La esperanza es la principal herramienta para resolver cualquier conflicto

Sesión 2. Catedra en Derechos Humanos y Política Carcelaria

El 29 de octubre se realizó la segunda sesión de la Catedra en Derechos Humanos y Política Carcelaria; el tema que se abordó fue reflexiones sobre la conflictividad social y construcción de ciudadanía en Colombia. Para este encuentro se contó con la participación de Yelitza Merchán del Observatorio de Derechos Humanos de la Universidad Pedagógica Nacional, César Torres investigador del IPECAL, Miguel Ángel Pinzón profesor de la Universidad Nacional de Colombia, Erika Aguirre Estudiante de la UPN y German del Equipo Jurídico Pueblos; y con la asistencia de más de 50 personas inscritas para este diplomado, donde confluyen representantes de la comunidad LGBTI, del comité de derechos humanos de los patios, trabajadores del área de costura, zapatería, expendio, comités de convivencia, profesores del Ciclo Lectivo Especial Integrado-CLEI, estudiantes de algunos programas universitarios: presos sociales y políticos de la Estructura 3 de la Picota ERON.
¿Por qué estamos en la cárcel? Fue la primera pregunta que se propuso al auditorio, con la que se abrió la reflexión, sobre los conflictos que como respuesta se había obtenido la privación de la libertad. Varios asistentes no dudaron en señalar que la razón central, era la falta de garantías sociales y de justicia que persiste en todas las instancias de la sociedad. Esta pregunta que podría leerse como retorica en medio de los asistentes de este centro carcelario de máxima seguridad, logró poner en la discusión, la naturalización de la cárcel que versaba en las distintas respuestas; naturalización referida de manera enfática al uso de la cárcel como respuesta a cualquier tipo de conflicto social, político o económico presente en la sociedad.
Se señala como un elemento clave para desmitificar la cárcel como solución mágica a los conflictos, la inherencia del conflicto en la vida de los seres humanos, en razón a: sus ideas, intereses materiales, comprensiones del ser y estar en el mundo. De acuerdo a este planteamiento se afirma que, una sociedad que permite expresar sus conflictos, es una sociedad que vive en democracia; pues de la expresión de los conflictos, se ha de pasar al encuentro de las múltiples salidas y respuestas que estos puedan tener, sin tener que perder la libertad o la vida en su encuentro.
Todo conflicto tiene unas características propias que deben ser tenidas en cuenta a la hora de buscar abordarlo.
“cuando el Titanic iba en medio del océano atlántico, su capitán vio un tempano de hielo que en su curso se interponía, ante lo cual no le pareció de mayor importancia dado su tamaño y normalidad en esas condiciones climáticas. Continuando la marcha la embarcación chocó con esta formación sólida de agua, desconociendo su magnitud y dimensión. El impacto freno la marcha, y sin lograr cambiar la dirección en medio del impacto, se fue también evidenciando que este no era solo un tempano de hielo, sino que tenía una profundidad desconocida, pues el sonido de la colisión sugería que había tocado hasta la base de este gigante del agua.
En medio de la confusión de la tripulación ante la inundación del cuarto de máquinas, y el inminente hundimiento de la embarcación, se pudo ver que lo que parecía un inofensivo tempano de hielo, era el ice berg de una gran montaña que emergía de las profundidades oceánicas, con lo que se rompían los 5 casquetes del lateral derecho, del que ni dios hundiría”.
Haciendo uso de este ejemplo, se indujo a la explicación de la importancia de comprender que todo conflicto consta de partes que tienen en disputa un objeto, y que de estas es preciso saber cuál es su Posición, Interés y Necesidad- PIN. Uno de los asistentes con una sonrisa ante esta afirmación expresó: “como quien dice, para solucionar los problemas hace falta es tener PINes” (PIN es la moneda de cambio en la picota).
De manera que, cuando se resuelve la necesidad de las partes, se solventa de una manera eficiente el conflicto, si esto no sucede y solamente se aborda la posición o el interés, el conflicto se mantiene; y lo peor o más común que sucede, es que la aparente solución puede convertirse en un nuevo conflicto. Y en una espiral se puede dispersar el problema, creando unos nuevos, sin haber tocado la raíz del generador inicial.
En este punto se ubica la cárcel, que se imparte antes los distintos problemas presentes en la sociedad, desconociendo las raíces de los variados conflictos, las posiciones y los intereses, como única solución. Desde este punto de vista la cárcel no representa solución a algún conflicto social, político o económico; es más una forma de castigo y venganza, como correctivo ante la osadía de desafiar el orden y las normas establecidas.
En suma, es posible identificar la cárcel como una estrategia política, que impone el miedo al castigo como principio máximo en la resolución de los conflictos estructurales e históricos de la sociedad colombiana, como: la falta de garantía de derechos fundamentales, de participación política, de reparto equitativo de la tierra, de oportunidades de progreso social. Una de las mujeres asistentes, intervino diciendo que:
“la razón por la que yo estoy acá, es por la segregación y exclusión a la que he sido sometida, y eso acá adentro tampoco cambia, sino que se mantiene e invade hasta lo más íntimo de la vida. La cárcel nos somete a una pena de muerte silenciosa, con la negación sistemática a la salud; a una tortura seca, pues no tenemos garantía de acceso al agua durante todo el día, solo a ciertas horas; y es una venganza en contra de todas las que intentamos sobrevivir en medio de esa salvaje sociedad”.
Buscar solución a los conflictos que hoy denotan una crisis humanitaria en las cárceles y en la sociedad en general, parte necesariamente de escudriñar sus bases, y no dar como cierta la respuesta mágica de llenar patios, celdas y calabozos; y conservar la pretensión de construir más sin lograr abordar esa pregunta inicial que se planteó en este encuentro, sobre el por qué se está en la cárcel, que conducirán con seguridad a las necesidades que siguen generando conflictos.
Antes de cerrar la sesión la profesora asistente resaltó que: “para enfrentar estas condiciones de inhumanidad que se viven en la sociedad y que se ven acentuadas en algunos lugares, hace falta tener esperanza, organización y trabajo colectivo”.

Grupo de Trabajo Catedra

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