Conmemoración 10 años de la masacre del páramo de la Sarna

IV Peregrinación "Canto a la vida, para no olvidar a nuestros muertos"
El departamento de Boyacá no ha sido escenario ajeno a la violencia política que padece el país, hoy persisten graves violaciones a los Derechos Humanos y al Derecho Internacional Humanitario dejando víctimas y familias que no han recibido explicación, verdad, justicia ni reparación. Una propuesta de paz para Colombia debe cimentarse en el reconocimiento de la barbarie que ha sacudido al pueblo, por esto urge cada vez más la visibilización de la tragedia y el dolor de las víctimas y sus familiares, siendo necesario no olvidar a nuestros muertos para que la historia no se vuelva a repetir.

 Dentro de los hechos que han impactado a la ciudadanía boyacense es necesario recordar la masacre del páramo de La Sarna ocurrida el 1 de diciembre de 2001 en la que fueron ejecutadas 15 personas en la vereda de Las Cintas del municipio de Sogamoso (Boyacá), quienes se dirigían a la población de Labranzagrande, este hecho es conocido como la masacre del Páramo de La Sarna. Este hecho junto con las ejecuciones extrajudiciales reportadas como resultados positivos de la Fuerza Pública o las desapariciones forzadas ocurridas en los departamentos de Boyaca y Casanare, son hechos frente a los cuales toda la ciudadanía debe pronunciarse y rechazar de forma pública y contundente.

 La masacre del Páramo de La Sarna, las ejecuciones extrajudiciales reportadas como resultados positivos de la Fuerza Pública (tal es el caso de las 39 victimas de ejecuciones extrajudiciales en la modalidad de falsos positivos registradas en el departamento de Boyacá y 32 en Casanare) o las desapariciones forzadas ocurridas en los departamentos de Boyacá y Casanare, son hechos frente a los cuales toda la ciudadanía debe pronunciarse y rechazar de forma pública y contundente.

 Estos atropellos a la vida, lo mismo que todos aquellos que quizás permanecen en el anonimato o en el silencio, hoy motivan la convergencia de personas y organizaciones para que sus memorias sigan perviviendo, no sólo en nuestra mente, sino en nuestras acciones, para que la vida siga floreciendo y no se repitan estos hechos de barbarie.

 Por esta razón decidimos caminar para no olvidar a nuestros muertos porque nos aterra la amnesia y nuestros fantasmas no nos dejan dormir el sueño de los justos, mientras unos injustos se tranquilizan con nuestra indiferencia, por eso hemos decidido recordar a los que no están con nosotros pero siguen siendo parte nuestra. Porque los victimarios quisieran que los olvidáramos para siempre, pero no, aunque les pese la memoria crece.

Historia de la Masacre:

Sobre el relato de lo ocurrido, puede ser tenido en cuenta el  Informe del Defensor del Pueblo de Boyacá de ese entonces:

“A las seis de la mañana del sábado 1 de diciembre  partió del Terminal de Sogamoso rumbo a Labranza Grande el bus Nº 339, un Chevrolet 600 de la Empresa Cootracero, identificado con las plazas JYG-137, conducido por el señor Hernando Gómez Garavito (el cual no era el propietario), con solo tres pasajeros en su interior. Durante el recorrido recogió 12 pasajeros, observando que en el bus viajaban dos niños de 7 y 12 años. El primero de ellos hijo del conductor, el segundo de una educadora que viajaba con su esposo.

En el sitio conocido como “La Sarna”, sector Melgarejo, a unos 30 kilómetros de Sogamoso, un grupo compuesto por unos 6 o 7 hombres armados con pistolas 9 milímetros detuvo la marcha del bus, obligó al conductor a atravesarlo en la carretera, obligando a sus ocupantes a  descender. Luego procedieron a disparar sobre las llantas para modificarlos. Los sujetos vestían de civil y dos llevaban pasamontañas.

Seguidamente, separaron a los dos niños y a una anciana que hacía parte de los pasajeros (la señora Ercilia Garavito Granados, tía del conductor) y luego obligaron a las restantes quince personas a tenderse boca abajo sobre el asfalto para proceder a dispararles uno a uno, principalmente con tiros de gracia en la cabeza.

Fueron quince en total los muertos, tres mujeres y doce hombres de diferentes edades y actividades, integrantes de la población civil que no están involucrados en el conflicto armado.

Dentro de los hechos vale la pena destacar cómo un campesino que había abordado el bus tan sólo dos kilómetros antes del lugar de los hechos, Bertulfo Nova Arguello, encontró la muerte a poca distancia de su casa. El suscrito Defensor Regional  visitó personalmente a sus familiares en la vereda Buitrero, Sector Tres Esquinas de Cuitiva, constatando que la víctima era un agricultor y que sus familiares son gente humilde que vive de cultivar la papa en un agreste sitio de páramo. El señor Nova iba a visitar una finca en Badohondo, lo cual acostumbraba a hacer cada dos o tres meses. Aquí se comprueba que esta persona nada tenía que ver con algún grupo armado y que no vivía ni tampoco se dirigía a Labranza Grande.

Los testimonios conducen a señalar que uno de los menores es hijo de la licenciada Herminda Blanco de Peña, docente de la Concentración Tarqui de Sogamoso y hermana del cura párroco de Gameza, y de su esposo Jairo Isidro Peña Cárdenas, los cuales fueron ultimados sin  consideración alguna y en presencia de los niños, los cuales quedaron traumatizados y requieren asistencia sicológica, que esta Regional ha solicitado del ICBF, así como la protección de la Fiscalía, pues los niños y la anciana podrían reconocer los rostros de varios de los asesinos, que se movilizaban en un Sprint rojo y dos motocicletas, uno de los cuales estaba embriagado.

Los muertos fueron:
Luís Ángel Gil Orduz de 30 años, ingeniero.
Tania Leonor Correa Pidiachi de 25 años, estudiante de Medicina de la Fundación Universitaria de Boyacá.
Mercedes Rivera, de 22 años, aseadora de la Administración Municipal de Paya.
Luis Arturo Cárdenas de 20 años, director de la Umata de Pisba.
Isidro Alba Guío de 50 años, profesor
Jonh Fredy Poveda Bayona, universitario.
Luís Miguel Melo Espitia de 17 años, ayudante del bus.
Abel Cudris Rodríguez, de El Banco (Magdalena)
Gonzalo Rincón Barrera, ingeniero sanitario de 31 años de edad, residente en Sogamoso.
Luís Alejandro Pérez Fernández, estudiante de la UPTC, de 25 años.
José Antonio Mongui Pérez, de 52 años, tendero residente en Sogamoso.
Jairo Isidro Peña de 42 años.
Bertulfo Nova Arguello, agricultor de 50 años.
Herminda Blanco de Peña, profesora, esposa de don Jairo.
Hernando Gómez Garavito, conductor del bus.

Quedaron vivos un menor aun no identificado de 11 años, el menor Fredy Alexander Gómez Soto, hijo del Gilma Soto Martínez y del conductor asesinado, así como la señora Ercilia Garavito Granados, anciana, tía del conductor, quienes rindieron declaración ante el Dr. Carlos Latorre delegado de la Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía en las instalaciones del CTI en Sogamoso. A la fecha, sin embargo, no se han producido capturas, a pesar de que la Policía y el Ejecito sospechan que la autoría del múltiple crimen puede provenir de un comando paramilitar móvil de Casanare. Se trataría, entonces, de un mensaje hacia los grupos subversivos que operan en la región, a un costo sumamente alto e inaceptable bajo el prisma del derecho de gentes.”

Respecto a la autoría de estos hechos, hasta ahora solamente el paramilitar alias “Solin” ha confesado su responsabilidad en este crimen; sin embargo los responsables de esta masacre aun no han sido individualizados en su totalidad, ya que el apoyo que presuntamente brindaron miembros del Ejército nacional para la comisión de estos hechos, aun permanece en la impunidad.

¿Por qué se propone la Peregrinación?

La  Peregrinación ha sido reconocida y practicada históricamente como símbolo de unidad, de  solidaridad, de expresión del deseo de persistir caminando y bajo cualquier situación, un noble objetivo. Ponerse en camino, PEREGRINAR, es desinstalarse para ir en búsqueda de lo desconocido, es salir de nuestras propias seguridades para buscar más allá de nosotros mismos las respuestas a hondos interrogantes y recorrer los caminos que otros han transitado con historias que deben ser recordadas.

Creyentes y no creyentes peregrinan hacia lugares donde se destruyeron millares de vidas humanas: Campos de concentración nazis como Auschwitz y Dachau, los campos devastados por la bomba atómica de Hiroshima y Nagasaki, o los campos y veredas colombianas como San José de Apartado o Mapiripan, donde se cometieron hechos igualmente bárbaros,  para condenar con su presencia silenciosa lo que nunca debió haber ocurrido y lo que nunca mas la humanidad debe volver a tolerar. Por esto, durante los últimos tres años se ha venido realizando la Peregrinación “Canto a la Vida, para no Olvidar a Nuestros muertos” el  último sábado del mes de noviembre y para este año proponemos darle continuidad a este acto de memoria y dignidad realizando la IV Peregrinación “ Canto a la Vida, para no Olvidar a Nuestros muertos”  el 26 de noviembre de 2011, con la participación de personas de Boyacá, Casanare, Santander y Bogotá.

Objetivos de la actividad:

Conmemorar el décimo aniversario de la masacre ocurrida el 1 de diciembre de 2001 en el sector del Páramo de la Sarna de Sogamoso.

Visibilizar y manifestar el rechazo hacia los hechos de violencia política ocurridos en la región.

Acompañar a los familiares de las víctimas de la masacre, redignificando su memoria y expresando el rechazo a la impunidad que ha cobijado estos hechos.

Convocan:
OBSERVATORIO DE DERECHOS HUMANOS Y VIOLENCIA POLÍTICA DE BOYACA Y CASANARE
FUNDACION SAN ISIDRO
CORPORACION SOCIAL PARA LA ASESORIA Y CAPACITACION COMUNITARIA COSPACC
RESGUARDO INDIGENA UWA CHAPARRAL BARRONEGRO
SINDICATO UNITARIO DE TRABAJADORES DE LA INDUSTRIA DE MATERIALES PARA LA CONSTRUCCION SUTIMAC-NOBSA
FUNDACION PARA LA INTEGRACION CAMPESINA FINTEC
CORPORACION CLARETIANA NORMAN PEREZ BELLO
MOVIMIENTO CONTINENTAL DE CRISTIANOS POR LA PAZ CON JUSTICIA Y DIGNIDAD
CORPORACION GENTE DE MAIZ
SACERDOTES DE LA VICARIA DE SAN PABLO APOSTOL SOGAMOSO

Apoyan:
COMUNIDADES VEREDAS LAS CINTAS, LAS CAÑAS, MELGAREJO Y SAN ANTONIO
FUNDACIÓN JISCHANA HUITACA
CASA DE LA CULTURA DE SOGAMOSO
ASOCIACIÓN PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE SEMILLAS
CARPA TEATRO LA MUEKA
FUNDACION COMITÉ DE SOLIDARIDAD CON LOS PRESOS POLITICOS
MOVIMIENTO NACIONAL DE VICTIMAS DE CRIMENES DE ESTADO
BANCO DE DATOS DE DERECHOS HUMANOS DEL CINEP
COLECTIVO DE ABOGADOS JOSE ALVEAR RESTREPO

¡QUE NO SE OLVIDE, QUE NO SE REPITA!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *