Vida, ilusiones y proyectos de niñas y niños de Arauca se siguen truncando

En un nuevo hecho de vulneración de la población civil, ocurrido el 3 de marzo, un niño de escasos 8 años resultó muerto al ser activado un explosivo en una casa del centro poblado Pueblo Nuevo, vereda Puerto Jordán municipio de Tame. El niño respondía al nombre de Jaider Martín Jácome, quien recibió varias heridas en su humanidad y falleció de manera inmediata.

En el hecho además murió un soldado y otros tres resultaron heridos, y causó daños a las viviendas aledañas.
Por otra parte el 29 de febrero, en la vía entre las veredas San Lorenzo y Campamento del municipio de Arauquita, fue asesinado el joven de 29 años de edad, Nelson Gerley Saldarriaga Sánchez, quien residía en la población de La Victoria, Estado Apure de la hermana República Bolivariana de Venezuela.

Estos nuevos hechos se suman al ocurrido el 28 de febrero, donde fueron retenido nueve personas trabajadoras de la compañía que adelanta los trabajos de construcción del Oleoducto “Bicentenario” y que se movilizaban en un vehículo de la firma contratista, Consorcio Casanare Avanzada, entre las veredas Corocito-Tamacay, zona rural del municipio de Tame. Las personas privadas de la libertad fueron identificadas como Heriberto Mendoza Naranjo, Camilo Esteban Vega Velandia, José Javier Muñoz Ávila, Daniel Muñoz Doncel, Agustín González Romero, José Simón León Rodríguez, Bernardino Carrillo Lizarazo, Edgar Rojas, conductor de la buseta que los transportaba y otro trabajador de apellido Ojeda.

En este agudo conflicto social y armado que desangra nuestro país desde hace más de 50 años son muchos los civiles que han sido afectados en su vida e integridad, bienes, programas y proyectos sin que se les prodigue la protección que según el Derechos Internacional de los Derechos Humanos y el Derechos Internacional Humanitario es obligación de los Estados y los combatientes.

Las niñas, niños y adolescentes han sido los que más han sufrido los rigores de la guerra a pesar que según esas normas mencionadas, deben tener una especial protección, por esto hacemos una exigencia a los actores del conflicto, trasegar los senderos de las salida política con la superación de las causas estructurales y en el entretanto a determinarse en sus acciones por la normas del D.I.H. y en el caso de las organizaciones Rebeldes de acuerdo a los principios de la ética revolucionaria, dejando por fuera de sus acciones a la población civil.

Exigimos un pronunciamiento de los responsables frente a la muerte de este niño, se les pida perdón a su familia y a la comunidad y se comprometan al respeto absoluto de la población civil.

Reiteramos nuestro llamado a dejar en libertad inmediata y sin condiciones a los nueve trabajadores retenidos en el municipio de Tame.

POR LA DEFENSA DE LA VIDA, LOS DERECHOS HUMANOS Y LA PERMANENCIA EN EL TERRITORIO

FUNDACIÓN DE DERECHOS HUMANOS JOEL SIERRA

NUESTRA ACCIÓN SOCIAL ES LEGAL Y LEGÍTIMA
Comité Ejecutivo Regional
Fundación de DD.HH. Joel Sierra.

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