Los Presos de La Picota Juntan Esfuerzos para Aprender sobre sus Derechos y La Política Carcelaria

Sesión 1. Catedra en Derechos Humanos y Política Carcelaria
El 8 de octubre del presente año, entre abrazos y saludos fraternos, los presos de la picota nos encontramos para inaugurar un nuevo espacio de formación y de encuentro, organizado por la Universidad Pedagógica Nacional-UPN, diferentes organizaciones de derechos humanos; y apoyado por el cónsul de Derechos Humanos del centro penitenciario y el área de educación de la Estructura 3.
Fue el primer encuentro de la Catedra en Derechos Humanos y política carcelaria, en el cual, con mucho ánimo, confluimos una cantidad importante de personas privadas de la libertad, quienes interesados por lo que sucede a su alrededor, buscamos entender cómo funciona la política carcelaria y cómo contribuir para superar tanta problemática que en las cárceles colombianas se vive día a día.
El evento comenzó con la presentación de cada una de las personas que de alguna manera se han vinculado a la Catedra, allí los internos manifestaron sus aspiraciones con este proceso de formación que durará aproximadamente un año. Las opiniones fueron diversas, entre quienes por curiosidad entraban al evento, quienes aprovecharon para encontrarse con viejos amigos, y en su mayoría, quienes preocupados por su contexto quieren aportar con un granito de arena a solucionar muchos problemas.
En esta primera sesión participaron personalidades que también han sufrido los padecimientos de la cárcel, desde los tormentos de la fila para entrar a visita, hasta las que han visto varios de sus años pasar tras las rejas; y, en la actualidad estando en libertad, se han comprometido en la generación de debates y la búsqueda de solución a la crisis humanitaria que miles vivimos al interior de las cárceles.
Personas como el profesor Miguel Ángel Beltrán, Gearoid O Loingsig, Yanelle García, Angélica Ávila, Laura Borón, Luisa Caruso, entre otras, hoy aportan desde sus organizaciones y espacios naturales de trabajo en la generación de redes de solidaridad, que traspasen los muros y echen abajo la indiferencia y la naturalización de la cárcel como un mal necesario en la sociedad.
En palabras de uno de los prisioneros que participó en el evento, este está diseñado para “hacer un dialogo participativo, en el que cada parte de elementos para afrontar las distintas problemáticas que se presentan tanto interna como externamente en relación con la política carcelaria”.
En diálogos con diferentes asistentes se manifestó gran entusiasmo con este proyecto educativo, al observar cómo se siguen gestando estas iniciativas, y permite escuchar las voces de quienes han sido excluidos de participar en las dinámicas de los patios, en las cárceles y en los estrados judiciales.
Por eso, este espacio se creó con la finalidad de compartir herramientas teóricas y prácticas, útiles para la vida cotidiana de quienes padecemos la cárcel; conjugando distintos esfuerzos venidos desde otros sectores de la sociedad, como la academia, las organizaciones sociales, colectivos, asociaciones de familiares de presos, fundaciones y personas, que cada vez más se van acercando a las causas humanitarias.
Pero esta catedra no solamente tiene un sentido pedagógico e informativo, también busca que se construyan caminos de conversación franca y directa con las instituciones y entes públicos, que de una u otra manera tienen vínculo con la planeación, ejecución y aplicación de la política criminal y carcelaria. Tal como lo manifestó otro participante: “para plantear propuestas que permita encontrar salida a toda la problemática por la que atraviesa el sistema penitenciario y el sistema de política criminal”.
Por otro lado, es importante la sensibilización de la sociedad, en tanto se puedan socializar las realidades que se anidan dentro de las prisiones. Y así, se plantee una participación activa de esta en las veedurías sociales, sobre el cuidado de la vida y proyectos de resocialización de las personas privadas de la libertad.
“Es que las problemáticas del país no se pueden resolver con la penalización intramural, la construcción de más cárceles o con el aumento de las penas; por el contrario, hay que entender cuáles son los factores que generan las conductas delictivas que tiene la sociedad, para con ello solucionarlas de raíz”, nos compartía otro de los participantes al calor de un café.
No sobra recordar que, el sistema carcelario y penitenciario colombiano se encuentra en crisis, debido al endurecimiento de la política criminal que aumenta las penas intramurales y castiga con mayor rigor las conductas delictivas; sumado a esta situación la precaria infraestructura y la ausencia de una efectiva administración de los recursos, vulnera los Derechos Humanos de quienes se encuentran dentro de las prisiones. El hacinamiento, la mala alimentación, las condiciones de insalubridad, la falta de atención en salud, el pésimo proceso de resocialización y los malos tratos por parte de los guardianes, son tan solo algunos de los ejemplos.
Por ello, la catedra busca que las personas privadas de la libertad aprendamos a cómo ejercer nuestros derechos a partir de las herramientas que nos brinda la constitución y las normativas de protección frente al Estado de Cosas Inconstitucionales del régimen represivo de las cárceles. Pues con ello, las personas privadas de la libertad pueden tener herramientas teóricas y prácticas sobre el uso del derecho penal, en la búsqueda de generación alternativas a la crisis carcelaria.
Al final de la sesión, se acercaron muchas más personas a inscribirse a la catedra, interesados en aprender y aportar en este tema que a todos y todas nos toca. Los presos seguimos con los brazos abiertos, esperando que cada vez más personas y organizaciones se sumen a los diversos proyectos que se vienen gestando, para cada vez tener una vida mejor.

Grupo de Trabajo Catedra

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