Alarma por posibles fumigaciones en Alto -Baudó, Chocó

El pasado 5 de junio pobladores de 14 comunidades del Rio Baudó, nos hemos reunido preocupados por la inminencia de una nueva ola de fumigaciones sobre nuestros territorios y nos permitimos manifestar a las demás  comunidades Chocoanas, del país y del resto del planeta que estas fumigaciones representan un peligro para la salud de nuestros niños y mayores, nos pone en peligro de hambruna ya que la esparsión de el glifosato afecta a nuestros cultivos de pan coger, más aún, dado que nuestra  cultura ancestral nos ha ensañado a cultivar dentro del bosque y sin monocultivo, es decir se siembra todo revuelto, sin áreas dedicadas en exclusividad a ningún producto.

Los fumigantes usados en octubre pasado lo que han producido es una quema de cualquier planta, esto incluye nuestra comida como es el plátano, el banano, el arroz, la yuca, la caña de azúcar.etc. los cuales son nuestra base alimentaria. Y el gobierno, hasta la fecha no ha reparado a los damnificados por sus fumigaciones.
Las consecuencias inmediatas de las fumigaciones son una escasez de alimentos y posteriormente es un desalojo de lod territorios. Qué vamos a comer si nos queman nuestros cultivos?

Estas fumigaciones también afectan nuestras aguas, nuestros ríos y quebradas, el medio ambiente, en general. La producción del oxígeno puro que poseemos y que ayuda a la purificación del contaminado por otras regiones del país y aún del planeta, puesto que junto con el Amazonas somos de los pocos departamentos ricos en flora y por tanto en fauna. De hecho, con una fumigación se está atentando contra nuestra madre tierra.
Es debido al  abandono gubernamental que las comunidades hemos buscado  alternativas para la sobrevivencia en la siembra  de la mata de coca, pero junto con ella tenemos los sembrados de pancoger como plátano, yuca, maíz, arroz, borojó, chontaduro, caimito, lulo, las azoteas con su cebolla y demás condimentos, que nos ayuda en el esfuerzo por tener una vida digna.

Este es un territorio rico en biodiversidad (flora y fauna) pero sus pobladores tenemos los más altos índices de pobreza del país. Por generaciones hemos cuidado y usado este territorio sin agredirlo o exterminarlo.

La presencia del estada es casi nula: El apoyo a la producción agropecuaria no existe desde hace décadas. No existen planes de fomento a la producción de alimentos. La poca producción de alimentos para el mercado está controlada por intermediarios que imponen sus precios en Puerto Meluck, único punto de contacto de nuestro río, con el comercio de Quibdó e Istmina. Mientras en este río se paga por una ración de platano menos de $20.000 en Quibdó cuesta más del doble. Las ganancias de este negocio no quedan en manos baudoseñas.

En fin, históricamente el Rio Baudó ha estado separado del resto del departamento por la falta de carreteras,
Estas comunidades viven en estados de altísima pobreza, siendo notaria la ausencia de servicios públicos. Nuestras comunidades carecen de acueductos que nos surtan de agua potable, en una región a la que le sobra el agua, ya que es la segunda con mayor pluviosidad (lluvia) del planeta, sin alcantarillado y vivimos en casas fabricadas con lo que la naturaleza nos da, sin programas de mejoramiento.
Ratificamos nuestra voluntad de discutir un plan de sustitución de cultivos que nos pemitan ganar un mejor vivir tanto para las generaciones actuales, como para las futuras. Las fumigaciones no son el camino, son un ecocidio, es hacer que las comunidades se desplacen por ausencia de comida. Que vamos a comer si nos están acabando con nuestra comida diaria?

Comunidad Chocoana: No permita que se haga otro atentado contra la población Chocoana. Si las fumigaciones no paran seguramente se vaciará este territorio.

CNA – Chocó.

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