Empresas transnacionales, carb贸n y el paramilitarismo

Colombia: El carb贸n ensangrentado

18 de may. – La ONG Pax denuncia el rol de las grandes empresas de carb贸n en el paramilitarismo en Colombia.Han llegado el 30. Los Paramilitares nos han obligado a salir. Nos han robado todo. Han asesinado a mi padre, sindicalista de la empresa Drummond鈥. La voz de Mar铆a Mndez no trema m谩s. Desde hace 15 a帽os cuenta su historia y ha aprendido a controlar las emociones. Estamos en la sede romana de Re:Common, una asociaci贸n que pelea por sustraer al mercado y a la finanza el control de los recursos naturales. Desde hace aproximadamente 2 a帽os, la asociaci贸n trabaja sobre el tema de la extracci贸n del carb贸n en Colombia y en estos d铆as ha difundido el informe 鈥淧rofundo Negro鈥, y un video documental titulado 鈥淟a ruta del carb贸n鈥.

Por Geraldina Colotti*. Mar铆a M茅ndez Barbosa es hija de C谩ndido Jos茅 M茅ndez, extrabajador de la Drummond, asesinado el 19 de febrero del 2001 en Cruz de Chiriguana, departamento del Cesar, por el bloque paramilitar Juan Andr茅s 脕lvarez de las Autodefensas Unidas de Colombia. Con ella est谩n Rodrigo Rojas y Wouter Kolk, dos responsables de la ONG Pax, que desde hace m谩s de sesenta a帽os trabaja en el 谩rea del conflicto y post-conflicto para acompa帽ar a las comunidades en su proyecto de reconstrucci贸n. En Julio del 2014, despu茅s de a帽os de investigaciones, Pax ha publicado el informe 鈥 El lado oscuro del carb贸n鈥 que saca a la luz las responsabilidades de las grandes empresas carboneras, como Drummond y Prodeco, en el paramilitarismo, al que habr铆an dado apoyo financiero y material e informaci贸n sobre las v铆ctimas a eliminar.

An谩lisis confirmado por el testimonio de Mar铆a M茅ndez: 鈥淎ntes de que los paramilitares hicieran irrupci贸n 鈥揷uenta la sobreviviente鈥 vimos circular varios carros de la empresa Drummond y se lo dijimos a mi padre. Pero 茅l no se preocup贸, lo consider贸 normal. Entonces llegaron a la casa, armados, y separaron a mi padre del resto de nuestra familia. Escuchamos c贸mo interrogaban a mi padre sobre sus actividades sindicales, las cuales no hab铆an sido para nada agradables a la empresa. Luego escuchamos disparos de arma de fuego. Cuando se fueron corrimos hasta all谩 esperando encontrar a mi padre todav铆a con vida, pero estaba en un lago de sangre. Lo asesinaron con nueve proyectiles de una 9 mil铆metros y un fusil. Un mes m谩s tarde, asesinaron al presidente y al vicepresidente del sindicato鈥.

Solo en el Cesar han sido asesinadas 3.100 personas con homicidios planificados, 500 han sido v铆ctimas de masacres y 240 de desapariciones forzadas, atribuidas todas a los paramilitares del Frente Juan Andr茅s 脕lvarez (Frente JAA) de las Autodefensas Unidas de Colombia; el informe ha identificado oficialmente 865 personas asesinadas por este frente. En la zona minera del Cesar, la violencia de los paramilitares ha causado adem谩s unas 59.000 v铆ctimas de desplazamiento forzado. En todos estos a帽os, la tarea de los paramilitares ha sido el de defender los intereses y la propiedad de las 茅lites locales de la acci贸n organizada de los campesinos y de la guerrilla. Una actividad que prosigue incluso despu茅s de su disoluci贸n oficial, pues los paramilitares solamente han cambiado nombre. No obstante el riesgo, Mar铆a ha escogido pelear y su lucha infunde valor al resto de la comunidad. Es la coordinadora regional de Pax, trabaja con las v铆ctimas de la violencia de Estado y lleva apoyo jur铆dico y sicol贸gico a las v铆ctimas.

鈥淓stamos presentes en 9 Municipios 鈥揺xplic贸鈥 y ahora, en el 谩mbito de los di谩logos de paz que se est谩n desarrollando en La Habana, fuimos a la Asamblea Campesina para la Restituci贸n de las Tierras y el Buen Vivir. Yo acompa帽o, tambi茅n, a las v铆ctimas a encontrar a los victimarios en la c谩rcel o en las reuniones de reconciliaci贸n. Pero no somos apoyados por el Estado, ni las empresas han hecho alg煤n paso para reconocer el propio rol en el conflicto ni actuando para la reparaci贸n o la verdad. El 26 de enero , mientras acompa帽aba a una comunidad me encontr茅 con el paramilitar que asesin贸 a mi padre. Le pregunt茅 directamente sobre esto y admiti贸 su responsabilidad y las motivaciones pol铆ticas del homicidio, pero dio los nombres de los responsables de la empresa Drummond. Cada d铆a para nosotros el peligro es constante. Las empresas contin煤an sirvi茅ndose de los paramilitares para quitar la tierra, ahora parece que las v铆ctimas son ellos. Nos han hecho creer que llevaron trabajo y bienestar, pero la mayor parte de los trabajadores viene de afuera, en compensaci贸n han devastado los r铆os, provocado contaminaci贸n y enfermedades. El carb贸n trae s贸lo sufrimiento y dolor鈥.

Pax 鈥揺xpres贸 Rodrigo Rojas鈥 ha participado en todos los procesos de paz en Colombia, siempre naufragados en la sangre. 鈥淓n el 1994, luego de los acuerdos y la desmovilizaci贸n del M19, uno de sus dirigentes, Carlos Pizarro, fue asesinado en un avi贸n. Tambi茅n esta vez, el riesgo es que se repita la masacre cumplida contra los militantes de la Uni贸n Patri贸tica鈥. El partido Uni贸n Patri贸tica naci贸 a mitad de los a帽os 80 durante las negociaciones de paz entre el entonces gobierno de Belisario Betancur y la guerrilla marxista FARC-EP. Y fue enseguida objeto de persecuciones. En los a帽os 90, agentes del Estado colombiano y paramilitares llevaron a cabo un plan de exterminio que comenz贸 el asesinato de dos candidatos a la presidencia, ocho diputados y 70 暮铆deres comunales, 11 alcaldes y un basto n煤mero de dirigentes pol铆ticos.

鈥淓sta vez debemos pedir las garant铆as necesarias en seguridad con el regreso de la guerrilla a la realidad pol铆tica. Lo pedimos a los organismos internacionales. La verdadera novedad de todos los procesos de paz que se han firmado en Am茅rica Latina es que este hace un llamado a las grandes empresas y su relaci贸n directa con el paramilitarismo. Solo as铆, la Colombia dejar谩 de ser un pa铆s exportador de violencia y de inestabilidad para los propios vecinos, sede de innumerables bases militares EE.UU, y se convertir谩 en exportador de paz. Han sido muchas las confesiones de paramilitares que, buscando salir de la c谩rcel intercambiaron sus declaraciones por rebajas de pena, han testificado respecto a como el paramilitarismo se traslad贸 a Venezuela y act煤a en las zonas de frontera para desestabilizar la regi贸n鈥, asegur贸 Rojas.

鈥淧ara resolver el problema de ra铆z es necesario evidenciar las razones que provocan el paramilitarismo, las complicidades y los financiamientos. Hoy, las grandes empresas contratan directamente a los mercenarios, obviamente con las debidas coberturas. Pedimos a los gobiernos europeos y a las empresas que importan el carb贸n ensangrentado de abstenerse de hacer contratos con la Drummond y la Prodeco hasta que estas reconozcan y reparen el da帽o provocado a las comunidades鈥, finaliz贸 Rojas.

La Dummond es una empresa estadounidense y el grupo Prodeco es subsidiaria al 100% de la multinacional Suiza Glencore Plc. Ambas tienen 贸ptimas relaciones con Europa. Por esto, Pax ha decidido cumplir con esta gira en los pa铆ses interesados. 鈥淭ambi茅n la Italiana Enel, a quienes hemos buscado sin 茅xito, debe romper los contratos con las empresas ensangrentadas 鈥揹ice Wouter Kolke鈥 lo pedimos tambi茅n al gobierno Renzi y esperamos que, el 26 de mayo, la Asamblea de los accionistas Enel decida en este sentido鈥.

CI GC/DM/18/5/2016/11:14

*Geraldina Colotti es periodista del portal web Il Manifiesto de Italia y colaboradora de TeleSur y Cuba Informaci贸n. Nota original en:聽 http://ilmanifesto.info/colombia-il-carbone-insanguinato/

http://colombiainforma.info/politica/ddhh-conflicto-y-paz/3295-colombia-el-carbon-ensangrentado

Deja una respuesta

Tu direcci贸n de correo electr贸nico no ser谩 publicada. Los campos obligatorios est谩n marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende c贸mo se procesan los datos de tus comentarios.