SUR DE BOLÍVAR: VÍCTIMA DE CAMPO MINADO

DENUNCIA PÚBLICA  – La Corporación Sembrar rechaza y denunia el hecho ocurrido el día 31 de agosto de 2015 en el Municipio de Morales, en el que murió el señor JOSÉ GABRIEL GÓMEZ TORRES al caer en un campo minado.

Hechos

El día 31 de agosto el señor JOSÉ GABRIEL GÓMEZ TORRES de 31 años de edad, presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda Mina Café, perteneciente al corregimiento Mina Gallo del Municipio de Morales, murió al caer en un campo minado instalado cerca a un trabajo minero de propiedad del señor Gómez y de otro minero de nombre Nelson Gutiérrez.

Los mineros José Gabriel Torres y Nelson Gutiérrez habían estado trabajando en la mina de su propiedad ubicada en el sector la Esperanza, corregimiento Mina Gallo del municipio de Morales. Allí estuvieron hasta aproximadamente las 3:00 de la tarde, al terminar sus labores se dirigían a su sitio de descanso cuando se activó el artefacto explosivo que causó la muerte de José Gabriel y heridas a Nelson Gutiérrez.

Antecedentes

El 20 de enero de 2015 en horas del medio día el niño FERNEY CIFUENTES GALLEGO de 13 años de edad, poblador de la vereda Bolívador del Municipio de Montecristo murió al caer en un campo minado instalado por grupos insurgentes.

En el mes de febrero de 2015 denunciamos la ocupación de bienes civiles por parte de miembros de la fuerza publica, pertenecientes al batallón Selva 48, así como desde aproximadamente dos meses atrás, grupos armados que operan en la región, venían en un proceso de minado de gran parte de la zona que rodea el corregimiento de Micoahumado.

A finales del mes de junio del presente año, militares adscritos a la base militar instalada en el corregimiento San Pedro Frio accionaron sus armas de dotación e impactaron a dos mulas que andaban cerca de la referida base militar y que son  propiedad de un habitante de esta población. Los militares alegaron que obraron de esa forma porque esa es una zona de conflicto y al sentir las pisadas pensaron que podían ser insurgentes, además expresaron también que por esa zona no se podía transitar a determinadas horas, a pesar de que el sector es un camino obligado para los mineros que realizan sus actividades en ocasiones durante las 24 horas del día. Cuando el afectado junto con un grupo de pobladores fue a reclamar ante el comandante de la referida base militar por los daños ocasionados a los animales y también por la decisión de los militares de imponer restricciones a la movilidad de la población por ese sector, un militar de grado soldado profesional expreso que “en poco tiempo no van a poder caminar por este camino porque la guerrilla va a minar el sector”.

Nuevamente manifestamos nuestro más profundo rechazo a que en la región se sigan presentando este tipo de situaciones en las que la población civil se ve afectada cuando ellos o sus animales domesticos pierden la vida al caer en campos minados.

Finalmente llamamos a los actores armados legales e ilegales a que respeten los bienes y caminos que utilizan los civiles y a que no involucren a la población de ninguna forma en su confrontación armada.

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