Venezuela cierra su frontera con Colombia y se prepara para desbaratar maniobra imperial

Por Carlos Aznarez, desde Venezuela, 22 de febrero de 2019. Resumen Latinoamericano

Guaidó está en Cúcuta y puede ser detenido si intenta regresar
En una nueva maniobra ilegal, Juan Guaidó, el títere de Donald Trump que se jacta de ser “presidente”, cruzó en helicóptero la frontera hacia Colombia, se hizo ver en el devaluado (por la poca pasividad de público) concierto “por la guerra” en Cúcuta y luego participó de una conferencia de prensa con varios de sus compinches internacionales. De esta manera, Guaidó violó la prohibición impuesta por la justicia venezolana que determinaba que “no podía abandonar el país” y ahora sí se expone a que si intenta regresar pueda ser detenido en Venezuela.
Además, el diputado ultraderechista quiso mostrar una fortaleza que no tiene, reuniéndose en rueda de prensa junto con el secretario de la OEA, Luis Almagro, y algunos de los referentes del Cartel de Lima, los presidentes Iván Duque, de Colombia, Mario Abdó Benítez, de Paraguay y Sebastián Piñera, de Chile. Allí volvió a reiterar que este sábado ingresará la pseudo ayuda humanitaria, cuando sabe muy bien que no lo van a poder lograr debido a que el gobierno legítimo de Nicolás Maduro y las Fuerzas Armadas Nacional Bolivarianas han decidido impedirlo por considerar que se trata de una excusa para una intervención militar imperial. En este sentido, el gobierno bolivariano decidió cerrar a cal y canto la frontera con Colombia. De esta manera, la falsa ilusión manejada por la oposición derechista y el gobierno de Trump de forzar una entrada se viene abajo estrepitosamente.

Extraoficialmente también se conoció la información de que Guaidó y sus cómplices locales e internacionales siguen manejando la idea de generar en la zona de Táchira un espacio territorial liberado y desde allí desafiar al gobierno legítimo. Para ello tendrían que lograr algo que la oposición no ha podido generar y es el quiebre de la unión cívico militar bolivariana, y además convencer a la gobernadora actual de Táchira, la integrante del partido opositor Acción Democrática, Laidy Gómez que se sume a esta propuesta. Este último tema tiene también sus bemoles, ya que su jefe político, Ramos Allup no estaría por la labor de llevar agua al molino de un personaje como Guaidó.

En conclusión, el plan desestabilizador está lleno de fisuras y este sábado se verá realmente si el imperio está dispuesto a generar una intervención en toda regla. Por un lado, queda claro que la resistencia popular que muestra el proceso revolucionario es mucho más potente de lo que Estados Unidos imaginaba. No han podido perforar el búnker chavista ni con dinero, ni con acción diplomática ni con amenazas. Sólo les queda la opción militar o generar una matanza a través de falsos positivos, como este viernes hicieron baleando a indígenas pemones en las cercanías de la frontera con Brasil. Las espadas están en alto, pero la que maneja el chavismo tiene el filo que le da no solo la legalidad y la justicia de su causa, sino la enorme fuerza de las masas revolucionarias que están dispuestas a pelear hasta las últimas consecuencias. Y con ellos y ellas todos los pueblos que reniegan de la prepotencia imperial.

rueda de prensa de Guaidó junto a los presidentes de Colombia, Chile y Paraguay, y el secretario general de la OEA

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