Álvaro Uribe ante los jueces, ¿Dónde terminará este globo?

24 Julio 2018. Desde Abajo.

Lo que parecía imposible gana una luz en Colombia: el hasta hoy senador Álvaro Uribe fue llamado a juicio por la Corte Suprema de Justicia, en un proceso en cabeza del magistrado José Luis Barceló. La respuesta del imputado fue inmediata: renunciar al senado, jugada fríamente calculada y con la cual, según diversos expertos en esta materia, impide que los máximos jueces del país lo procesen, pasando su investigación a la Fiscalía General de la Nación.

Como es conocido en nuestro país, la realzada independencia de este órgano del poder estatal es un decir. Cuota del poder económico y político, quien la encabeza siempre es ficha del poder. Consciente de ello, el senador Cepeda manifestó: “Yo creo que aquí lo que procede es pedirle a las organizaciones de derechos humanos más reconocidas internacionalmente, como Human Rights Watch (HRW) y como Amnistía Internacional (AI) que hagan una veeduría internacional sobre este proceso”,

Con la decisión tomada por la Corte Suprema de Justicia queda clara la anunciada pretensión del Centro Democrático de liderar un proceso reformatorio para concentrar todo el poder de las Cortes en una sola de estas, sometida, en este caso, al poder del Ejecutivo. La iniciativa anunciada para ser liderada en la legislatura que inició sesiones este 20 de julio, queda así abortada, o por lo menos llegará en tiempo tardío. ¿Dieron vía libre los jueces a esta investigación contra Uribe como una manera de proteger las Cortes en la forma como hoy existen y operan?

Antecedentes

El proceso por el cual es llamado a juicio el expresidente y exsenador, corresponde a la causa abierta por el senador Iván Cepeda quien interpuso demanda ante el alto Tribunal por la presunta relación de Uribe con paramilitares en Antioquia.

La confrontación judicial entre Uribe y Cepeda se remonta al año 2012, cuando el primero denunció al segundo por el supuesto uso de falsos testigos al acusarlo de buscar a exparamllitares en las cárceles y convencerlos de que declararan en su contra. Con esos testimonios, Cepeda vinculaba a Uribe con grupos paramilitares en el departamento donde fue Gobernador y tiene su mayor cuota política. El llamado a juicio de Uribe por parte de la Corte Suprema de Justicia indica que el juez Barceló dio validez a los testimonios vinculados a esta causa, en este caso los exparamilitares Pablo Hernán Sierra y Juan Guillermo Monsalve.

Las denuncias por la supuesta relación de Uribe con los grupos paramilitares, son diversas y han corrido en Colombia de boca en boca. Denuncias nunca probadas pero siempre latentes, tal vez silenciadas de manera poco santa. La sospecha siempre ha estado ahí, rondando diversos escenarios del país.

Glorificado por unos y odiado por otros, Uribe empieza a vivir una etapa que seguramente ha sopesado hasta en los más mínimos detalles; en todo caso, el escenario abierto este 24 de julio de 2018 es novísimo, y puede tomar diversas coordenadas, como un globo navideño, hasta llegar a los expedientes que dicen poseer los organismos de inteligencia de los Estados Unidos, que como se sabe le tiene abierto prontuario a todo dirigente político del mundo, los cuales usa de acuerdo a sus intereses y sus refinados cálculos geopolíticos.

La pregunta del millón es, ahora y hacia el futuro: ¿ya cumplió su papel el expresidente y exsenador? ¿Ya no les hace más falta? Como a un enfermo terminal, ¿lo desconectarán?

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