{"id":2275,"date":"2011-06-26T16:50:00","date_gmt":"2011-06-26T16:50:00","guid":{"rendered":"http:\/\/redcolombia.org\/wordpress\/2011\/06\/26\/ana-fabricia-cba-en-su-memoria\/"},"modified":"2021-07-02T12:27:31","modified_gmt":"2021-07-02T15:27:31","slug":"ana-fabricia-cba-en-su-memoria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.redcolombia.org\/?p=2275","title":{"rendered":"Ana Fabricia C\u00f3rdoba \/ En su memoria"},"content":{"rendered":"<p>&quot;El d&iacute;a 7 de junio de 2011, ANA FABRICIA C&Oacute;RDOBA fue asesinada cuando se  movilizaba en un bus de la ruta Santa Cruz, por un hombre que le  dispar&oacute; en la cabeza con un arma con silenciador&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Tantas veces me mataron y tantas veces me mor&iacute;&quot;, dice una canci&oacute;n de  Mar&iacute;a Elena Walsh. Y para el caso, cu&aacute;ntas veces hemos asistido al drama  de las v&iacute;ctimas del conflicto armado en Colombia (el mismo que Uribe y  sus secuaces dijeron que no exist&iacute;a), de los muertos que vos mat&aacute;is y  que, para desgracia de sus parientes y otros dolientes, est&aacute;n bien  muertos y sus cr&iacute;menes impunes. Acaba de pasar, por ejemplo, con la  se&ntilde;ora Ana Fabricia C&oacute;rdoba, asesinada en Medell&iacute;n.<\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ya la memoria se confunde, o se acaba. Las v&iacute;ctimas crecen, en un pa&iacute;s multitudinario en v&iacute;ctimas y en barbarie. Ya uno no sabe cu&aacute;ndo fue que mataron a do&ntilde;a Yolanda Izquierdo (&iquest;se acuerdan?), l&iacute;der de desplazados de Monter&iacute;a, que testific&oacute; contra Salvatore Mancuso, que estuvo en audiencias en Medell&iacute;n, que clam&oacute; contra los verdugos y que la asesinaron porque pretend&iacute;a la recuperaci&oacute;n de tierras que hab&iacute;an sido usurpadas por los paramilitares.<\/p>\n<p>Ya uno no sabe cu&aacute;ndo mataron al profesor Alfredo Correa de Andreis, al que se&ntilde;alaron de ser de &quot;las Far&quot; y, en una alianza criminal entre miembros del DAS y el paramilitarismo, lo asesinaron. Tantas han sido las v&iacute;ctimas de la violencia y del despojo en Colombia, que la historia no alcanza a nombrarlas. &iquest;Qui&eacute;n recordar&aacute; las masacres de Punta Coquitos, La Negra, Honduras, La Chinita, la de La Mejor Esquina, la de El Aro, la de Mapirip&aacute;n y un sangriento y extenso etc&eacute;tera? &iquest;Qui&eacute;n se acordar&aacute; de tantos muertos y desaparecidos?<\/p>\n<p>&quot;Tantas veces me borraron, tantas desaparec&iacute;&quot;, sigue la canci&oacute;n, tan apropiada para un escenario de cr&iacute;menes como es Colombia, en el cual los paramilitares se quedaron con m&aacute;s de cinco millones de hect&aacute;reas producto del desplazamiento, las extorsiones, los asesinatos, las intimidaciones. S&iacute;, tenemos un r&eacute;cord de infamia: m&aacute;s de cuatro millones de desplazados, que convierten al pa&iacute;s en el segundo en el orbe en ese nefasto rubro.<\/p>\n<p>Y en este punto, hay que volver a Ana Fabricia C&oacute;rdoba, que lleg&oacute; a Medell&iacute;n huyendo de las balas y los desafueros, en 2001. Ven&iacute;a de Urab&aacute;, donde le hab&iacute;an matado a su esposo y a nueve familiares m&aacute;s, quitado la tierra y amenazado a sus hijos. Y a ella misma. Lleg&oacute;, como tantos, que creyeron encontrar en Medell&iacute;n un cielo, sin saber que llegaban a otro infierno.<\/p>\n<p>Traseg&oacute; por la Comuna 13 y luego se mud&oacute; al barrio La Cruz. Sus hijos vend&iacute;an dulces, lavaban carros, intentaban sobrevivir en medio de miserias sin cuento y exclusiones a granel. Ana Fabricia, que ten&iacute;a dotes de l&iacute;der, comenz&oacute; a hablar duro, porque les tocaron a sus hijos: a uno lo mataron, a otro lo desaparecieron. Responsabiliz&oacute; del crimen a polic&iacute;as, con nombre propio, con placas y todo. Como dijeron sus vecinas: &quot;A las v&iacute;ctimas no les creen en este pa&iacute;s&quot;. En efecto, les creen m&aacute;s a los victimarios, que gozan de impunidad o de c&aacute;rceles de cinco estrellas.<\/p>\n<p>La amenazaron, persiguieron, hostigaron. Y ella denunciaba, pero las autoridades poco o ning&uacute;n caso hicieron. De nuevo: aqu&iacute; se protege al verdugo, no a la v&iacute;ctima. Ana Fabricia convocaba a los otros a no callar, a defender sus derechos en el pa&iacute;s donde los derechos humanos se vulneran cada d&iacute;a. Al liderar movimientos de v&iacute;ctimas, de desplazados, de desterrados, andaba por la cuerda floja, en una ciudad que, como dijo una vecina suya, &quot;quiere tapar la realidad con estad&iacute;sticas&quot;.<\/p>\n<p>La semana pasada, al aprobarse la Ley de V&iacute;ctimas, que en rigor parece redactada en buena parte por los victimarios, el crimen de Ana Fabricia se torn&oacute; en reto para la misma ley. Una perturbadora caricatura de Osuna retrata la situaci&oacute;n: &quot;Fabricia C&oacute;rdoba: nueva primera v&iacute;ctima&quot;. Los &uacute;ltimos meses, Ana Fabricia viv&iacute;a de pieza en pieza, de hotel en hotel, intentando protegerse de los asesinos. Denunci&oacute; la persecuci&oacute;n. No le pararon bolas ni en procuradur&iacute;a, ni en fiscal&iacute;a, ni en la alcald&iacute;a. Los sicarios la &quot;cazaron&quot; en un bus.<\/p>\n<p>A cu&aacute;ntas Anas Fabricias siguen matando en Colombia, un pa&iacute;s sin verdad ni reparaci&oacute;n. Sin justicia social. Y lleno de victimarios que se r&iacute;en de sus &quot;pilatunas&quot; y gozan de cabal impunidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><object classid=\"clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000\" codebase=\"http:\/\/download.macromedia.com\/pub\/shockwave\/cabs\/flash\/swflash.cab#version=6,0,29,0\" width=\"590\" height=\"413\"><param name=\"movie\" value=\"https:\/\/www.youtube.com\/v\/GdBln5Y9m4Q?version=3&amp;hl=es_ES\" \/><param name=\"quality\" value=\"high\" \/><param name=\"menu\" value=\"false\" \/><param name=\"wmode\" value=\"\" \/><\/object><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&quot;El d&iacute;a 7 de junio de 2011, ANA FABRICIA C&Oacute;RDOBA fue asesinada cuando se movilizaba en un bus de la ruta Santa Cruz, por un <a href=\"https:\/\/www.redcolombia.org\/?p=2275\" class=\"read-more-link\">[more&#8230;]<\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on wp_trim_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on wp_trim_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2274,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[160,1928,2108,404,106],"class_list":["post-2275","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-derechos-humanos","tag-desaparicion","tag-desplazamiento","tag-multinacionales","tag-paramilitarismo"],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.redcolombia.org\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/ana%20fabricia%20cordoba.jpg?fit=186%2C240&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2275","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2275"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2275\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8718,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2275\/revisions\/8718"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2274"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2275"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2275"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redcolombia.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2275"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}