!NO MAS JÓVENES ASESINADXS¡

COMUNICADO PÚBLICO SOBRE EL ASESINATO DE CLISMAN EDUARDO TÚQUERRES COQUE

 
El pasado sábado 17 de Noviembre en el Corregimiento de la Buitrera en Santiago de Cali hacia la 1:30 PM fue asesinado por miembros de la Policía Nacional el joven Clisman Eduardo Túquerres Coque, quien recibió un disparo en la cabeza  en un partido de fútbol. Los hechos narrados por algunos diarios oficiales, relatan que este hecho se produjo después de una discusión que hubo en el partido con la policía, donde el joven fue a defender a su hermano, que estaba siendo agredido por uno de estos, de ahí otro uniformado intervino asesinando a quemarropa con un disparo en la cabeza sobre el joven.
Una vez cometido este crimen, los policías fueron escondidos en la estación de policía del corregimiento, y pasado un rato llegó a la escena policía a recoger el cuerpo del joven. El joven murió  en el hospital Valle del Lili, y la respuesta tanto de medios oficiales como de la institución policial, ha sido mostrar este hecho como un acto aislado, al igual que muestran como aislada la guerra sistemática declarada contra las jóvenes de los barrios populares en todo el país.  Ya lo vivimos en la comuna 13 en Medellín, lo vivimos en Bogotá, lo vivimos ayer en La Buitrera.

Se evidencia que hay características comunes en estos asesinatos: Por un lado,  los lugares donde se cometen, la mayoría de veces periferias de las ciudades, territorios marginales donde no existen condiciones de vida digna; por otro lado un sujeto común contra el cual se actúa: la juventud.

A los y las jóvenes se nos considera el peligro de los barrios que habitamos que a la vez son “peligrosos”. Se nos estigmatiza y criminaliza por apropiarnos del espacio público, por ejercer el derecho a defendernos de los abusos, por querer vivir. Se nos reprime porque parece que no fuéramos capaces de actuar “correctamente”. ¿Qué es lo correcto en una sociedad donde se prepara a los cuerpos de seguridad para combatir a los pobres? En un país donde la miseria cada vez se agudiza, allí donde el pueblo colombiano vive con dolor, éste plantea alternativas, se organiza, se encuentra  o simplemente no acepta (como en este caso) el régimen policial que evita que la juventud se apropie de su territorio.
Rechazamos la acción policial porque consideramos que no es un acto aislado, responde a un ejercicio de violencia sistemática que siembra miedo, odio y  terror. Creemos que cómo jóvenes no podemos mirar este hecho como un caso inocente, debemos manifestar nuestra voz de solidaridad, de denuncia y visibilización de este tipo de crímenes.
Estos hechos muestran una voluntad de un gobierno que mira su paz en el decreto  pero no en la práctica, muestra un conflicto donde los sectores juveniles somos víctimas directas,  donde  este tipo de actos reproduce  toda la dinámica de injusticia social que se da en nuestro diario vivir.

Hacemos un llamado al resto del pueblo colombiano a no justificar ni un asesinato, ni Clisman Eduardo ni ningún joven más merece ser asesinado por ningún hecho, porque hasta los más graves problemas sociales se deben solucionar en comunidad con alternativas y no dejándole a los cuerpos de represión la posibilidad de decidir sobre nuestra vida.
Por último hacemos un llamado a las organizaciones juveniles a fortalecernos y construir una nueva propuesta de país desde la juventud, de un país donde la estigmatización y la violencia no nos impidan vivir dignamente en nuestros territorios.

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