Galilea, el bosque herido.

Del 19 al 22 de septiembre RedHer acompañó el “III ENCUENTRO RED DE VIGIAS DEL BOSQUE GALILEA “. Después de unas cuantas horas caminando con algunos de los líderes y lideresas que acudían al Encuentro, llegamos a la Escuela mixta de Galilea, hoy en día abandonada, porque todas las fincas que hay alrededor están abandonadas, por la violencia que se vivió en la región.
Esta región del Oriente del Tolima tiene una historia de violencia extrema y resistencia igualmente extrema de sus pobladores. Los municipios de Dolores y Villarrica son dos poblaciones que empiezan un proceso interior de reparación y reconstrucción, pues a penas hasta hace unos años, la franja boscosa que los une, era conocida como un corredor por el que transitaba el Frente 25 de las Farc, debido a que por esta zona se llega a Huila, Cundinamarca y Meta. Durante los dos gobiernos de Uribe (2.000 al 2.008), entró el ejército, lo que supuso fuertes enfrentamientos con las FARC y ataques a la población civil por parte del ejército, porque según su lógica, todos los civiles, como habían estado conviviendo con las FARC, porque no tenían otra alternativa, eran aliados suyos, los perseguían, asesinaban y estigmatizaban. Esto produjo desplazamientos masivos, y hay veredas que quedaron totalmente vacías. Por eso la escuela mixta de Galilea, esta vacía, que no abandonada, pues los vecinos la cuidan y la utilizan para sus encuentros.
Este III Encuentro, al igual que los anteriores, fue un proceso de trabajo comunitario y organizativo en función de disfrutar y defender el derecho colectivo al ambiente sano; derecho a conservar el patrimonio ecológico (Bosques de Galilea), todos con un mismo sentir; por un bien común; el del derecho a la vida, al agua y a su territorio.
Participaron indígenas, campesinos y campesinas de los municipios y veredas de: Dolores (9 veredas), Purificación (3 veredas), Cunday (3 veredas), Villarica (5 veredas), Carmen de Apicalá, Icononzo (2 veredas), Prado (6 veredas),Ortega, Santa Ana (Huila) y Alpujarra Colombia (Huila), unas 200 personas, por lo que se dobló la participación del Encuentro anterior.


Organizaciones que participaron: La Mesa Ecorregional del Tolima, Huila y Sumapaz (MESOTH), Asociación de trabajadores de Tolima (ASTRACATOL), Comité dinamizador del Sur Oriente tolimense, Cabildo Indígena Cordillera Cordillera de Mont-oso, de la etnia Pijao, Corporación PODION, La Mesa Minero Energética por la defensa a la Vida, la Paz y el territorio, Revista el Salmón Urbano de la Universidad del Tolima y RedHer.
El bosque de Galilea es una masa de bosque húmedo de 33.000 hectareas, conecta la Cordillera Sur Oriental del Tolima con el Páramo de Sumapaz, el páramo más grande del mundo, y es una de las fuentes hídricas más importantes del país. El bosque de Galilea se caracteriza por ser un bosque de niebla, razón por la cual los ambientalistas lo consideran como único en la zona Andina. Guarda en sus entrañas una variedad de flora y de fauna riquísima, y tiene los recursos hídricos mas importantes del Suroriente del Tolima, entre ellos río Negro, quebradas y riachuelos que abastecen a Villarica y Dolores.

El 15 de diciembre el Tribunal administrativo del Tolima dio viabilidad a la Consulta Popular con la que se busca controlar el desarrollo de actividades petroleras en el Municipio de Dolores. Pero pese a este gran logro de la lucha de las comunidades, a día de hoy no se ha podido ejercer ese derecho, porque la administración alega que no hay dinero para realizarla. Se sabe que es una excusa para no hacer la Consulta y por ello se sigue exigiendo su realización.
En la escuela mixta de Galilea se realizó una Asamblea para explicar a la comunidad la situación actual y organizar el recorrido que al día siguiente íbamos a hacer, con el objetivo de llegar al sitio donde la multinacional Petrobras Internactional Braspetro B.V. – sucursal Colombia, adelanta actividades de exploración con el apoyo de Interoil.
El viernes 21 temprano iniciamos la subida por el magnifico bosque Galilea con la intención de llegar al punto donde Petrobras esta haciendo los trabajos, en teoría ahora lo que tienen que hacer es la modificación de la licencia ambiental que la tienen del 2005, para ello tienen que hacer un Plan de manejo ambiental, tiene que volver a caracterizar todo el paisaje y después, solo después, podrían proceder a la sísmica, pero los pobladores denuncian que ya están haciendo la sísmica, pues se escuchan detonaciones (el 9 de agosto) y se huele a pólvora.


Otro problema con que se encuentran estos pobladores defensores y defensoras del bosque de Galilea, es la militarización de la zona, el ejercito de Colombia cuidando a la multinacional. En el ultimo intento que hicieron para subir hasta donde esta trabajando la Empresa, en agosto, el ejército les impidió pasar con el pretexto de que había minas antipersonas, cuando esa zona ya se ha declarado como libre de minas.
Caminando en fila por las entrañas de ese bosque maravilloso, que parece de cuento de hadas, con esos arboles centenarios, de maderas preciosas y de una altura increíble, los pobladores y acompañantes marchábamos con una alegría y una energía que te transmite estar en un entorno natural como el bosque de Galilea, cuando llegamos al punto donde Petrobras ha cercenado a cantidad de esos preciosos arboles para hacer un helipuerto, pues todo el material lo transportan por aire, sino serian horas que tendrían que caminar y en muchos puntos ni las mulas pueden pasar. El helipuerto estaba repleto de ejército. Esperamos a que llegaran todos y todas para hablar con el ejército, dispuestos a seguir nuestro camino. Volvieron a nombrar las minas antipersonas, pero esta vez no se atrevieron a prohibir el paso. Lo que si que nos obligaron a tomar un camino que nos indicaron, porque según ellos, por su misma seguridad, no permitían ir libremente por donde era mas corto para llegar al lugar. De esta forma nos obligaron a dar un rodeo muy grande. Pasamos por la casa donde están viviendo los trabajadores de Petrobras, una casa enorme en medio del bosque, todo estaba cerrado a cal y canto y rodeado por el ejército, que no nos permitía acercarnos a la casa.

Los lugareños denuncian que hay días que hasta 7 y 8 veces el helicóptero aterriza en el bosque, los arboles estaban marcados, con una placa y una numeración y otros además tienen una cruz pintada, eso significa que los van a talar. Pero en realidad van a talar todos, porque si se llega a proceder a la extracción del petroleo, solo para meter el taladro hasta el punto donde están haciendo la exploración, que se llama “Himalaya”, necesitan 28 tractomulas, es fácil imaginar la franja tan ancha que necesitan abrir para el acceso de esa cantidad de tractomulas, la herida que se le haría al bosque de Galilea seria mortal…..

En esta caminata se evidencio que se ha roto el corredor biológico, al igual que el desplazamiento de la fauna y dos quebradas secas: El Naranjo y las Chispas.
Regresamos también en fila por el mismo sitio, pero ya no con esos cantos de alegría y risas de la ida, pues lo que se había evidenciado dejaba triste a la gente.
Al llegar otra vez a la escuela en la noche, pese al cansancio de la larga caminata, se hizo una reunión para definir como se iba a seguir trabajando por la defensa del bosque. Ver como esos hombres y mujeres humildes, tienen la determinación de seguir defendiendo su bosque, con esa dignidad y valentía, porque se sienten parte del bosque Galilea, porque saben que el petroleo no se bebe, que esas multinacionales no dejan mas que desolación y muerte, porque son campesinos y campesinas, que cultivan sus tierras para producir comida, y ese vinculo con la madre tierra hace que luchen por ella hasta las ultimas consecuencias. No podemos dejarles solos, su lucha tiene que ser la nuestra, porque todos y todas SOMOS GALILEA !!!!!

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