaciones pueden sustituirse entre s&iacute;&rdquo;[4]. Y &iquest;cu&aacute;les son las ventajas de ubicaci&oacute;n de las que habla Harvey? Entre otras, se encuentran los salarios precarios, las exenciones tributarias y, lo que nos cita en esta ocasi&oacute;n&ndash;sin estar desligado de lo dem&aacute;s-, mayor productividad de los suelos, cierta calidad de las riquezas naturales y pocas restricciones en la legislaci&oacute;n ambiental. As&iacute; pues, la cr&iacute;tica al capitalismo desde una perspectiva territorial nos lleva a preguntarnos por los problemas ecol&oacute;gicos ligados a un sistema de producci&oacute;n en el que prima la tasa de ganancia y lo que importa es lo que resulte mas rentable, implique ello la degradaci&oacute;n de los suelos, de los ecosistemas o de las condiciones laborales. Para nadie es un secreto que los salarios var&iacute;an dram&aacute;ticamente de un pa&iacute;s a otro, o que las restricciones ecol&oacute;gicas tambi&eacute;n lo hacen. As&iacute; pues, los pa&iacute;ses del Sur procuran asegurarse inversi&oacute;n extranjera para garantizar el desarrollo capitalista flexibilizando las regulaciones laborales o ambientales sin tomar en cuenta el bienestar de la poblaci&oacute;n.<\/p>\n<p>ii)Un acercamiento al caso colombiano.<\/p>\n<p>Colombia es un pa&iacute;s que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, particularmente con los gobiernos de &Aacute;lvaro Uribe y Juan Manuel Santos ha presentado una re primarizaci&oacute;n de su econom&iacute;a en tanto la producci&oacute;n ha tenido un enfoque hacia la agro industria, la ganader&iacute;a y el sector minero energ&eacute;tico. En ese contexto, el an&aacute;lisis de los conflictos sociales y ecol&oacute;gicos ligados al territorio, tomando como referencia el marco te&oacute;rico mencionado anteriormente es central para comprender los casos de violencia contra el pueblo colombiano y de militarizaci&oacute;n como estrategias del capital transnacional para abonar el terreno de la acumulaci&oacute;n.<\/p>\n<p>En efecto, los primeros a&ntilde;os de la violencia en Colombia ven nacer a los P&aacute;jaros o los chulavitas, miembros de la polic&iacute;a y el ej&eacute;rcito que se dedicaban a la persecuci&oacute;n pol&iacute;tica y asesinato de l&iacute;deres populares; este tipo de grupos tendr&iacute;an un nuevo surgimiento en los 80 con el grupo Muerte a Secuestradores &ndash;MAS- ligado al narcotr&aacute;fico como parte de una estrategia contra insurgente que persegu&iacute;a tanto a las organizaciones guerrilleras como a sus posibles aliados. En los a&ntilde;os 90 las ACCU y las AUC marcar&iacute;an el c&eacute;nit del paramilitarismo como un actor del conflicto armado colombiano con la funci&oacute;n de realizar labores de control social y territorial a veces en conjunto y otras veces separadas de las fuerzas armadas del Estado. Las estrategias de control y represi&oacute;n a la poblaci&oacute;n civil por parte de los grupos paramilitares incluyen &ldquo;masacres colectivas indiscriminadas, selectivas, desaparici&oacute;n forzada, violaciones sexuales a mujeres y apropiaci&oacute;n de tierras colectivas a comunidades campesinas, negras e ind&iacute;genas&rdquo;[5].<\/p>\n<p>La militarizaci&oacute;n como estrategia de control del pueblo colombiano ha sido implementada como una forma de garantizar acumulaci&oacute;n de capital sin ning&uacute;n tipo de distorsiones, y es por eso que ha pasado por encima de los derechos del pueblo colombiano, a tal punto que se puso &ldquo;al Estado al servicio de las transnacionales, otorg[ando] enormes ventajas a los inversionistas y recort[ando] los derechos de los trabajadores y elimin[ando] [al menos en la pr&aacute;ctica] muchos derechos pol&iacute;ticos&rdquo;[6]. Este contexto de represi&oacute;n al pueblo colombiano es el que ha permitido un aumento del mil por ciento de las utilidades de la inversi&oacute;n extranjera en 5 a&ntilde;os: de U$675 millones en 2000 a U$6535 en 2005.<\/p>\n<p>Las din&aacute;micas de militarizaci&oacute;n han ido acompa&ntilde;adas del despojo que ha sido id&oacute;neo para la acumulaci&oacute;n de capital; en efecto existe una &ldquo;coincidencia entre el mapa de recursos naturales valiosos de Colombia, el mapa de implantaci&oacute;n de las grandes empresas multinacionales y el mapa de las zonas controladas por grupos para militares&rdquo;[7]. &ldquo;En muchos otros casos es la coincidencia o casi la sincronizaci&oacute;n entre las necesidades de las empresas y las actuaciones de los grupos para militares la que lleva a pensar, cuando menos una colaboraci&oacute;n informal&rdquo;[8].<\/p>\n<p>iii)Estudios de caso.<\/p>\n<p>A continuaci&oacute;n presentaremos el estudio de tres casos particulares que ocurren en Colombia y que ponen de manifiesto las din&aacute;micas de despojo que implica el desarrollo capitalista para diversos grupos sociales que tienen en com&uacute;n una posici&oacute;n de clase popular frente al capital y que desde esa posici&oacute;n de clase pueden articularse para generar alternativas de emancipaci&oacute;n, como se&ntilde;alaremos mas adelante.<\/p>\n<p>El primer caso es el de las Canteras en el sur de Bogot&aacute;. Las canteras son dep&oacute;sitos naturales de materiales utilizados para construcci&oacute;n&nbsp; -arcilla, piedras, arena- que suelen encontrarse en el lecho o en las orillas de los r&iacute;os. En este caso, existe un proyecto denominado Parque Minero industrial de Bogot&aacute; con el que se pretende realizar, o mas bien, formalizar, la &ldquo;extracci&oacute;n sistem&aacute;tica de grandes bloques sedimentarios de arcillas, arenas finas y gravas, que se encuentran depositadas a lo largo de la cuenca media y baja del r&iacute;o Tunjuelo&rdquo;[9]. Los principales beneficiarios del proyecto son la multinacional de cementos suiza Holcim, la mexicana Cemex, Cementos Argos y la Ladrillera Santa Fe. Al otro lado del conflicto, los principales afectados por el proyecto son los habitantes asentados en las cercan&iacute;as del r&iacute;o, en su mayor&iacute;a desplazados, cuya calidad de vida es desmejorada por los impactos geol&oacute;gicos y ambientales del proyecto.<\/p>\n<p>La degradaci&oacute;n del lecho del r&iacute;o y la desestabilizaci&oacute;n geol&oacute;gica en la zona genera grietas, deslizamiento y hundimiento de los suelos, que ha obligado a muchas familias de escasos recursos a desalojar sus lugares de habitaci&oacute;n y ser reubicadas en un lugar de menor calidad que el que antes habitaban; por otra parte, la actividad de las canteras degrada la calidad del agua del r&iacute;o y genera contaminaci&oacute;n a&eacute;rea.<\/p>\n<p>Hay quienes consideran que los efectos ambientales y sociales negativos de los proyectos mineros deben ser tolerados en cuanto traen desarrollo y enormes ingresos a los municipios por concepto de regal&iacute;as, sin embargo, hay que decir que &ldquo;[l]a direcci&oacute;n de prevenci&oacute;n y atenci&oacute;n de emergencias DPAE ha invertido s&oacute;lo en Ciudad bol&iacute;var, entre 1996 y 2005 casi $7750 millones [para atender da&ntilde;os a las personas y los territorios ocasionados por la extracci&oacute;n de canteras]. Seg&uacute;n datos de la Secretar&iacute;a Distrital de Hacienda, las regal&iacute;as recaudadas en todo Bogot&aacute; por el tema minero, en el mismo periodo son de tan solo $1200 millones&rdquo;[10]. Incluso desde el punto de vista tributario es un p&eacute;simo negocio para la poblaci&oacute;n bogotana.<\/p>\n<p>Por otra parte, el caso de la comunidad Embera Kat&iacute;o, asentada en el Alto Sin&uacute;, departamento de C&oacute;rdoba, nos ilustra acerca de la tragedia de que son v&iacute;ctimas las comunidades tradicionales por cuenta de los mega proyectos del sector minero energ&eacute;tico en Colombia. La tragedia de los Embera empieza en 1997, cuando concluye la construcci&oacute;n de la represa hidroel&eacute;ctrica Urr&aacute; I, que trajo como consecuencia el represamiento del r&iacute;o y un violento cambio en la forma de vida de la comunidad.<\/p>\n<p>El represamiento del r&iacute;o ha tenido repercusiones negativas sobre la comunidad Embera en varios sentidos: sus viviendas y cultivos para el auto consumo ubicados en las orillas del rio se inundaron, la represa impidi&oacute; el paso de peces que eran la base prote&iacute;nica de su dieta; as&iacute; mismo, el represamiento del agua atrajo mosquitos que han propagado enfermedades como el paludismo y el dengue, ha empeorado la calidad del agua y, en fin, esta situaci&oacute;n oblig&oacute; a unos 3.000 miembros de la comunidad Embera a desplazarse de sus territorios al municipio de Tierra Alta, C&oacute;rdoba.<\/p>\n<p>De acuerdo con la Corte Constitucional, con ponencia de Carlos Gaviria D&iacute;az, los derechos fundamentales a la consulta previa y a la propiedad colectiva sobre los territorios de los Embera fueron violados por el Ministerio del Medio Ambiente y la empresa Urr&aacute; S.A. &ndash;financiada principalmente con capital canadiense- al despojarles de su territorio y su forma de vida tradicional. Ante la imposibilidad del retorno al territorio, la Corte ordena que la empresa indemnice monetariamente a los Embera con el pago de una reparaci&oacute;n que les garantice alimentaci&oacute;n y transporte a todos los miembros de la comunidad durante los pr&oacute;ximos 15 a&ntilde;os[11]. Alrededor del pago de la indemnizaci&oacute;n han existido conflictos en tanto la empresa se ha negado a pagar a la poblaci&oacute;n m&aacute;s joven los $160.000 pesos por persona que supuestamente resuelven la destrucci&oacute;n del h&aacute;bitat y de la forma de vida de los Embera con el pretexto de que &ldquo;los ind&iacute;genas se reproducen para pedir mas plata&rdquo;.<\/p>\n<p>A pesar de la inapropiada indemnizaci&oacute;n, y de la evidente perspectiva de las autoridades de que con la inserci&oacute;n en la econom&iacute;a de mercado basta para suplir la ruptura de las relaciones arm&oacute;nicas con la naturaleza del pueblo Embera, lo cierto es que con su lucha lograron que a&ntilde;os mas tarde no se otorgara la licencia ambiental de Urr&aacute; 2, un proyecto mucho m&aacute;s grande que habr&iacute;a terminado de destruir lo que queda de sus territorios. La lucha de esta comunidad ha sido una lucha pol&iacute;tica y tambi&eacute;n ha sido la manifestaci&oacute;n de un conflicto de clase entre quienes pretenden despojarlos de sus territorios, de aquello que les dio en alg&uacute;n momento la base material para satisfacer sus necesidades y quienes desean proteger su territorio y con ello sus vidas. La lucha del pueblo Embera no fue ajena al contexto de militarizaci&oacute;n que vive el pa&iacute;s, y en efecto una manera de garantizar el despojo de que fueron v&iacute;ctimas y de acallar su protesta ha sido el asesinato de 16 l&iacute;deres, entre ellos el sabio Kimi Pernia Domic&oacute; y el secuestro de 21 personas a manos de paramilitares, as&iacute; como el cerco de sus territorios por parte del Ej&eacute;rcito Nacional que ha impedido la entrada de alimentos y medicamentos a la zona con el pretexto de que se usar&aacute;n para apoyar a organizaciones insurgentes.<\/p>\n<p>Finalmente, queremos mencionar el caso de los trabajadores de Puerto Gait&aacute;n, Meta. Queremos hacer alusi&oacute;n a este caso por que entendemos que el despojo y la militarizaci&oacute;n no son din&aacute;micas que afectan solamente a los pobladores de zonas rurales o urbanas desde una perspectiva de control territorial, sino que tambi&eacute;n afectan a trabajadores y trabajadoras como una forma de despojarles de su trabajo a trav&eacute;s de la reproducci&oacute;n ampliada.<\/p>\n<p>Puerto Gait&aacute;n es un peque&ntilde;o municipio que creci&oacute; repentinamente con la aparici&oacute;n de la agro industria y de la explotaci&oacute;n petrolera, y su poblaci&oacute;n pas&oacute; de 17.200 personas en 2005 a casi 30.000 en 2011[12]. A pesar del auge de la inversi&oacute;n en el municipio, el 65% de su poblaci&oacute;n vive con las Necesidades B&aacute;sicas Insatisfechas. El territorio de puerto Gait&aacute;n contaba con poca presencia de la polic&iacute;a &ndash;hasta hace poco- y tiene fuerte presencia del ERPAC &ndash;Ej&eacute;rcito Revolucionario Popular Anti Comunista, uno de los nuevos grupos para militares denominados Bacrim.<\/p>\n<p>En Puerto Gait&aacute;n, la explotaci&oacute;n petrolera est&aacute; a cargo de Pacific Rubiales Energy &ndash;canadiense- y Ecopetrol. Unos 12.000 hombres y mujeres trabajan en la explotaci&oacute;n petrol&iacute;fera en Puerto Gait&aacute;n, de los cuales tan solo 1533 tienen contrato directo con la empresa, y los dem&aacute;s &ndash;casi 10.500- est&aacute;n subcontratados por empresas de tercerizaci&oacute;n laboral. En estas circunstancias, los obreros de Pacific Rubiales reciben salarios equivalentes al m&iacute;nimo cuando sus pares en Ecopetrol reciben salarios de 2 a 2,5 millones de pesos. Es por ello que desde julio de este a&ntilde;o han presentado diversos ceses de actividades e incluso enfrentamientos con las fuerzas del Estado para reclamar condiciones mas dignas de empleo y de estad&iacute;a en los sitios de trabajo &ndash;los trabajadores viven en campamentos hacinados, con ba&ntilde;os inapropiados y con malas condiciones en las v&iacute;as de comunicaci&oacute;n. Ante la protesta de los trabajadores de petr&oacute;leo, el 3 de agosto pasado se logr&oacute; establecer una mesa de di&aacute;logo que ser&iacute;a fallida y desencadenar&iacute;a un nuevo cese de actividades el 25 de octubre de este a&ntilde;o. Para esta ocasi&oacute;n, el Estado y la empresa estaban preparados, cerraron las v&iacute;as de comunicaci&oacute;n con Puerto Gait&aacute;n y durante la protesta intentaron subir a un trabajador por la fuerza a una camioneta de las fuerzas armadas.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>La estrategia militarista del Estado colombiano como una forma de reprimir la lucha de los trabajadores por condiciones dignas de empleo se manifest&oacute; de manera mas expl&iacute;cita el 27 de octubre, d&iacute;a en que a las 4:30 de la ma&ntilde;ana, unos 300 hombre del ESMAD ingresaron al campamento Morichal en donde unos 5000 trabajadores se hab&iacute;an declarado en asamblea permanente 2 d&iacute;as antes. Con el ingreso del ESMAD los trabajadores fueron desalojados y subidos en buses dirigidos a otras ciudades para evitar nuevas alteraciones al orden. Vale la pena mencionar que muchos de los trabajadores petroleros de Puerto Gait&aacute;n son ind&iacute;genas y campesinos de la regi&oacute;n que fueron despojados de sus tierras y les fue imposible continuar con sus formas de auto producci&oacute;n con el auge de la agro industria y la extracci&oacute;n petrolera.<\/p>\n<p>As&iacute; mismo, este mi&eacute;rcoles 9 de noviembre se presentaron movilizaciones de trabajadores petroleros que terminaron en violencia y represi&oacute;n policial por parte del ESMAD en Barrancabermeja y Cartagena, donde 15 trabajadores resultar&iacute;an heridos[13].<\/p>\n<p>Ecologismo popular: construyendo caminos para el poder del pueblo.<\/p>\n<p>Para cerrar, queremos presentar nuestra alternativa y nuestra apuesta de vida. Desde la Red Libertaria Popular Mateo Kramer acogemos el ecologismo popular como uno de tantos caminos que nos permitir&aacute;n avanzar en la construcci&oacute;n del poder del pueblo y la emancipaci&oacute;n de los sectores populares. Lo primero que hay que decir es que entendemos el ecologismo popular como una reivindicaci&oacute;n que se caracteriza por una lectura de una relaci&oacute;n materialista entre naturaleza y sociedad, esto es, que comprende la complejidad y reciprocidad de las interacciones entre los grupos humanos y la naturaleza como base material para la satisfacci&oacute;n de las necesidades; comprende que la naturaleza es una construcci&oacute;n hist&oacute;rica y que esa construcci&oacute;n debe dejar de estar funcionalizada a un sistema que la destruye. As&iacute; mismo, caracterizamos al ecologismo popular como un ecologismo de los pobres, de los sectores subalternos, de los pueblos, el ecologismo de quienes no quieren ni pueden darse el lujo de pagar para que los impactos negativos de sus acciones sobre la naturaleza simplemente sean trasladados a otro sitio.<\/p>\n<p>De esta manera, el ecologismo popular se vale de estrategias concretas de acci&oacute;n que permiten una relaci&oacute;n arm&oacute;nica de la sociedad humana con la naturaleza que parten de lo peque&ntilde;o, pero tambi&eacute;n pueden realizarse a gran escala, a saber:<\/p>\n<p>&middot;Formas de consumo cr&iacute;tico que rechacen o procuren reducir al m&iacute;nimo el uso de bienes o servicios ecol&oacute;gicamente irracionales como metales preciosos, autom&oacute;viles, carnes, cueros o productos agroindustriales.<\/p>\n<p>&middot;La autogesti&oacute;n productiva como alternativa concreta en el marco de garantizar la soberan&iacute;a alimentaria y escapar de la econom&iacute;a de mercado.<\/p>\n<p>&middot;Una perspectiva colectiva de las relaciones sociales que sea consciente de las relaciones sociedad naturaleza en el sentido que todas las acciones que realizamos tienen impactos sobre la naturaleza y nos afectan como grupo social. No podemos hacer lecturas unilaterales antropo centristas o bio centristas, sino que debemos hacer una lectura integral de una serie de relaciones de reciprocidad que parta de la comprensi&oacute;n de que la satisfacci&oacute;n de necesidades humanas actuales y futuras depende de una relaci&oacute;n racional con la naturaleza, y que efectivamente existen conflictos sociales y de clase entre quienes destruyen la naturaleza para ganar dinero y tener niveles de vida opulentos, y quienes la protegen para vivir.<\/p>\n<p>&middot;Propuestas pol&iacute;ticas de transformaci&oacute;n social radical. Como mencionamos arriba, el ecologismo popular es una de tantas alternativas para la construcci&oacute;n del poder del pueblo; es por ello que asumimos la construcci&oacute;n de nuestro proyecto revolucionario en conjunto con organizaciones y colectivos feministas, de contra informaci&oacute;n, anti especistas, de educaci&oacute;n popular, anti militaristas, contra culturales, etc. a trav&eacute;s de la Red Libertaria Popular Mateo Kramer y otros espacios de articulaci&oacute;n que se enmarcan en el proyecto del Congreso de los Pueblos. As&iacute; mismo, consideramos que la comprensi&oacute;n de los conflictos sociales y ecol&oacute;gicos como conflictos sist&eacute;micos y de clase nos hace confluir con otros y otras en la construcci&oacute;n de un proyecto de ecologismo popular amplio que por supuesto tiene contenido pol&iacute;tico y que se articula en el encuentro y los mandatos emanados del Congreso Nacional de Tierras, Territorios y Soberan&iacute;as. <\/p>\n<p>[1] Jefe Seattle de la tribu Suwamish. Carta escrita en 1855 al presidente de los Estados Unidos Franklin Pierce como respuesta a su proposici&oacute;n de comprar los territorios de su tribu.<\/p>\n<p>[2] Algunos prefieren hablar de divisi&oacute;n internacional del trabajo, sin embargo, consideramos que es mas apropiado hablar de divisi&oacute;n de la producci&oacute;n en cuanto la re primarizaci&oacute;n de buena parte de las econom&iacute;as del sur cubre la totalidad del proceso productivo y no una parte de &eacute;l asociada al trabajo manual.<\/p>\n<p>[3] Marx, Carlos. El Capital T.I. Fondo de la Cultura Econ&oacute;mica. M&eacute;xico. P 608.<\/p>\n<p>[4] Harvey, David. &ldquo;El Nuevo Imperialismo&rdquo;. Akal. Madrid. 2007. P.84.<\/p>\n<p>[5] Tribunal Permanente de los Pueblos. &ldquo;Empresas Transnacionales y derechos de los pueblos en Colombia 2006-2008. Universidad Nacional de Colombia. Bogot&aacute;. 2008. P. 29.<\/p>\n<p>[6] Ib&iacute;d. P. 33.<\/p>\n<p>[7] Ib&iacute;d. P.44.<\/p>\n<p>[8] Ib&iacute;d. P. 45.<\/p>\n<p>[9] Villamil, Javier Fernando. &ldquo;Aproximaci&oacute;n a los recursos minero energ&eacute;ticos nacionales y al capital extranjero en Colombia&rdquo;. En: Gesti&oacute;n y Ambiente n&uacute;mero 3 &ndash; volumen 10. Universidad Nacional de Colombia. Bogot&aacute;. Diciembre de 2007.<\/p>\n<p>[10] Secretar&iacute;a Distrital de ambiente. &ldquo;Recuperaci&oacute;n del r&iacute;o Tunjuelo&rdquo;- video. Consultado el 8 de octubre de 2011. En: http:\/\/www.youtube.com\/user\/darashmc?blend=4&amp;ob=5#p\/u\/0\/ap84SpbwfUg . 8:05.<\/p>\n<p>[11] Corte Constitucional. Sentencia T-625 de 1998. M.P: Carlos Gaviria D&iacute;az.<\/p>\n<p>[12] Revista Semana. &ldquo;La explosi&oacute;n de Puerto Gait&aacute;n&rdquo;. En: http:\/\/www.semana.com\/nacion\/explosion-puerto-gaitan\/163088-3.aspx . Consultado el 9 de octubre de 2011.<\/p>\n<p>[13] El Tiempo. &ldquo;15 trabajadores heridos tras disturbios en paro en Barrancabermeja&rdquo;. 9 de noviembre de 2011. En: http:\/\/www.eltiempo.com\/colombia\/oriente\/15-trabajadores-heridos-tras-disturbios-en-paro-en-barrancabermeja_10730424-4 .Consultado el 9 de novieembre de 2011.<br \/>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&ldquo;Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestras costumbres. 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