Estrategia para la permanencia en el territorio

Reconstrucción de la memoria histórica en las comunidades víctimas del Valle del Cauca: Una estrategia para la permanencia en el territorio.

 

La asociación de Mujeres y Hombres de Triana junto con el apoyo de NOMADESC han celebrado  el pasado fin de semana el Sexto “Encuentro por la vida el territorio la memoria y la dignidad de las víctimas de la vía Cabal Pombo”.

NOMADESC, la Red de Hermandad y Solidaridad con Colombia (REDHER) el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (MOVICE) la asociación de Mujeres Corteras de Caña de los municipios de Pradera y Palmira, la Fundación Guagua, Madres por la vida, Galería de la Memoria Tiberio Fernández Mafla y el grupo de música Los Hijos del Folclor han participado en dicho encuentro donde se ha inaugurado el Centro de Memoria Histórica (Casa de la memoria) en honor a las víctimas de la violencia paramilitar y de los grupos armados del Estado ejercida desde el año 2000 hasta la fecha en el departamento del Valle del Cauca.

Cuentan los habitantes de los corregimientos de Zaragoza, Sabaleta, Triana, El Palito, la Vivora y las Palmas de los Municipios de Buenaventura y Cisneros (Valle del Cauca) que a inicios del año 2000 los húmedos vientos de la región pacífica trajeron rumores que indicaban que los mega proyectos exigidos para el “correcto funcionamiento” de los 17 TLC (Tratados de Libre Comercio) que tiene firmados Colombia con el resto del mundo venían de camino. Y en efecto llegaron, pero no para traer riqueza a la región, ni prosperidad ni modernidad ni desarrollo… que era el discurso tan repetido por los medios de comunicación hegemónicos y por los políticos de turno.

Trajeron  asesinatos y un extenso abanico de violencias que todavía se viven y se sufren en los cerros selváticos del territorio que comprende la región del pacífico. Uno de los mega proyectos que azoó a la región fue la construcción de una doble calzada en la vía Cabal Pombo. El estado y las empresas multinacionales que participaron en la realización de dicha vía supusieron que era más fácil asesinar, que realizar la consulta previa que garantiza la constitución colombiana para que el proyecto de la doble calzada se llevara a cabo; fracturando así, el territorio de los Consejos Comunitarios del Alto Medio y Bajo Zaragoza de la población afrocolombiana. Sabían que si actuaban en función de la ley  pondrían en jaque mate al proyecto….

Las comunidades saben que el puerto de buenaventura, por donde transitan más del 60% de las importaciones y exportaciones de Colombia. Es un lugar  geoestratégico para reproducir y acentuar el modelo de desarrollo vigente, que sin exagerar, está acabando con la salud del medio ambiente y la biodiversidad  del pacífico y de Colombia. Y  es por ello que la consulta, afirman las habitantes de los caseríos, hubiera significado un NO para el mega proyecto, y por lo tanto, un Si para la vida, un Si para la permanencia en el territorio, y un Si para el respeto de la cultura de las comunidades negras de los dos municipios nombrados que tan ligadas están al territorio que les rodea.

Así que PLOMO…. La masacre, fue la modalidad de destrucción de familias, comunidades, y de implantación del miedo en la región. Siete personas muertas por cada corregimiento que rodea la doble calzada(corregimientos anteriormente nombrados), las suficientes, para desestructurar el tejido asociativo de las comunidades  y así eliminar cualquier posibilidad de resistencia para la permanencia en el territorio que pudiera suponer una amenaza para llevar a cabo el mega proyecto del cual se enriquecen hoy unas cuantas familias de la oligarquía colombiana.

En el encuentro y la inauguración del centro de memoria histórica se plasmó todo el trabajo que realiza la asociación de Mujeres y Hombres de Triana con el apoyo de NOMADESC de recuperar  y mantener la memoria como estrategia para la garantía de no repetición, y como estrategia para el fortalecimiento del tejido asociativo, la permanencia en el territorio y la construcción desde abajo y a la izquierda de un modelo de desarrollo que gire en torno a las necesidades humanas y los derechos humanos.

 A través del tejido de artesanías, la recuperación de las prácticas gastronómicas ancestrales, y los cantos de “los alabaos” las comunidades afectadas vienen juntándose periódicamente, no solo para tejer, si no como dicen las compañeras de NOMADESC para fortalecer sus identidades ancestrales y comunitarias,  tejer redes entre las diferentes culturas que habitan la región vallecaucana y apoyarse mutuamente en su proceso de duelo y fortalecer así sus capacidades de resiliencia.  El apoyo psicosocial es que se brindan es clave para seguir luchando por su dignidad y porque el fin de la impunidad en este país llegue de la mano del respeto de sus derechos como pueblo negro y históricamente oprimido. La permanencia en el territorio nos cuentan que es su objetivo, ya que consideran que es el único camino para seguir construyendo poco a poco su proyecto de comunidad a través del fortalecimiento de sus identidades ancestrales. Ya que como dicen, sin territorio, no hay identidad, sin identidad no hay historia, y sin historia no hay futuro.
“Ser parte del grupo de Hombres y Mujeres de Triana, significa reír en medio del dolor, compartir en medio de la necesidad, hablar en medio del silencio impuesto y obligado, confiar en medio de la incertidumbre, y sobre todo recordar en medio del olvido” afirma una de las componentes de la asociación.
Y es que ellas mismas nos cuentan que no les queda aliento para guardar ni un  minuto más de silencio, todos sus esfuerzos van decididos a gritar y exigir el fin de la violencia, y el fin de la impunidad….

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