Acompañamiento jurídico a las comunidades en el Cauca

El Equipo de la REDHER acompañó a NOMADESC  y DH Colombia en el marco de su apoyo jurídico y social al Cabildo de Cerro Tijeras del pueblo originario Nasa, del municipio Suarez, (Cauca).

Ya hace varias décadas el pueblo originario NASA del Departamento del Cauca (Colombia) luchan para que el Estado garantice las  reparaciones, compensaciones y mitigaciones adecuadas por los impactos económicos, socio-culturales y ambientales causadas el mega proyecto de  la represa La Salvajina; que se construyó con el amparo del Estado ya hace 30 años.  Pero no, es evidente que los gobiernos de turno colombianos, han apostado por la violación sistemática de los derechos  humanos de los pueblos colombianos, sin escrúpulo alguno.

Las tierras del pueblo Nasa y de las familias campesinas de la  región son formadas por un paisaje montañoso y fructífero que es atravesado por el rio Cauca, el cual tradicionalmente era la fuente ancestral de alimentos para  las comunidades campesinas e indígenas que habitan el territorio.

Justo aquí es donde la Corporación Autónoma del Valle del Cauca CVC en el año 1985 (antes de que se proclame constitucionalmente el derecho a la consulta de los pueblos originarios) decide construir la represa  La Salvajina con el  argumento de regular  las inundaciones constantes del rio Cauca,  que posteriormente se presenta como planta generadora de energía tras la necesidad de cubrir el consumo de electricidad del país -que debería de priorizar  su lugar de origen- pero que en realidad se comercializa al exterior . Desde entonces el equilibrio de la vida en la región se impacta negativamente por los daños causados tanto económicos como sociales, culturales y evidentemente ambientales. Veamos pues.

Daños Culturales….


Hay que tener en cuenta que para la cosmovisión indígena, cualquier proyecto que impacta lo más mínimo en su ecosistema, supone un daño que trae consigo a su espiritualidad y a su forma de relacionarse con el mundo, ya que en su cultura, la línea que divide naturaleza, y  humanidad no existe, simplemente son lo mismo, por lo que los mega proyectos que se realizan en su territorio atentan contra su forma de ser, y por lo tanto contra su dignidad; pero eso a los gobiernos colombianos no les importa, cuestión que pone el evidencia el poco reconocimiento político que le brindan a las diferentes naciones que habitan en Colombia, y el poco respeto que le tienen a su propia constitución, que en teoría trata de proteger a estos colectivos oprimidos y violentados históricamente.

Daños ambientales….
La interrupción  del recorrido del rio significó la extinción de casi la totalidad de la fauna y flora del rio y con eso la soberanía alimentaria de la región desapareció. Además, el  micro clima que generó el embalse, provocando daños irreparables e irreversibles en la biodiversidad del entorno, con lo que  las comunidades afectadas, se multiplican con el paso del tiempo. Los daños ambientales, y la desaparición de la flora y fauna, atentan además contra el derecho a la salud de los pueblos de la región, ya que la búsqueda de  plantas medicinales necesarias para satisfacer sus necesidades sanitarias se complica y así la salud del pueblo se ve vulnerada.

Daños económicos…..
Es imposible, cuantificar y clarificar sin una investigación exhaustiva cuales han sido los impactos económicos sufridos por los habitantes de la región,  -además de los daños ocurridos a la minería ancestral- pero se puede percibir los efectos e impactos tras el rápido empobrecimiento de las familias de la región, sobretodo  las familias que sus  ingresos económicos dependían directamente de la pesca en el rio represado. Además de todas aquellas familias que su economía dependía de la movilidad entre municipios para realizar actividades de compra y venta de productos y  la minería artesanal que quedó sepultada . La represa ha traído más pobreza y una reestructuración de las desigualdades socioeconómicas de la región, siendo unas familias más afectadas que otras, afectando a la fortaleza del tejido asociativo del municipio.

Daños sociales…..
Las graves limitaciones de movilidad por la altura del embalse y la falta de caminos y carreteras, además de impactar negativamente para el desarrollo económico de incontables comunidades, supone la imposibilidad del acceso a la  educación por parte de los menores por falta de instituciones educativas en la zona, y la no construcción de más escuelas, para poder compensar el daño efectuado. Por lo que la represa, vulnera uno de los derechos más fundamentales que los y las infantes tiene, la educación. La falta de comunicaciones alternativas, además han afectado a el tejido de relaciones en la región, familias enteres quedan incomunicadas, la celebración de actos  socioculturales se han visto afectadas, y la construcción del tejido asociativo debilitado…..

La represa fue vendida a la Multinacional Unión Fenosa propietaria de La empresa de  energética EPSA; luego  paso a ser propiedad de Grupo Empresarial Antioqueño también conocido como Sindicato Antioqueño. Esta produce un tesoro de ingresos por la electricidad, que ni siquiera disfruta el pueblo colombiano, -si no que se exporta a Ecuador y los ingresos a los ricos de los países del Norte- mientras las comunidades vecinos hasta el día de hoy no han recibido compensación ninguna por los daños causados por dicho mega proyecto.
Pero el pueblo Nasa, desde la llegada de los españoles a su territorio, se han caracterizado por su heroicidad,  y su incansable lucha…. Ya desde hace años se ha iniciado un proceso de dialogo entre el Estado, un equipo representativo de EPSA y representantes de los municipios de Suárez, Morales y Buenos  Aires,  en el que el las comunidades, Indígenas, Afros y campesinas, exigen de manera inmediata la compensación, la reparación y la mitigación de los daños causados, y así que se cumpla la ley, y se respeten sus derechos humanos individuales y colectivos como pueblos originarios, y como comunidades campesinas.

No obstante, el ministerio de medio ambiente, hasta ahora no ha sido presente en las reuniones, y el equipo negociador de la multinacional no acepta que la empresa tenga  por ley  la obligación de reparar  a las comunidades, si no  compensar,  concepto que no reconoce el carácter estructural de los daños, por lo que el proceso jurídico por el cual las comunidades intentan recuperar su dignidad y la salud medioambiental de su territorio, se encuentra en conflicto y sin avanzar en el reconocimiento de los derechos humanos de los pueblos ancestrales, ya que la propuesta de compensación de la empresa hasta ahora se está dirigiendo únicamente hacia un mejoramiento de las carreteras y conexiones entre las veredas afectadas.

Ese proceso de disputa entre la diferente interpretación de la ley,  esta acompañado por la triste realidad de la existencia  represiones y asesinatos en la región. Solo ese año han sido matados 5 líderes de las comunidades indígenas y campesinas de la región. ¿Qué relación tendrá la multinacional y el Estado en todas estas muertes? Que cada una saque sus propias conclusiones…..

Así pues la REDHER, apoya y acompaña a las compañeras de NOMADESC, en su trabajo para que los derechos de los pueblos originarios del Cauca sean de una vez por todas reconocidos por un Estado tremendamente ilegítimo, que ha decidido vender la dignidad de su pueblo a cambio de  que una pequeña élite colombiana despiadada e hipócrita que además de tener sus abundantes cuentas bancarias en el extranjero, disfrute de sus mansiones en el pacífico, sus viajes a New York y sus carros de última generación …..

La paz en Colombia no necesita de discursos hipócritas, ni de apretones de manos entre hombres, sino de luchas y propuestas como las que realiza NOMADESC apoyando al CRIC y a las comunidades campesinas, para que el Estado, de una reconozca verdaderamente sus derechos como pueblos originarios.

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