La Minga en Colombia crece:

“Nuestro Pliego es nacional, nuestra acción es nacional, y en esa lógica vamos a actuar contra el gobierno”.-Diálogo con Edgar Mojica, Vocero de Congreso de los Pueblos.

Voces del ALBA/Por Alcides García Carrazana, desde Colombia.

Nuestra acción es nacional, y en esa lógica vamos a actuar contra el gobierno.
Respaldamos los Diálogos de Paz pero reclamamos la participación directa de la sociedad, de los sectores populares tradicionalmente excluidos, negociar con el Gobierno Nacional una verdadera paz.
El movimiento social y popular debe responder como clase, articulada, coordinada y contundente, en un ejercicio que posibilite una nueva correlación de fuerza en el continente.

 
Edgar Mojica Vanegas. Dirigente nacional del movimiento obrero. Director del departamento de Derechos humano, Paz y Solidaridad de la Central Unitaria de Trabajadores -CUT-.Dirigente de la Unión Sindical Obrera –USO-. Vocero Nacional del Congreso de los Pueblos.

Edgar ha sido dirigente sindical desde la base obrera petrolera en el departamento de Santander, y ha liderado diversas iniciativas de articulación política nacional. Destacado defensor de Derechos Humanos, lidera actualmente diversos espacios de articulación para la construcción de un movimiento nacional para la Paz y para la defensa de los derechos de los trabajadores y trabajadoras.

Colombia está viviendo hoy un momento histórico. Por un lado se acerca cada vez más el momento de la firma de los acuerdos de paz con las FAR-EP, está por iniciar la fase pública con el ELN y el pueblo gana cada vez más conciencia de clase y asume que sólo legitimando e intensificando su lucha puede lograr una verdadera paz y cambiar un país; en donde los gobiernos de turno históricamente se han plegado a los intereses del capital y las transnacionales.

En ese contexto quisimos dialogar con Edgar Mojica, separándolo momentáneamente de un espacio de reflexión política donde se debate las estrategias a seguir en el actual Paro Nacional.

AG. Ya estamos al tercer día de las movilizaciones iniciadas el 30 de mayo en buena parte del territorio nacional y se están sumando otros sectores. ¿Consideran una tendencia de crecimiento

EM. Efectivamente, la Minga crece. El Paro Nacional da cuenta de comunidades movilizadas en 27 departamentos del país, en más de 100 puntos, y en varios de ellos han existido acciones de bloqueos y de otro tipo de relevancia.

Se calculan unas 80 mil personas movilizadas y ya comienzan a articularse en las ciudades con procesos urbanos para esta Minga Nacional, no sólo en términos de solidaridad, sino porque se han recogido pliegos muy sentidos para las poblaciones urbanas movilizadas y en general para la comunidad de las ciudades.

En término de ciudades, hay una movilización importante del sector del magisterio, que hace parte del Comando Nacional Unitario con unas reivindicaciones muy particulares, pero en ese ejercicio de articulación la Minga ha ido y ha expresado el alcance de las demandas expresadas en el pliego.

AG. ¿Qué claves políticas pudiéramos interpretar en la realidad de Colombia que favorece que sectores diversos se estén apoyando y uniendo en las movilizaciones

EM. Hay un elemento determinante y es el de la participación. Los sectores sociales vemos con buenos ojos y respaldamos los Diálogos de Paz que el Gobierno adelanta con las insurgencias, pero también venimos reclamando la participación directa de la sociedad, de los sectores populares tradicionalmente excluidos, y que esta participación tenga un carácter vinculante y decisorio, es decir, que se pueda desde estos sectores, negociar con el Gobierno Nacional cuáles serían los elementos de transformación necesarios para construir en verdad un país en paz. Es una necesidad que el pueblo viene gritando no solo desde los sectores movilizados hoy, sino recordemos que el 17 de marzo en esa movilización que se hizo, plantearon atender demandas nacionales.

AG. Algunos sectores dentro de Colombia, y en el Continente, pudieran ver como contradictorio que en medio de los diálogos de paz del gobierno con las insurgencias, se esté realizando este Paro Nacional. ¿Cómo lo ve usted?

EM. No es contradictorio. Nosotros hemos sido claros en primero, la movilización es en clave de paz. No estamos en contra de los diálogos gobierno-insurgencia. Ni la Mesa de La Habana con sus alcances, ni la que se habrá en fase pública con el ELN; por el contrario hemos dicho que respaldamos los avances y los acuerdos, lo que no respaldamos son las políticas económicas y sociales del gobierno de santos que si uno analiza bien van en contra vía al discurso de paz del gobierno. Las políticas del gobierno afianzan un modelo económico de despojo en el territorio. Le abre todas las posibilidades para que las trasnacionales sigan quedándose con los recursos, y los usufructen para beneficio particular y el costo social siguen siendo muy alto, es decir, los trabajadores, campesinos, estudiantes, con una serie de reformas como la tributaria, al sistema pensional, al modelo educativo, a la salud… vamos a ser los grandes damnificados. Lo que estamos diciendo es que la Paz que respaldamos sea con cambios, con transformaciones, que posibilite una democracia; y no una paz para que un gobierno como el de turno imponga un modelo del despojo de nuestros recursos y nuestros territorios.

AG. Algunos ministros y viceministros se están desplazando a las regiones donde están las movilizaciones. ¿Pudiera ser esto una intención del gobierno de buscar negociación por separado en las regiones? ¿Cuánto podría afectar a la idea de reivindicaciones nacionales, unitarias?

EM. Yo creo que tenemos criterios de unidad bastantes consolidados en el ejercicio de la movilización. El primer criterio es que “salimos juntos, nos vamos juntos”. Eso nos garantiza que la movilización es una, con dinámicas propias de acuerdo a los acumulados que se tengan en las regiones, pero la entendemos como una movilización nacional.

Segundo, nuestro Pliego tiene un carácter nacional y una articulación con las regiones. Eso se explica en que el pliego recoge unos elementos de exigencia y transformaciones de carácter nacional pero el también reconoce particularidades de los territorios y las regiones, y una vez reconocido ese carácter nacional, una vez instalada esa mesa nacional para discutir su alcance fortalecería los escenarios regionales y las mesas regionales existentes y crearía unas nuevas mesas regionales para discutir particularidades de las regiones. En ese sentido mantenemos la consigna de que nuestro Pliego es nacional, nuestra acción es nacional, y en esa lógica vamos a actuar contra el gobierno.

AG. Se tienen ya varios reportes de violación de los derechos humanos. ¿Cómo valora usted las garantías para la movilización?

EM. Las garantías son nulas. Desde antes de comenzar las movilizaciones el gobierno las estigmatizó, las señaló, voceros nacionales y regionales señalaron que la movilización era un paro armando, y obviamente la represión ha sido brutal por parte de la fuerza pública, de la ESMAD, del Ejército Nacional.

Hoy el parte en término de violaciones de derechos humanos es un compañero indígena muerto en La Delfina, en el Valle del Cauca, y más de 30 compañeros heridos en varios puntos de la movilización. Es una de las exigencias que le hacemos al gobierno nacional que respete y garantice el ejercicio de la protesta, pero también en términos denuncia y solidaridad a la comunidad internacional para que se dé a conocer la brutal agresión de que han sido víctima las personas movilizadas.

AG. ¿Cómo valora lo que sucede en Colombia pero dentro del marco continental, pienso en países como Argentina, Brasil, Venezuela, por citar unos ejemplos?

EM. Nosotros creemos que lo que ocurre en el continente no son hechos aislados, es un ejercicio planeado de la derecha para reacomodar sus fuerzas en el continente y retomar sus propuestas y dinámicas políticas y económicas. Aquí hay una gran apuesta del bloque dominante internacional y en ese orden la lectura que debe tenerse es en términos de clase. Hay una clase dominante, imperial que arremete contra el pueblo y en ese orden, el movimiento social y popular debe responder como clase, articulada, coordinada y contundente, en un ejercicio que posibilite una nueva correlación de fuerza en el continente.

 

http://www.albamovimientos.org/2016/06/colombia-la-minga-crece-nuestro-pliego-es-nacional-nuestra-accion-es-nacional-y-en-esa-logica-vamos-a-actuar-contra-el-gobierno-dialogo-con-edgar-mojica-vocero-de-congreso-de/

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